Burradas de la juventud
Hace unos pocos días este blog cumplió un año “en antena”, y ha llegado más lejos de lo que pensé el día que lo empecé. Quería que fuese una contribución a la “causa”, aportar un toque de cordura que ya había recibido antes de tiempo por mi familia y mi profesor de autoescuela, Jose Luis, que se cuidó mucho de enseñarme a algo más que a circular. No digo que sea un santo, ni un ejemplo a seguir, pero a veces, tengo mis dudas.
Este verano, en varias ocasiones y debido a lo que me dedico, pues más de una vez ha salido el tema con mis amigos o gente de mi edad (20-25 años): los coches. A veces, me han trasladado experiencias que me han helado la sangre, y el resultado normalmente el mismo, “no pasó nada”. Hasta el día que pase, y que Dios -o llámalo X- no lo quiera.
La chica motorista
Serían las dos o las tres de la mañana, no lo tengo claro, y volvía a casa por la carretera de siempre, conduciendo un C5 automático. La vegetación había crecido un poco más de lo normal y algunas curvas se habían vuelto totalmente ciegas. No había apenas Luna, y la oscuridad era casi total.
Al superar un cambio de rasante, en sentido contrario, pero por su carril, bajaban tres vehículos. Uno era un camión pequeño y los otros dos turismos, pero todos iban con los faros apagados, algo totalmente injustificable, asi que les di una pitada. Pensé que malditos locos, que cómo se puede conducir así.
En el siguiente cambio de rasante, pude ver un par de animales pequeños en la carretera, quizás un conejo y un perro. Estaban a unos 300-400 metros de mi posición. No circulaba deprisa y no tenía tráfico detrás, asi que podía frenar y esquivarles despacio en vez de hacer una esquiva más peligrosa. Y eso hice, pero como me imaginaba que quizás alguien que pudiese venir detrás no los viera, continué mi marcha más despacio con los intermitentes de emergencia.
Fernando Alonso opina sobre el GP de Hungría 2007
Después de lo acontecido este fin de semana, si yo fuese Fernando Alonso, estaría muy muy cabreado. Hamilton quiso boicotear la vuelta rápida de Fernando, y aunque finalmente obtuvo la Pole Position, la FIA le obligó a perder puestos por vete a saber qué norma.
Para el deporte, es algo como el codazo que dio Tassotti a Luis Enrique en el mundial de fútbol de EEUU en el año 94. Camiseta manchada de sangre, varios testigos, dentro del área, y no fue penalti (y España a casa). Apesta. Pero no es la primera jugarreta que le hacen al piloto español, ya van varias.
Fernando se ha sincerado ante la cámara de Lobato y ha dicho todo lo que tenía ganas de decir:
Un día para recordar (IV)
Nos dirigimos a la zona de pits del Jarama a eso de las 12, para tomar parte en la actividad más cremosa, el pilotaje del Ferrari
Estaba un poco nervioso, aunque menos de lo que esperaba. Pensaba en algo más tipo nervios adolescentes cuando te gusta una chica y estás a punto de decirle algo serio… Dentro de lo que cabe, estaba tranquilo.
El bufido del 430 Challenge lo habíamos oido durante la actividad de los Alfa, momento en el cual los instructores o bien se callaban o teníamos que leerles los labios.

Reunidos en el pit, se nos dio una breve clase de conducción deportiva, lo elemental: cómo trazar las curvas y los conceptos de subviraje, sobreviraje y cómo controlarlos. El secreto reside en la transferencia de pesos. Al acelerar, cargamos más peso en las ruedas traseras y al frenar/embragar, en las delanetras, y cómo no, la suavidad de los movimientos del volante era fundamental. El piloto catalán David Bosch dio una lección perfecta en muy poco tiempo.
Un día para recordar (III)
Continuo con mi relato… Dentro de la zona de Alfa Romeo, nos dividieron en dos grupos, pues haríamos los dos ejercicios simultáneamente. Lo primero fue recibir una explicación fantástica de un instructor sobre la postura adecuada al volante. La gran mayoría de la gente no se sabe sentar bien en su propio coche. ¿Cómo sentarse?

- Bajar el asiento del todo, de modo que podamos sentir mejor las reacciones del coche. No necesitamos mirar el capó, pero se puede subir ligeramente la banqueta si eres bajit@.
- Acercar la banqueta de modo que podamos pisar a la vez embrague y freno a fondo sin que las rodillas queden rectas.
- La inclinación del asiento no puede ser recta ni muy tumbada (como hacen algunos macarras).
- El volante hay que ajustarlo de modo que, con los hombros pegados al asiento, podamos colocar las muñecas en la parte superior del aro. De ahí la importancia de la regulación en profundidad. También hay que regularlo de forma que podamos ver todos y cada uno de los testigos de advertencia que se puedan encender en el tablero.
- La posición de las manos, “las dos menos diez” (imagina mentalmente un reloj de agujas). Los codos ligeramente flexionados, y comprobando que podemos girar todo el volante sin golpearnos los costados con los codos o que el codo quede rígido en algún momento.
- Regulación de espejos retrovisores. No debemos ver casi nada de carrocería, ya sabemos que tenemos un coche bonito, pero lo importante es reducir el ángulo muerto en el que si nos adelantan, no vemos al adelantador y nos lo podemos comer.
Si esto no se hace bien, el ejercicio no sale. Y por supuesto, nada de chulerías como el bayetazo o girar con los dedos, a menos que no nos importe rompernos uno. Aviso para navegantes: esto se hace siempre con el coche detenido.
Un día para recordar (II)
Restablecido de un mes frenético de actividad y cansancio, es momento de contaros lo que pasó el último viernes 27 de Julio. Todo comenzó unos días antes, cuando recibí una llamada de SandMan avisándome de que se iba a organizar una bien gorda en el Circuito del Jarama… Me quedé con “Ferrari”, “conducción deportiva”, “conducir”…
Pensaba que podría estarme tomando el pelo, pero no, la cosa iba en serio. En ese momento me encontraba en Valencia de vacaciones, y resulta que de todo el año, organizan el evento al lado de mi casa justo cuando estoy a hacer puñetas
Pero merecía la pena ir y volver por algo así.

Después de hacer tropecientas llamadas telefónicas y marear a amigos y familiares, consigo resolver el problema del transporte y del alojamiento, pues lo sensato es dormir antes de una cosa así. De modo que el jueves me acercó un amigo a Játiva, donde SandMan de Motorpasión y su novia SandWoman Ana me recogieron, rumbo a Madrid. Desde mi ingreso en MP, no le había visto en persona aún.
El viaje fue bastante agradable y nos lo pasamos charlando y contándonos mil y un anécdotas. En las cercanías de mi tierra, me cedió el volante de su Focus y seguimos el camino. Me encanta conducir, es un vicio. Soy como el del anuncio del Renault Megane antiguo que gritaba desesperado cuando se le acababa la carretera.
Tira el dado, a ver dónde caes...

