El buen conductor

Cada conductor tiene su autoconcepto, es decir, cree es que mejor o peor conductor, pero ¿quién puede considerarse un buen conductor?

Esta pregunta puede sufrir un número muy alto de respuestas. Unos dirán que un buen conductor es el que tiene miles de kilómetros y no ha sufrido un accidente, otros que el que sabe correr, el más prudente… Sería muy difícil que todos nos pusiésemos de acuerdo sobre qué hace que un conductor sea considerado un modelo de referencia.

Para mi, la respuesta la he hallado en un anuncio de la marca Opel. Supongo que recordareis una campaña publicitaria que unió al árbitro Pierluigi Collina con los nuevos Vectra y Signum. Creo que el eslógan rezaba “El hombre que controla todas las situaciones conduce un Opel Vectra”. De aquí extraigo la siguiente conclusión: el buen conductor es el que controla todas las situaciones.

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En el tráfico, desde que obtenemos el carnet hasta que dejamos de conducir, se nos pueden presentar infinidad de situaciones, con mayor o menor riesgo. Aquel que es capaz de anticiparse y estar preparado ante las eventualidades, reaccionará mejor que a quien le pilla por sorpresa o estaba con la cabeza en otra parte.

Un buen conductor se conduce a sí mismo, respeta a los demás y espera que le respeten. Pero también es cierto que un buen conductor no sólo está pendiente de lo que hace él, sino de lo que hacen los demás. Resulta utópico en el tráfico pensar que ningún usuario va a saltarse las normas, o pensar que nunca va a pasar nada. Desgraciadamente, la vida no es así.

El no haber sufrido un accidente puede responder únicamente a la suerte. Todos los días cualquiera de nosotros puede comprobar que a pesar de conductas imprudentes, despistes… muchas veces no ocurre nada. Obviamente, el que no pase nada no significa que todo esté bien. No pasa nada… hasta que pasa.

Sirva el siguiente ejemplo: vas circulando por una autopista de reciente construcción, en un coche de gama alta con todos los adelantos en seguridad, a una velocidad de crucero de 200 Km/h. No hay tráfico, la visibilidad es perfecta y carretera y coche permiten seguir ese ritmo. ¿Has tenido todo en cuenta? Seguramente no. ¿Has pensado en las consecuencias de un pinchazo a esa velocidad? ¿Y en una mancha de aceite en una curva? ¿Te imaginas el tener que esquivar un obstáculo (como un resto de neumático) a esa velocidad si aparece de repente? ¿Lo has hecho alguna vez?

Cabe recordar que la posibilidad de sobrevivir a un accidente circulando a esa velocidad es mínima, sea un utilitario sub-B o un Mercedes clase S, aunque se salga mejor parado en este último. Muchas cosas pueden salir mal: imprevistos, un repentino atasco, objetos en la vía, un reventón, un conductor que atraviesa la mediana y aparece en sentido contrario, una ráfaga de viento que nos sorprende con una mano en el volante… A mayor velocidad mayor es el riesgo.

Con este ejemplo pretendo ilustrar que el control sobre todas las situaciones es una herramienta vital en la conducción y que no hay que dejar nada al azar o a los caprichosos deseos del destino. Más que el kilometraje, los años de carnet, experiencias en competición… priman otras virtudes como son la anticipación, la empatía, la cordialidad, la suavidad y el sentido de la responsabilidad, entre otras.

La vida es un contínuo aprendizaje, ningún conductor puede considerarse excluído de aprender de sus errores tenga la experiencia que tenga, pues hay casos de conductores noveles que nunca ponen en peligro a nadie y de conductores de más de 50 años de carnet que son todo un peligro al volante.

Y para ti, ¿cómo es un buen conductor?

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5 pensamientos sobre “El buen conductor”

  1. Saludos Javier:
    Tienes razón en lo que dices, pero hay que reconocer que es muy difícil llegar a dominar un vehículo de manera aceptable.Mi querido profesor de autoescuela acostumbraba a decir: “Conduzca con precaución, pericia y cortesía”. La frase siempre me gustó, y la recuerdo siempre. La precaución y la cortesía van con la persona, son parte de la educación. ¿Pero y la pericia? Para eso no basta con las 30 ó 50 clases prácticas que se toman en la autoescuela para aprobar el exámen. Tampoco bastan muchos años al volante sin tener accidentes.
    La pericia se consigue a base de práctica, y ¿puedes tú decirme dónde practicar de forma asidua las técnicas elementales de la conducción? ¿Dónde puede un conductor preocupado por mejorar su pericia al volante encontrar una zona despejada y segura para poder practicar frenadas de emergencia o control de un simple derrapaje?
    Son muchos los que al final se deciden a hacerlo en carreteras y calles abiertas, y son muchas las locuras que vemos a diario en el tráfico.
    Hace algunos años encontré un descampado lejos de la civilización (una explanada en una gravera casi abandonada) y me dispuse a practicar algunas maniobras junto con mi amigo. A los pocos minutos apareció un vigilante para echarnos de forma violenta (escopeta de cartuchos incluida)y amenazándonos con llamar a la Guardia Civil.
    Hice cursos de perfeccionamiento de la conducción en el entrañable circuito del Jarama, y seminarios de conducción todo terreno con Land Rover. Pero desde entonces no he tenido ocasión de perfeccionar lo que me enseñaron allí. Y te aseguro que el Gran Turismo 4 no es suficiente.
    Quizás tú, o tu insigne abuelo (a quien me gustaría que le hicieras partícipe de la admiración que siento por él) podais hacerme alguna sugerencia al respecto.
    Estoy convencido de que si todos pudiéramos hacer de vez en cuando alguna locura con el coche en una zona segura y controlada, no se verían las salvajadas que se ven por las carreteras. Y llegado el caso, muchos estaríamos en mejores condiciones de dominar una situación comprometida, o, dicho de otra manera, seríamos mejores conductores.

  2. Claro Fernando, ese es el problema. Que sólo se puede practicar en escuelas y mientras das el curso. Habilitar zonas asfaltadas donde se pueda practicar por libre no interesa a las administraciones, prefieren destinar ese suelo para otros usos. Ójala se pudiera.

    Al menos, es mejor haber hecho esas maniobras por lo menos una vez que improvisar cuando estás a punto de sufrir un accidente. El que todos tuviésemos una formación vial avanzada, decididamente bajaría las cifras de siniestralidad, pero si nadie lo financia, no podrá ser posible.

  3. Yo lo resumiria en una palabra: ¡templanza!

    Y por supuesto respetar estrictamente el codigo… pues de ello depende algo tan valioso como la vida, ya sea la propia, o la de otras personas.

  4. pienso que el arte” de conducir esta ligado al grado de responsabilidad de la persona al volante, manejar implica cosas tan basicas como el caminar, al pasar una interseccion se debe tener precuasion tanto al manejar como al caminar,y los años de experiencia al volante dan la seguridad pero esta nunca debe estar por encima de la responsabilidad.allan garcia venezuela,allan47@cantv.net

  5. ps la verdad muy cierto lo k dices …yo manejo horas y de rrepente me desespero por llegar ami destino k me kiero ir lo mas rapido k se pueda pero sin tomar en cuenta lo k acabas de descir…de hoy en adelante traire cn migo en mente lo k me acabas de hacer ver gracias y cuidate ……


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