Mis otros yos
¿Alguna vez has probado a “buscarte” por la red? A veces puede ser sorprendente conocer algún detalle de una persona que tiene en común tu nombre y algún apellido, sobre todo si no es demasiado común. Esta tarde, autobuscándome para reparar enlaces rotos a este blog (que tienen la dirección antigua), di sin querer a búsqueda de imágenes de Google y me encontré con un “clon”:

Se llama Xavier Costas (derecha) y es un artista discapacitado de Pontevedra (de donde es originario mi abuelo Paco). No he conseguido encontrar nada sobre su obra, salvo que trata sobre exclusión social.
SGAE = Ladrones
Hay que decirlo más.
Un conocido bloguero ha sido denunciado por informar, allá por 2004, de una campaña de protesta contra la SGAE, esa entidad de gestión sin ánimo de lucro que maneja millones de euros todos los años y que más del 90% de los autores a los que representan, no ven un duro.
En menéame.net ha surgido una campaña espontánea de apoyo, a la que me sumo. Me parece importante que se pueda defender la libertad de expresión, por que no es más que eso. Cuantos más nos unamos a la iniciativa, mejor.
Ah, y no hago esto por que Julio Alonso sea el jefazo de Weblogs SL, empresa para la que trabajo. Si se llamase de otra forma, haría igual. Van a por él por que es el primer resultado de la búsqueda de Google si buscas “ladrones”. Que vean que no estamos de acuerdo con su forma de entender la libertad de expresión.
Suspendemos en conocimientos
La semana pasada se hizo público un estudio con 2.000 conductores, preguntándoles acerca de su conocimiento sobre el carnet por puntos, qué infracciones acarrean qué pérdidas, etc. Las conclusiones son preocupantes, un 61% de suspensos. La DGT se gastó un dinero importante en mandarnos folletos a casa, campañas en periódicos, radio, televisión, Internet… ¿El problema es que no sabemos leer o que tenemos pérdidas de memoria? Contra esto, la administración poco puede hacer.
Pero no sólo es un problema de desconocimiento general del carnet por puntos, esto se hace extensible al código de la circulación. ¿Cuántos años tenemos de carnet? ¿Nos lo sabemos? ¿Seguro? Haz la prueba. Me saqué el carnet hace 3 años y he obtenido 8 fallos en uno elegido al azar, y considero que tengo un conocimiento adecuado del código. Me lo volveré a empollar, porque hay cosas que he confundido u olvidado.
La reforma del código penal no será suficiente
Informaba hace horas en Motorpasión de la próxima intención de la clase política. Aquellos que sean sorprendidos conduciendo muy deprisa (>200 Km/h en autovía, >180 Km/h en secundaria o >110 Km/h en poblado) podrán ir a la cárcel entre tres y seis meses antes de fin de año. Me corté a la hora de dar mi opinión personal para tratar de ser un poco más objetivo, ahora me mojaré un poco.
Esta medida no será excesivamente popular, pero es una buena idea, si se hace de la forma correcta (y si dan ejemplo, que esa es otra). Los que circulan tan deprisa, borrachos (>1,2 mg de alcohol en sangre), con los puntos retirados (por algo será) o sin el permiso vigente, en mayor o menor medida son peligrosos y sobran del asfalto. De hecho, sobran más los que pecan de exceso de imprudencia que los que pecan de exceso de prudencia.
Por un lado, las penas no son largas, supondrán una putada para el que le “entaleguen”, pero dará tiempo a pensar un poco. Las multas se pueden pagar, los puntos te los pueden quitar (se pueden recuperar), pero estar desprovisto de libertad mezclado con los elementos menos recomendables de la sociedad, eso sí que es para meditar. Por otro, quien ponga en peligro la vida de los demás, estará más guapo 5 años en prisión que sobre el asfalto, atentando contra el más elemental derecho del ser humano, la vida. La tuya, la de tu padre, la de tus amigos, la mía, la de todos.
Hoy he salvado la vida de un gilipollas
Eran las 9 y pico, casi las 10. Circulaba por una carretera harto conocida, una secundaria, que es una recta de unos 2-4 kilómetros, con un cambio de rasante, por que pasa por encima del tren. Circulaba sin tráfico por delante, a 90-100 Km/h y detrás iban unos cuantos. Llevaba a un BMW viejo un poco pegado, asi que aligeré un poco para hacer hueco. Cuando faltaban 200-300 metros para el cambio de rasante (muy pronunciado), me percato que el 3º o 4º tras de mi empezó a adelantar muy decidido.

Lo primero que pensé es que se metería entre mi coche y el BMW, pero según se iba acercando, pensaba “No irás a hacerlo… no serás tan idiota… que tienes tráfico de frente… ¡gilipollas!”. Estaba claro, o en ese momento pegaba un frenazo y le dejaba hueco por delante, o iba a presenciar una piña espectacular. No lo pensé mucho (no tuve tiempo), pisé a fondo embrague y freno y dejé hueco para que pasara. En la imagen, mi dirección y la del kamikaze era Sur-Norte.
Fábula del policía bonachón y la actriz X

1 de la madrugada del 7 de Mayo, condado de Wilson, Tennessee (EEUU). Un agente estatal detiene un Honda Accord rosa conducido por una mujer que circulaba a 148 Km/h en una zona limitada a 112 Km/h (máximo permitido en Estados Unidos). Mientras estaba poniéndole una multa, el agente le preguntó si llevaba drogas, y la mujer asintió, llevaba pastillas ilegales y por ello no iba a permitirla abandonar el estado, tenía que detenerla.
Ella echó a llorar. La mujer le explicó al agente que por motivos profesionales, tenía que desplazarse en coche de Tennessee a Los Ángeles mensualmente para hacer “películas guarras”. Al agente le picó la curiosidad y se fue con ella al coche patrulla. Mediante un portátil, entró a su Web y pudo comprobar que no mentía. Al principio no sabía qué hacer con ella, pero en la mente de James Randy Moss se iluminó una bombillita…
¿Limitar velocidad o potencia?
Hace escasas horas, publiqué una noticia en Motorpasión en la que contaba una propuesta del Parlamento Europeo, que pretende prohibir todos los vehículos que superen los 163 Km/h (101 MPH) por ecología.
Me parto. La reacción de los comentaristas no se ha hecho esperar, y es cuestión de tiempo que la noticia salga en portada de Menéame, con lo que habrá más participación.
La opinión de la mayoría, de momento, es que en vez de capar los motores para que no superen esa velocidad -que es un disparate, me remito a mi escrito- ¿por qué no se plantean instalar limitadores de fábrica en los coches? Si el país X tiene un límite de velocidad de 130 Km/h, ¿qué sentido tiene que el 90% de los turismos supere holgadamente ese límite? En Alemania no, pero en otros países, por ejemplo el nuestro, podría ayudar a bajar la siniestralidad y la contaminación, aunque el negocio de los radares podría irse a donde la espalda pierde su noble nombre.
Conducir es un placer
A nadie se le escapará que no estoy demasiado activo últimamente. La Universidad me está teniendo muy ocupado en las últimas semanas. Acaba de pasar la época de las entregas, los trabajos y las presentaciones. Ahora se me echa encima la época de exámenes de 3º de ingeniería, pero creo que los prefiero a los trabajos
La última semana ha transcurrido a un ritmo frenético. Terminaba una cosa y ya tenía que ponerme con la siguiente… así hasta el lunes, punto culminante de estrés estudiantil.
Creo que hay pocas más relajantes y calmantes que disfrutar de la conducción. Me gusta. El camino de vuelta a casa es un placer, y no hablo de ir a 50 Km/h ni de ir quemando bordes de neumático en las curvas. Voy a la velocidad que tengo que ir y sin prisas, llegaré cuando llegue. Conducir sin hacer “tiempos” es una actividad saludable. Es como una liberación.
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Tira el dado, a ver dónde caes...

