Vamos a mezclar tocino con velocidad

Soy de esa generación de niños que descubrió los videojuegos a muy temprana edad, pues en los años 80 los sistemas de entretenimiento (consolas) y los primeros ordenadores personales empezaban a instalarse en algunos hogares. Amstrad, Commodore, Spectrum, Nintendo Entertainment System, Neo-Geo… han entretenido a millones de niños y muchos de ellos ahora son adultos, casados y con hijos.

Outrun

Mi primer juego de coches creo que fue “Out Run”. Fue muy famoso en recreativas. Conducías un Ferrari rojo por una carretera que se bifurcaba de vez en cuando e ibas esquivando el tráfico, competidores… por encima de los límites de velocidad. Tras ese, jugué mucho a uno llamado “Test Drive”, que consistía básicamente en hacer un recorrido en el menor tiempo posible evitando las salidas de vía, los cortes de inyección (te mataban), los policías, tráfico y las paredes.

Test Drive I

Así durante años, he ido jugando a distintos juegos en los que la velocidad y el nulo respeto por el código vial del mundo imaginario de turno eran motivo de diversión: “The Need For Speed”, “Test Drive”, “Screamer”, “Grand Theft Auto” (también sirve)… También había simuladores “constructivos” de competición: F1,” TOCA Touring Car”, “Sega Rally”…

Pero en mi enorme ignorancia sobre el mundo, descubro en un estudio hecho por una universidad alemana, supuestamente liberado ayer, en el que se afirma que los jugadores de videojuegos de coches son más propensos a ser conductores imprudentes y a sufrir accidentes. Me he quedado a cuadros.

Pudiera decirse que circular en sentido contrario a 300 Km/h con coches tuneados por avenidas llenas de tráfico, mientras te pegas lo más posible a los rivales, cogiendo rebufo, saltándote semáforos, ignorando prioridades de paso, límites de velocidad, señales… es peligroso. Si, es peligroso, pero hablamos de juegos, y por tanto de ficción, NO ES REAL.

Pudiera decirse que “jugar” con 20 coches de policía a ver si te escapas, provocando los mayores destrozos posibles mientras conduces deportivos de 500 CV hacia arriba es peligroso, pero no en un juego.

Need For Speed Underground

Pudiera decirse que colisionar 10 veces por vuelta con el tráfico, las farolas, objetos fijos, volcar… es peligroso, pero no en un juego. Y así podría seguir hasta aburrir al más fiel de mis lectores.

Como amante de los videojuegos, he oido varias veces relaciones absurdas entre juegos y comportamientos incívicos: el caso Final Fantasy, los juegos de rol, que si el GTA te convierte en un asesino, ladrón, sicario, terrorista… Tonterías -por que no tienen otro nombre- como esas las hemos soportado los jugadores durante años, casi siempre de boca de gente que no tiene ni idea de lo que habla.

Grand Theft Auto 3

Este estudio dice que soy poco menos que un terrorista de Al-Qaeda al volante. ¿Cómo voy a respetar los límites de velocidad en juegos donde nunca vas a menos de 120 Km/h (quitando aceleraciones)? ¿Cómo voy a ser buen conductor si en tal juego machaco al ordenador y le gano? ¿Cómo voy a ser buen conductor si en los videojuegos me han enseñado a hacer todo lo contrario? Pues que se prepare el mundo, que hay millones más por ahí sueltos.

Es muy fácil, se trata de discernir la diferencia entre lo que es real y lo que no. Ni aunque me cortasen la Castellana para mi solito me atrevería a cruzarla a 300 Km/h, ni al volante del un Lamborghini. Así todos los jugadores que tenemos la mínima cantidad neuronal para distinguir volante y teclados. No digo que no haya algún que otro impedido mental que no sepa ver la diferencia, pero eso no es culpa de los videojuegos.

Need For Speed Most Wanted

Fernando Alonso, ese personaje que todos conocemos y que ha ganado 2 veces el mundial de Fórmula 1 -no cualquier rifa de pueblo- aprendió de adolescente los circuitos del mundial con su consola PlayStation. Fuera de las pistas, sabe conducirse, y fuera de los juegos, también. Es tan fácil como eso, los juegos te permiten hacer cualquier cosa programada en un mundo irreal de fantasía, que sólo existe dentro de un conglomerado de circuitos de silicio, diferencias de voltaje y bits.

Destruction Derby

Una mente que no es capaz de distinguir la realidad de un juego, no puede jugar ni a simuladores de conducción, ¡ni al parchís! Ese juego te enseña a comerte a tus oponentes como los caníbales. Esa gente necesita atención psicológica, no videojuegos. Y al resto, que nos dejen en paz.

CarmageddonEl conductor asturiano de los 260 Km/h no creo que haya tocado “Gran Turismo” en su vida. Farruquito no creo que haya jugado a “Carmageddon”. James Dean ni siquiera supo de la existencia de la palabra “ordenador”. Nino Bravo nunca jugó a “Ultim@te Race Pro”. Los vándalos que se matan en avenidas a más de 100 Km/h no han tocado el “Destruction Derbi”, y si lo han hecho, pues tiene la misma relación con el accidente que el color de sus calcetines.

Si los videojuegos de conducción incitan al riesgo y a las conductas temerarias, entonces prohibamos “Hotel”, “Palé” y “Monopoly”, para acabar con la cultura de la especulación inmobiliaria. También tenemos que ilegalizar las Barbies, que convierte a todas las niñas en aspirantes a anoréxicas forradas. No dejemos a los más pequeños jugar a “Hundir la flota”, no vaya a ser que algún dia sean terroristas.

Por favor, un poco de cabeza, y algo más de seriedad, que dice muy poco de la entidad que emite el estudio: American Psychological Association. Basta con tener 2 dedos de frente para saber que realidad y ficción son cosas diferentes. Quien es imprudente y temerario, no necesita ningún videojuego, ya lo es. Los que provocan los accidentes, idem.

De la misma forma que se puede afirmar que se desprecia el riesgo por haber jugado en condiciones extremas, también puede afirmarse que aprendes lo que es un sobreviraje sin matarte, que un coche no frena de 200 a 0 Km/h en un palmo, que los coches de alta cilindrada y deportivos están mejor en manos de expertos, etc.

Quien lleva toda su vida conduciendo mal y faltando el respeto a los que “no saben conducir”, no sabe qué significan los términos “J-Turn”, “Nitro”, “BBS”, “Drafting”, “360º” ni nada por el estilo. Son así. Y los juegos no tienen nada que ver.

Es mucho más importante la educación y el entorno. Si un niño de 5 años ve que su padre conduce a 180 Km/h por la autopista, echando pestes de la DGT y de los radares, sin parar a descansar en 4 horas y juega a la consola a un juego de coches, ¿cuál de los dos hechos le influirá más cuando sea adulto y conduzca?

Por otra parte, estaría bien que se comercializaran videojuegos que enseñasen a respetar las normas, desde un punto de vista más educativo, como hacen los pilotos de avión. El hecho de que un aspirante a piloto haya jugado de pequeño a simuladores, puede prepararle bastante.

Need For Speed Underground 2

Pero estamos hablando de diversión. No serán lo más educativo del mundo algunos videojuegos -para algo están las calificaciones por edad- pero de ahí a decir que sus jugadores son aspirantes a matarse, es un despropósito. La televisión en horario diurno, las discusiones de los padres, los acosadores en clase… son gérmenes mucho más peligrosos que influyen en un niño más que un entretenimiento.

Así que, para concluír, aunque no sea un psicólogo, este estudio es una forma muy bonita de tirar el dinero destinado a investigación. A ver para cuándo sale un “contra-informe”, que diga lo que todos los jugadores ya sabemos: que no hay que mezclar el tocino con la velocidad.

No me imagino ni a Pere Navarro respetando los límites de 30 millas/hora en los circuitos urbanos de los juegos. No se puede herir a nadie, ni causar daños, ni se gasta gasolina. Es simplemente ocio, una fantasía. Es tan peligroso como leer un libro que trate sobre lo mismo. ¿Condenamos a los libros? Los de la Inquisición, Nazis… ya pusieron en práctica esa idea.

Bienvenidos al mundo real.

Fuente: 20 Minutos

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13 pensamientos sobre “Vamos a mezclar tocino con velocidad”

  1. Buenas, gran artículo.
    La verdad que como muy bien dices son ganas de mezclar tocino con velocidad. Yo he jugado muchas horas a los NFS, a los F1 y he intentado, me ha sido imposible hacer tiempos competentes, al GTR.
    Y la verdad, aún recuerdo el momento en que más “caña” le he metido al coche, 100 km/h en una de las prácticas de coche…. y la verdad que me quedé sorprendido pensando, si esto es a 100, como debe ser a más!! Cambia mucho el punto de vista de estar de pasajero a llevar tú el coche.
    Con todo esto solo reafirmar lo que dices, ir a 100 en cualquiera de esos juegos es…. de serie, y en cambio cuando en la vida real me tocó a mí ir a 100 ya estaba levantando el pié del acelerador XD, como buen novato.
    La cosa es saber donde estas y donde no, si tienes ganas de pisarle usa un videojuego, así de facil.

  2. Vaya sarta de tonterías nos cuentan los americanos (oh shi, esos de las persecuciones día si, día tambien, los de los tiroteos por las calles al más puro estilo GTA, los de la masacre de Columbine, los de la masacre de Denver, los de la masacre de Red Lake, los de la segunda enmienda etc etc etc) creo que en vez de hacer estos estudios deberían hacer más por conseguir por ejemplo una seguridad social en condiciones.

    Yo llevo jugando muchos años a juegos de coches (no tanto como javier, pero si un puñaete) y hasta el momento no he tenido un solo accidente gracias a mi prudencia y a un respeto (que no estricto cumplimiento) de las normas, esperemos que ahora a la prensa no les de por hacer leña con el estudio este porque si no me temo que van a estar dándole vueltas lo mismo 2 meses

  3. Buenísimo artículo, redondo.

    Tengo 30 tacos y llevo desde los 8 enganchado a las “maquinitas”, ordenadores, consolas y cualquier cosa con mandos y botones.
    Todavía no he robado coches, violado, atracado ni asesinado. Me considero un tío racional y tranquilo, con una niña preciosa… y el juego que más me ha gustado jamás ha sido el San Andreas (y anteriores).

    ¿Es posible eso?

    La única consecuencia a tanto ordenador y “marcianito” es que me he hecho informático… una putada. Pero bueno, yo no la elegí a ella, ella me escogió a mí.

    Te lo repito, gran artículo.

  4. Muy buen artículo, aunque creo que lo que dices es de sentido común (claro que no es un sentido tan común como debería 🙂

    Yo también me he pasado tres o cuatro pueblos jugando al San Andreas y haciendo el animal en toda la serie GTA y no por eso me da por hacer el burro con mi coche cuando voy por ahí (más bien al contrario).

  5. Te felicito un muy buen artículo, aunque yo creo que lo que más me ha gustado ha sido que ha medida que iva leyendo iva viendo reflejados todos mios pensamientos e ideas, pero de una forma mucho mejor expresada, ordenada, etc.

    espero que los autores del estudio ese lean por alguna casualidad esto y les haga recapacitar, o si no como bien dices que aparezca un “contra-informe”.

  6. Pingback: meneame.net
  7. En otro blog señalé que en todo caso la conclusión a la que deberían haber llegado estos investigadores, de haber utilizado simplemente el sentido común, es justo la contraria.

    Si durante años y años, MILES de veces un jugador de juegos de carreras ha comprobado que la conducción agresiva o peligrosa lleva inevitablemente al accidente. Si cuanto más corres más grande es la torta y que hay cientos o miles de causas no controlables que producen un desenlace desastroso si se conduce de forma temeraria… pues no entiendo de qué forma estos señores intentarán defender que este tipo de conocimiento puede impulsar a poner en práctica este riesgo en la vida real en donde, cualquier persona con medio cerebro sabe, el más mínimo accidente te puede costar mucho más que la vida.

    Además, en todo caso, se le podría achacar esta influencia negativa al cine o la televisión que son medios en donde ves accidentes por necesidad mortales y en los que los protagonistas salen sin tan siquiera despeinarse.

    No sé, a mi me parece la conclusión una auténtica estupidez.

  8. Ese estudio habrá salido ahora (lo oí por la radio ayer y por poco acabo en la cuneta del hartón de reír que me dio), pero se fundamenta en una visión más que superada sobre las causas de la conducción temeraria. Aunque la forma de vivir pueda condicionar en parte la forma de conducir, no se puede decir que la forma de conducir de una persona sea un reflejo de su forma de vivir. Ese punto marca la diferencia entre hablar sobre Seguridad Vial y ejercer de sermoneador.

    El título es idóneo, Javier.

  9. Hace cosa de año y medio tuve un accidente de tráfico en la M-50. Me embistió un trailer en un lateral del AX que yo conducía. Según parece no me vió por el ángulo muerto. Os digo esto, más que nada porque si me salvé, sinceramente pienso que es por haber jugado con juegos de coches (desde el Spectrum), tanto en PC como en videoconsolas (PSX, PS2, Dreamcast). Me golpeó el lateral y empezó a girar el coche, y no sé cómo, pero me salió de dentro, terminar de dar la vuelta y quedar enfilado hacia adelante y a pesar de ser las 8 de la mañana, hora punta, nadie más rozó el coche. Curiosamente, hacía poco que había jugado al BurnOut 3. Fué una verdadera suerte salir de aquello y durante un tiempo la broma con los amigos fué que el trailer me había hecho un “takedown”.

  10. Excelente artículo. Como jugador de simuladores de motor desde hace muchos años (también empecé con OutRun y la saga Test Drive allá en los 80), el estudio de estos americanos me parece un completo despropósito.

    Saludos!


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