Continua la epidemia…

Otro fin de semana con accidentes de tráfico, otro fin de semana con muertos, otro fin de semana con lesionados de por vida. Estamos tristemente acostumbrados a esta rutina cada vez que se acaban días festivos. 29 personas desde la tarde del viernes hasta última hora del domingo, y la mayoría, jóvenes.

Yo mismo tuve un pequeño susto cuando circulaba por una secundaria. Iría a unos 90-95, y había un puente al pasar por encima de la vía del tren. Al superar el cambio de rasante y empezar a bajar, me cruzo con un suicida que llevaba más de 100 metros adelantando en raya continua y al que tuve que pitar. Afortunadamente no quedé muy cerca de él y no tuve que frenar con todas mis fuerzas, pero creo que de haber ido a 110 me lo habría comido, literalmente. Otros no han tenido tanta suerte.

Del balance de accidentes, me quedo con uno que me ha llamado la atención y que me hace pensar, sin mucho riesgo a equivocarme, que los protagonistas se lo habían buscado:

“Fue en la madrugada del domingo cuando tuvo lugar uno de los peores accidentes. Dos jóvenes de 21 y 25 años de edad perdieron la vida al impactar el vehículo que conducían contra una casa de la localidad coruñesa de Betanzos (La Coruña). No llevaban puesto el cinturón de seguridad y circulaban a 210 kilómetros por hora, en un tramo donde el máximo permitido era de 40. El conductor era hijo del alcalde del municipio coruñés de Bergondo.”

Ya lo dijo Jorge Manrique en sus Coplas en plena Edad Media, el poder de la muerte es igualitario, no distingue entre ricos o pobres, vasallos y señores, jóvenes o ancianos. Nos puede tocar a todos, pero circulando de esa forma, se tienen muchos boletos de series completas.

Fuente: Las carreteras se cobran la vida de 29 personas, entre ellas numerosos jóvenes (elmundo.es)

¿Te ha gustado o te ha sido útil?

Si consideras que esta información merece la pena, y quieres colaborar al mantenimiento de este blog, puedes plantearte hacer una donación con Paypal. No hay mínimo, ni máximo, la voluntad.


5 pensamientos sobre “Continua la epidemia…”

  1. Precisamente este fin de semana he vuelto a bajar de Madrid a Málaga (y la vuelta). Del viernes puedo decir que el tráfico estaba razonablemente suelto, pero lo de ayer por la tarde no tiene nombre. Sera que me voy haciendo mayor, pero los disparates que vi cada vez que me alarman más: desde el que apura al máximo la distancia que le separa con el autobús de delante y cuando ya está pegado se cambia de carril sin mirar por el retrovisor, a los que utilizan la distancia de seguridad que dejan los demás para ir culebreando por el tráfico, a los que directamente pasan de la susodicha distancia de seguridad y creen que pueden frenar de 130 a 0 su todoterreno en menos de 5 metros.

    En fin, que vi a la gente muy nerviosa a la vuelta del puente, y no siempre por excesos de velocidad –por cierto, kudos a la DGT: desde las 17’00 a las 22’00 estaba prohibida la circulación de vehículos pesados desde el km 170 de la A4 hasta la M40; creo que fue una medida bastnate acertada.

  2. “No llevaban puesto el cinturón de seguridad y circulaban a 210 kilómetros por hora, en un tramo donde el máximo permitido era de 40”

    Dios mío, al leerlo se me ha puesto el vello de punta. ¿Pero en qué puñetas estaban pensando esos dos?? Desde luego no en la vida de los demás, ni en la suya propia, evidentemente.
    Una pena, sí, pero ellos mismos lo han querido así.

    Hace muy poco que tengo el carné y me gusta conducir, pero cada vez me da más respeto coger el coche, sinceramente, tengo el miedo metido en el cuerpo por lo que pueda pasar… se ven auténticas barbaridades todos los días.

  3. Miedo me da el que considera que es un buen conductor y cree que “siempre controla”.

    Si quieres correr, hazlo, pero en un circuito. Con medidas de seguridad y en un recinto preparado para la velocidad.

    En fin, se controla, hasta que se deja de controlar.

    Un saludo

  4. Tener miedo a conducir es lo peor que te puede pasar y lo digo por experiencia, mi madre hace muchos años dejó de conducir porque la daba miedo y cada vez lo iba cogiendo menos, hasta que dejo de usarlo por completo y ahora no es capaz de coger un coche porque tiene pánico a cogerlo, eso si, los “cuidados” de turno que tocan los cojones al conductor (y sobre todo a mi, aunque no vaya conduciendo), no se los quita ni dios, con lo que cabrea que vayas conduciendo y no paren de decirte “cuidado” cada 20 segundos.

  5. Creo que una de las cosas que mas me ha impresionado y que me dejo claro la idiotez de algunas personas fue en una carretera secundaria, en una recta larga, un tio con un Mercedes pegado a mi culo todo el rato. Obviamente me podia adelantar cuando quisiera (ibamos solos). Pues el tio espero al cambio de rasante (despues de ir mas de 5 minutos por la inmensa recta con visibilidad perfecta) para adelantarme. Me quede alucinado. Pena que esta clase de gente no se maten ellos solos.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

NOTA: Si ves que tu comentario no aparece inmediatamente, es que está en cola de moderación. Me reservo el derecho de autorizar o denegar cualquier comentario que se realice en este espacio, y no admitiré ningún tipo de descalificación, faltas de respeto a otros comentaristas, vulneraciones a la legislación vigente y similares. Por cada comentario que se realiza se guarda la dirección IP, y si hiciese falta, se pasará dicha información a la autoridad competente.

Jamás haré uso comercial de las direcciones de correo que se introduzcan, ni las pasaré a terceros. Sé sincero con la dirección porque de lo contrario no podrás comentar. Además, si necesito ponerme en contacto contigo por el motivo que sea, debe ser dirección válida. Gracias por tu comprensión.