La estupidez mata
Este fin de semana, 4 chavales que no llegaban a 20 años tuvieron un accidente brutal en la M-40 de Madrid, de madrugada, por diversas causas que explican fácilmente lo que ha pasado. El conductor, de 18 añitos, conducía un BMW, y actualmente, el modelo más petardo de la gama alcanza 200 Km/h. Por lo visto, antes de sufrir el accidente, circulaban a esa velocidad o por ahí iba la cosa.

Resultado: el coche destrozado, una chica de 18 años muerta y otro chico de 17 también. Varios metros de guardarraíl arrancados, dos supervivientes y uno de ellos, va a sentirse culpable durante el resto de su vida. Los medios hablan de la “impericia del conductor”. ¿Qué pericia hay que tener para circular por la M-40 a 200 Km/h y que no te pase nada? Más bien, es que te falten dos dedos de frente.
Vaya horas para coger la bicicleta
El otro día, estaba llegando a casa a las 3 de la mañana. La carretera, harto conocida, está prácticamente desierta a esas horas, como mucho me cruzo con 2 coches. Antes de tomar una curva, veo unas cosas blancas moviéndose, y reduje la velocidad por precaución. Según me iba acercando, bajo las largas y veo que es ¡un ciclista!
Vale, había luna llena, llevaba el chaleco reflectante y se le veía medianamente bien… pero ponerse a ir en bici a esas horas, es que hay que estar chiflado o algo así. En el primer sitio donde pude parar, esperé a que pasara y me ofrecí a acercarle a algún sitio, no vaya a ser que le atropellasen después. Pese a que íbamos al mismo pueblo, quiso seguir por su cuenta.
Estuve por seguirle con los intermitentes de emergencia, como los coches de la vuelta ciclista, por si las moscas, pero me pareció exagerado. Proseguí con mi camino.
Si no llega a ir con los reflectantes y voy con las luces de cruce en vez de largas, por ejemplo cruzándome con otro coche, lo más seguro es que le hubiese planchado con el coche. Apenas había arcén y no me habría dado tiempo a reaccionar a nada que hubiese ido a más de 50-60 Km/h.
Ahora que caigo, no llevaba casco. La madre que le echó…
Compañeros
El jueves, con motivo del Evento Subaru para blogueros, entre los que estaba invitado, pude conocer a dos compañeros de Motorpasión: Esteban Viso (izquierda) y Daniel Seijo (centro), que se hizo una kilometrada de espanto para asistir, menos mal que vino en avión.
Salimos posando con un Subaru Impreza 2.5 Turbo. Ah, y no es que sea bajito, ¡es que son muy altos! Hay versión ampliada para las fans de cualquiera de los tres (o del coche). De MP a SandMan ya le conozco, ya sólo me queda Carlos.
Vi caras conocidas/famiares como Rafael Cid (probador profesional y colaborador de Subaria), Gonzalo Ruiz (Espaciocoches), Luis Gatón (Actualidad Motor), Óscar (DiarioMotor), etc.
Sobre el consumo ¿responsable? de alcohol
Cuando vemos un anuncio de bebidas alcohólicas, reza una letra pequeña “Consume con moderación. Es tu responsabilidad”. Cuando se le hace un test de alcoholemia a un conductor, y da positivo, de consumo responsable nada. El alcohol, como droga neurodepresora que es, altera las facultades, los reflejos, percepción del riesgo, etc.
Tomarse 3 vinos antes de conducir es un acto temerario, pero si lo hacemos en el salón de nuestra casa, puede ser incluso un acto saludable. No tengo conocimientos de dietética, pero el vino y la cerveza son algo más que bebidas para coger “un pedo”, y en su justa medida, pueden tener efectos beneficiosos. Al volante, ninguno.
El señor Aznar, que se hizo famoso por sus palabras al respecto, debió haber hecho un matiz para que no se prestasen a otras interpretaciones:
“No puede ir a más de tanta velocidad, no puede comer hamburguesas de tanto y además se le prohíbe beber vino; déjeme que decida por mí, en eso consiste la libertad [...] es como esos letreros por las autopistas que dicen ‘No podemos conducir por ti’; ¿y quién te ha dicho a ti que quiero que conduzcas por mí? Déjeme que beba tranquilo, mientras no ponga en riesgo a nadie ni haga daño a los demás”.
La anécdota más rápida
Es miércoles. He tenido que pegarme un madrugón para devolver un coche a primerísima hora, media hora de metro, otra de autobús, y ya estoy en una nueva sede. Espero a que venga uno de prensa, que me de la autorización, las llaves y me guie por el aparcamiento para recoger el siguiente coche.
Es un modelo que no conozco apenas, asi que le pido que me explique lo esencial. Arranque por botón, climatizador, etc etc. Vale, eso ya me era familiar, aparentemente no tenía misterio alguno. Estrecho su mano y me despido de él. Anoto los datos del ordenador de abordo previos, los pongo a cero. Regulo los espejos retrovisores, el asiento, el volante, asocio mi teléfono por Bluetooth y arranco el motor.
Empiezo a mover el coche para sacarlo de la plaza del parking y noto un chirrido muy agudo. “Joder, cómo chilla el suelo de este parking…” Una vuelta de volante, marcha atrás, más giro, primera… y mientras voy oyendo un pitido intermitente. Habiendo recorrido 5 metros, de repente caigo. No había bajado hasta la posición mínima. Puñetero freno de mano… Creo que es la primera vez que me ha pasado.
La Web 2.0 es un pañuelo
Me encontraba navegando por el videoblog de Eduardo Collado (que por cierto, guarda un parecido razonable con un amigo) cuando me da por abrir un vídeo llamado “Alegoría Proveedor-Cliente”. Este concepto es familiar a los ingenieros de informática. En el vídeo, un hombre y una mujer escenifican la figura del proveedor y el cliente software (el que hace los programas y el que los pide) como si fueran conversaciones de pareja.
Pues qué cara se me habrá quedado cuando he dicho “esta mujer me suena una barbaridad…”, como que la conozco. Se llama Montse y me dio “Informática teórica” en 2º de carrera. Es de las últimas personas que esperaba encontrarme en un videoblog.
Arranca “Circula seguro”, el blog de seguridad vial de Weblogs SL
Hacía tiempo que esperaba a poder anunciar esto. Weblogs SL, la empresa a la que pertenece Motorpasión (el blog en el que trabajo) ha lanzado un nuevo blog, dedicado a la seguridad vial. Es un proyecto que lleva fraguándose a lo largo de semanas y que ya está maduro para ver la luz. Se llama “Circula seguro”.
A algunos de los autores ya los conozco, como Daniel Seijo y Esteban Viso, compañeros de Motorpasión. También escribe Josep Camós, mi formador vial favorito, que es autor de Curvas Rectas, un blog de referencia en el tema por lo bien que escribe y cómo plasma sus ideas, tengo que aprender de él bastante.
Espero que os guste el nuevo blog, os suscribais y aprendais con él. Por mi parte colaboraré con ellos todo lo que pueda, pues seré un amante del automóvil, pero este tema también me preocupa.
La gran cagada de los radares
Ayer mi amiga Flor escribió un artículo de opinión sobre los radares, los puntos y las multas. Poco puedo decir más, aparte de lo que ha dicho ella, estoy totalmente de acuerdo con lo que dice. Ojalá salga en portada de Menéame…
La posibilidad de librarte de una retirada de puntos puesta por un “ciberpolicía” es tan sencilla como no declarar al conductor, se paga más y así, quien tiene suficiente dinero, puede pasar por debajo de los pórticos a la velocidad que quiera, por que sólo tiene que pagar el exceso de velocidad de turno y luego la “tasa” por no identificar al conductor.
Esta es una de las cosas del carnet por puntos que nunca me ha gustado, es una cagada, literalmente hablando. A quien no le afecta el bolsillo, los radares para él son sólo como pagar un peaje adicional por correr, y mientras se lo pueda permitir, la eficacia de estos elementos disuasorios pasa a ser nula. Es como cuando un coche extranjero es parado por la Guardia Civil. Si tiene dinero para la multa al contado, paga y se va.
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Tira el dado, a ver dónde caes...




