Mantenimiento elemental del coche
Dejar las cosas para el último momento, no es, por lo general, nada bueno. Con los viajes pasa lo mismo, justo antes de tener que hacer un trayecto largo, nos acordamos que no hemos hecho al coche la revisión o no nos hemos preocupado en hacerle el más elemental mantenimiento. La dejadez en estos aspectos pueden amargarnos las vacaciones o el puente de turno.
Con motivo de la Semana Santa, CEA ha elaborado un vídeo con Paco Costas en el que se nos explica cómo realizar el mantenimiento elemental, necesario para evitar riesgos innecesarios. Los consejos a más de uno le van a sonar, pero no se trata sólo de conocerlos, sino de ponerlos en práctica. Son válidos durante todo el año.
Buen viaje, y espero que esteis todos de regreso a la vuelta.
Taxistas, conductores de otra casta
He ido pocas veces en taxi, sobre todo, al contar con el transporte público como alternativa. En otras ocasiones, me ha compensado subir a uno de estos transportes por el horario, la rapidez o la comodidad (con mucho bártulo). No tengo nada en contra de los taxistas, sé que es una profesión difícil y hasta peligrosa, que quemaría a cualquiera, y se nota.

Los hábitos y costumbres generales de este gremio se pueden resumir en los siguientes tópicos, aunque hay muchos más. Ojo, que no digo que haya excepciones, pero no abundan. A continuación, un decálogo sobre los taxistas y su forma de conducir. No pretendo ofender a nadie, aunque quizás alguno se de por aludido. Es lo que tiene generalizar.
¿Trenes de carretera en Europa?
En un artículo anterior, hablé de los límites de velocidad australianos e hice una pequeña reseña de los trenes de carretera. ¿Eso qué es? Convoyes de camiones muy largos, lo más parecido a un tren pero con neumáticos. Es algo típico del país de Oceanía, puesto que no cuentan con una red ferroviaria como la de un país como el nuestro, y para transportar mercancías, les sale rentable.

Pero ahora la cuestión es si interesa que ese tipo de camiones circulen por carreteras europeas. Actualmente, el tope de un transporte está en 18,75 metros de longitud (más necesita una autorización especial) y 40 toneladas de carga. Lo que se está barajando es autorizar transportes de hasta 25,25 metros de longitud y 60 toneladas de carga. Casi nada.
Veamos por qué si y por qué no:
¡Yo controlo tio!
Frase muy oida por casi cualquier conductor, todos controlamos. Veamos el siguiente caso:
- Viaje de Manchester a Nürburgring: 100 euros en gasolina
- BMW 525: desde 44.000 euros
- Cámara digital: 200-300 euros
- 1 vuelta al circuito: 19 euros
- Estampar el coche en la primera curva: NO TIENE PRECIO
Hay que ver el siguiente vídeo. No lo puedo incrustar aquí por deseo del autor.
Todos los conductores podemos hacer un poquito de autocrítica de vez en cuando. Sobre todo los que “más controlan”. Pensemos en ello. Menos mal que era un circuito, hay gente que se ha matado por algo así.
Fuente: MotorFull
Cuidado al rellenar el limpiaparabrisas
Esto es un ejemplo en clave de humor. El mantenimiento del coche es algo necesario y que no debe hacerlo cualquiera sin tener ni idea, como mínimo, hay que leer el manual de instrucciones…
… para evitar males mayores. Y, naturalmente, recordar eso de “mantener fuera del alcance de los niños” con productos peligrosos como aceites, lubricantes, etc.
Gracias Nico.
Justicia no, cachondeo y mofa
Cuando el otro día comentaba la sentencia absolutoria del conductor asturiano que circulaba a 260 Km/h “sin ser consciente de la velocidad a la que iba”, creí que habíamos tocado techo en cuanto a desfachateces legales en la semana -al ritmo actual- pero no, se han superado a sí mismos.
El permiso se le retiró a este señor de forma cautelar, y lleva 13 meses sin conducir (o sin decir que conduce). Al retirarse el cargo por vía penal, la retirada es de tres meses y calderilla 1.000 euros de multa, con lo que este señor pretende darle la vuelta a la tortilla y exigir daños y perjuicios por el tiempo que no ha podido conducir. Vamos, la releche, por decirlo de forma suave.

Constantino es capataz, y “necesita el coche a diario”. El A8 no era de su propiedad, sino de la empresa. Me pregunto yo si no cuesta mucho que le lleve un chofer u otra persona, o que haga como el resto de los mortales, utilizar el transporte público o taxis, que un A8 no lo compra precisamente un pobretón y el negocio de la construcción da unos beneficios de escándalo.
Vamos a mezclar tocino con velocidad
Soy de esa generación de niños que descubrió los videojuegos a muy temprana edad, pues en los años 80 los sistemas de entretenimiento (consolas) y los primeros ordenadores personales empezaban a instalarse en algunos hogares. Amstrad, Commodore, Spectrum, Nintendo Entertainment System, Neo-Geo… han entretenido a millones de niños y muchos de ellos ahora son adultos, casados y con hijos.

Mi primer juego de coches creo que fue “Out Run”. Fue muy famoso en recreativas. Conducías un Ferrari rojo por una carretera que se bifurcaba de vez en cuando e ibas esquivando el tráfico, competidores… por encima de los límites de velocidad. Tras ese, jugué mucho a uno llamado “Test Drive”, que consistía básicamente en hacer un recorrido en el menor tiempo posible evitando las salidas de vía, los cortes de inyección (te mataban), los policías, tráfico y las paredes.

Así durante años, he ido jugando a distintos juegos en los que la velocidad y el nulo respeto por el código vial del mundo imaginario de turno eran motivo de diversión: “The Need For Speed”, “Test Drive”, “Screamer”, “Grand Theft Auto” (también sirve)… También había simuladores “constructivos” de competición: F1,” TOCA Touring Car”, “Sega Rally”…
Cuando la justicia se vuelve loca
Cuando lo leí, pensé que se trataba de una mala interpretación de mi vista o producto de la fiebre asociada al resfriado, pero luego bajé a la realidad tan deprisa como un meteorito. Resulta que el señor asturiano que fue cazado por un radar a 260 Km/h por una autopista y que fue condenado a 6 meses de cárcel, ahora es absuelto por la Audiencia Provincial de Burgos del delito de conducción temeraria.

No le quitan -si no me equivoco- la sanción ni la pérdida de puntos, pero se libra de la cárcel. Le absuelven de la vía penal por el siguiente motivo: “no hubo ninguna circunstancia de peligro concreto”. Con dos cojones. Al menos admiten que es una conducta “manifiestamente temeraria, al infringir gravemente las normas de circulación”. ¿Soy el único que ve una contradicción? ¿Si no puso a nadie en un peligro concreto, por qué se le tacha de temerario? Por si alguien no se acuerda, el acusado dijo no ser consciente de la velocidad a la que iba.
Si mañana cojo un coche y lo pongo a 260 Km/h por una autopista despejada y me paran, podré decir tan tranquilo que como no me crucé con nadie, no puse a nadie en un peligro concreto. También debería decirles “no soy nadie”, ya que ignoraría el peligro en el que me he puesto yo mismo. Su Señoría debe estar falto de un tornillo.
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Tira el dado, a ver dónde caes...

