Descubriendo el corazón de Ávila

Hace 2 fines de semana, mientras estaba probando un Dodge Caliber, hice un recorrido por carreteras secundarias abulenses. Debo reconocer que el trayecto fue un poco improvisado sobre un mapa, pero tiene cierto interés, ya que se atraviesa todo tipo de carreteras y se disfruta de bellos paisajes. Además, todo se encuentra a poco más de una hora de la capital. Si no tienes plan para un fin de semana, piénsatelo.

Son unos 300 kilómetros y lo que contaré aquí es sólo una de las posibilidades que ofrece la zona, hay muchas en la carretera y fuera de ella. Las cadenas y la información previa son imprescindibles si se hace el recorrido en invierno.

Punto de partida

El primer punto de referencia es la propia ciudad de Ávila, que se encuentra bien comunicada en la actualidad. En primer lugar, tenemos la opción del peaje en dos tramos. La AP-6, que parte de Madrid, se paga a partir de El Escorial hasta la salida N-110/AP-51. Se puede continuar el trayecto sin coste por la nacional N-110 o continuar el peaje por la AP-51, cuyo tráfico es prácticamente nulo. En tarifa punta ambos peajes salen por menos de 8 euros. Si me permites el comentario, la autopista es más aburrida y no permite disfrutar tanto del paisaje, de modo que recomiendo no tomarla.

Toma la antigua carretera de La Coruña, la N-VI, accesible desde la propia A-6 a la altura de Guadarrama o El Escorial y sube el Puerto de los Leones. En la cima del mismo hay un buen restaurante y vistas que no se aprecian en la autopista y sus túneles. Continua la N-VI hasta enlazar con la N-110 antes mencionada, pero estate atento a los letreros o te meterás en la autopista de peaje AP-51. La señalización es un poco confusa.

De Madrid a Ávila

Como podrás observar, el trayecto de la AP-51 es prácticamente el mismo que el de la N-110, pero utilizando como es natural menos desniveles y curvas más suaves.

De Ávila a la Sierra de Gredos

En el corazón de esta formación montañosa, se encuentra la localidad de Navarredonda de Gredos, nuestro objetivo. Mi idea en el viaje fue comer allí, hay opciones para todos los bolsillos. Una vez que llegamos cerca de la capital abulense, continuamos por la N-110, que bordea la ciudad por el Norte. Hay que estar pendientes al rebasar el pequeño pueblo de La Colilla, donde habrá que estar atentos a las señales.

Esta zona posee un par de rectas gigantescas, prácticamente lisas, donde se ve de una punta a otra y es franqueada por algunos cruces. Es muy tentador pisar el acelerador en esa zona, cuando circules por ahí, sabrás a qué me refiero, pero utiliza el sentido común ante todo.

El próximo desvío que tenemos que tomar es el de la carretera N-502, que nos lleva al centro de Gredos. Subiremos mucho por esta carretera, y hay algún que otro lugar donde se puede estacionar el coche sin peligro y admirar la belleza natural que nos rodea. A partir de esta carretera, el tráfico que vamos a encontrar es muy bajo.

Esta foto fue tomada al coronar una pequeña subida:

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Solosancho, Robledillo, La hija de Dios… irán pasando ante nuestros ojos mientras continuamos por la N-502. Hay que abandonar la carretera a la altura de San Martín del Pimpollar, para continuar hacia Navarredonda de la Sierra por la C-500. Las curvas empezarán a ser más frecuentes por esta zona, pero el asfalto sigue siendo de buena calidad.

Parador Nacional de GredosEsta carretera lleva directa al Parador Nacional de Navarredonda, de tres estrellas. Fue construido en 1928 y fue el primer parador construido en piedra. Se emplaza en el Alto del Risquillo, un privilegiado mirador del Valle del Tormes, el macizo de Gredos y las sierra de Piedrahita y Béjar. Tranquilo, si no tienes mucho presupuesto para comer, hay opciones más asequibles a pocos metros.

Dentro del propio pueblo de Navarredonda hay varias opciones para disfrutar de la gastronomía de la zona:

  • Restaurante El Rincón de Gredos
    Cocina Tradicional. Dispone de zona de recreo infantil, parking y terraza con jardín
    Tel.: 920 348 245
  • Restaurante La Espuela
    Calle Bonal, s/n. Tel.: 920 348 323
  • Restaurante Navagredos
    Carretera Valdeascas, s/n. Tel.: 920 348 085
  • Restaurante Emi-bel
    Carretera del Barco, s/n. Tel.: 920 348 430

El pueblo es bastante tranquilo, y dispone además de campamentos, polideportivo con piscina, casas rurales… Sin duda un pequeño paraíso del que se puede disfrutar todo el año, alejado del mundanal ruido de las grandes ciudades.

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Si el tiempo te lo permite, desplázate hasta el Pico de Almanzor (2.592 m), accesible por una carretera local, la AV-931. Llegamos a una explanada donde se puede dejar el coche y admirar preciosas vistas. Es un buen punto de partida para hacer excursiones por el campo. Encontrarás más información en esta web.

De Navarredonda a Ávila

Bien, una vez que hemos llenado el estómago con comida típica abulense, para el regreso me plantee una ruta alternativa a la carretera por la que se llega de Ávila (N-502). Se trata de atravesar carreteras de menor categoría, hasta llegar al pueblo de El Barraco. Desde allí, hay que tomar la N-403, que nos devolverá a la capital de la provincia. A partir de este punto, volveremos a encontrar tráfico.

Atravesando Gredos

De camino a El Barraco, hay que desandar el camino hecho por la C-500. Hay varias formas de llegar a El Barraco desde Navarredonda, por si ves el cartel de desvío demasiado tarde. De todas formas, no es difícil dar la vuelta si te equivocas. Los paisajes que nos iremos encontrando constan sobre todo de montañas, muchas montañas, que se extienden hasta el final del horizonte, como si nunca fuesen a acabarse.

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No te dejes engañar por el asfalto. Aparqué en un tramo antiguo, al lado del trazado actual. Algunos paisajes de Gredos fueron escenario de capítulos de “La Segunda Oportunidad“, como por ejemplo, la Cueva del Maragato, donde se rodó “Curva con tierra”. Hablé de ello en una entrada reciente: ¿Qué pasó con el SEAT 850?

Las carreteras, pasado el cruce de la C-500 con la N-502, empiezan a ser más rurales. Por la que fui yo había excrementos de vaca con relativa frecuencia, pues la carretera pasa cerca de varias fincas con ganado. Las curvas se hacen más cerradas y aumentan en número. Esta parte es ante todo, para disfrutar de la carretera a baja velocidad, aunque con experiencia y cabeza, da un poco más de sí.

En algunos tramos, no hará falta subir de 60 Km/h, habrá pendiente descendiente y apenas hay que tocar el acelerador. Los cruces con coches son muy raros por esta zona, pero nunca hay que bajar la guardia. Dada la cantidad de sombras que producen los árboles, llevar el alumbrado de cruce es una idea muy saludable, para que seamos vistos con antelación. Se debe tener especial precaución con algún animal suelto o con gente de la zona que salga a pasear.

Acabamos llegando a El Barraco, donde tomamos la N-403, vamos de camino a Ávila. Volvemos a encontrar tráfico, y en algunos tramos la aparición de camiones supone “tapón”, ya que hasta que no aparece carril de subida adicional, no sobran las ocasiones de adelantamiento.

Ávila

La capital de la provincia es un lugar mágico. Es una ciudad con muchísima historia a sus espaldas, que está experimentando un notable crecimiento urbanístico en pocos años. Tiene la segunda muralla más grande del Mundo, por detrás de la Gran Muralla de China. Dentro del recinto, está el casco antiguo de la ciudad, con múltiples edificios históricos del periodo románico y gótico. El casco antiguo era un lugar excelente para probar las aptitudes urbanas del Dodge, pues las calles son muy estrechas y hay que hacer un uso intensivo del volante.

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La cuesta donde hice esta foto, una de las entradas al casco antiguo, es recorrida por un pequeño tren turístico que se llama “Murallito”. Si se tiene tiempo, es una forma saludable de hacer una visita guiada por la ciudad. El interior de Ávila está plagado de calles de único sentido y muchos giros. Por su tamaño no parece muy maniobrable, pero lo cierto es que el Caliber se desenvolvía como pez en el agua entre tanto giro. Alguna calle estrecha daba la sensación de que no era capaz de albergar al Dodge, pero no hubo problemas. Tras unas cuentas vueltas por dentro, abandonamos el recinto amurallado y entramos en la ciudad moderna.

Regreso a Madrid

Desde la ciudad hay tres formas principales de llegar a Madrid, y hay que elegir una u otra en función del factor “atasco de vuelta” si es un domingo/festivo, o de si deseamos ir por autopista:

  • Sin peaje: N-110 hacia la N-VI, ascensión al Puerto de los leones e incoporación a la A-6 gratuita
  • Con peaje: AP-51 y AP-6 hasta Guadarrama (por túnel) y de ahí a Madrid. Propensa a tener tráfico.
  • Por la C-505, que entra a Madrid por el Puerto de la Cruz Verde, acabando en la A-6, cerca de la capital

Me decanté por la C-505, ya que es la opción que menos tráfico soporta. También es un recorrido interesante por los paisajes y su trazado. Las fotos publicadas en la prueba del Caliber están tomadas en esa carretera, muy cerca de un parque eólico. Pasaremos cerca de Valdehuela (1.531 m), por Navalperal de Pinares y Las Navas del Marqués.

Mientras un domingo a las 7-8 de la tarde, la AP-6 estaría con atasco en el peaje y al llegar a Madrid. Por contra, la C-505 está muy despejada, con un tráfico más que fluido. Incluso ya en la Comunidad de Madrid, siguen siendo pocos coches, y desde luego, se llega antes.

Esta carretera pasa muy cerca de El Escorial, localidad de gran interés turístico de la que no hace falta presentación. Si aún queda tiempo para visitar este lugar, no lo dudes. Es posible incorporarse a la A-6 atravesando esta población y siguiendo en dirección a Guadarrama, aunque es posible que la A-6 tenga tráfico en esa zona si es un día complicado.

En total, hice 333,5 kilómetros, con un consumo medio de 5,4 litros de gasóleo cada 100 Km. Teniendo en cuenta las condiciones del trazado, es una cifra estupenda. Como hubo curvas en gran cantidad y de todos los tipos, es un recorrido interesante también desde el punto de vista de una prueba dinámica. Como podrás leer en la prueba mencionada, el Caliber es un estupendo rutero, fue un placer viajar en él por estos caminos.

Nos hemos dejado lugares de Gredos y de Ávila en el tintero, pero no es posible visitar toda la provincia en un solo día. Lo que tengo seguro es que volveré.

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3 pensamientos en “Descubriendo el corazón de Ávila”

  1. Pues si entrais desde Arenas de San Pedro,pasais por Cuevas del Valle(el pueblo de nacimiento de mi madre),subis el Puerto del Pico hasta la venta Rasquilla(!Que quesos,que quesos) y luego a la plataforma de Gredos,tambien hay unos parajes fantasticos

  2. Cuando quieras hacer lo mismo por la provincia de Segovia, avisame, seguro que no te arrepentiras. Si el puerto de los Leones te pareció interesante, el de Navacerrada lo es más, las vistas y paisajes que tiene son espectaculares.
    Enhorabuena por el blog, es muy interesante y me gusta mucho.


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