El caso de Becerril de la Sierra: ¡son 50 Km/h, corcho!
Cerca de mi hogar se ubica Becerril de la Sierra, un tranquilo pueblo madrileño que tiene la desgracia de estar atravesado por una carretera. Sí, una avenida, zona urbana, con su correspondiente limitación a 50 Km/h, pero que, visto lo visto, es “muy difícil de respetar”.
Hasta hace poco, además de las correspondientes señales con sus “RECUERDE”, parecía bien clarito que el límite es ese y no otro, por que la gente suele pasar más rápido y cuando me da por pasar a 50-55 Km/h (es que tengo esos prontos miratu), siempre llevo detrás al típico rompepelotas al que hay que enseñarle cada 2 metros las luces de freno para que quepa algo más que papel de fumar o compresas con alas entre nuestros paragolpes.

Como los conductores siguen “pasando” de la señalización, han tomado una medida: poner señales más grandes. Esta foto se tomó cuando se instalaron las nuevas, antes de quitar las pequeñas. Durante un momento pensé que era adrede para captar mejor la atención del conductor y no llegar al caso danés (que falso o no, es efectivo).
Si el consistorio llega a la conclusión de que no es suficiente tener una señal de “50″ cada 200 metros o menos, cartelitos de “RECUERDE” y demás, tendrán que colocar un radar. Los habituales que empiecen a ser denunciados dirán que lo ponen para recaudar, me apuesto el pellejo. Es una avenida con curvas ciegas, muchas entradas a parcelas y varios pasos de cebra. Saltarse el límite no es precisamente una travesura menor. Si no, habrá que esperar a que atropellen a alguien. Este país funciona así.
Test de actitudes al volante (I)
Mientras me estaba despertando, se me ocurrió poner aquí un pequeñito test para que cada uno evalúe su actitud frente al tráfico, y que viendo los resultados, haga autocrítica. Si veo que tiene buena acogida, lo repetiré posteriormente, asi que esto es una especie de experimento
Se ruega sinceridad al responder, no buscar la máxima puntuación, y ser sincero cuando publiques tu puntuación. Puedes engañarme a mi y a todos los que lean esto, pero a ti mismo no puedes, no lo olvides. He intercalado alguna pregunta de mecánica, para que sea más objetivo.
Sólo una respuesta es totalmente correcta, y otorga un punto o dos. Hay algunas respuestas que sólo son parcialmente correctas. De las dos respuestas incorrectas, una puede acarrear la sustracción de un punto, es decir: -1.
Comencemos pues:
1. ¿Qué es la distancia de detención?
- a) Recorrido en metros entre que piso el freno y el coche se detiene
- b) Recorrido en metros desde que percibo el peligro hasta que el coche se detiene
- c) El metro o dos que me separan del coche precedente
2. ¿Cuál es la máxima cantidad de alcohol que debo consumir?
- a) La que el límite legal me impone
- b) Nada
- c) Aquella cantidad que me permite seguir circulando, más o menos, aunque sea despacito y con cuidado
Un día estresante como otro cualquiera
Ayer fue un día especialmente duro. Tenía planeado dejar un coche en Alcobendas prontito, antes de las 9, y recoger otro acto seguido dentro de Madrid para estar en clase a las 10, esa era mi previsión. Una amiga se ofreció a acompañarme para ir por el Bus VAO (A-6) y que tardase menos, puesto que hay que ir dos como mínimo. La recogí en Villalba a las 7.25, lo que implicó madrugón. A la altura de Las Rozas, ya se iba parando el personal…
A sólo 1.500 metros de la entrada al Bus VAO, ya estaba todo el carril izquierdo taponado (el que se usa para entrar) mientras que el central y derecho tenían fluidez. Nos ha jod…, tenía fluidez por que justo antes de la incoporación al carril Bus VAO, se cuelan a saco. Los autobuses, los primeros. Conté más de 20 autobuses mientras estaba avanzando de metro en metro, y no quería hacer la “pirula” de ir por los otros carriles por que me fastidia que lo hagan.
Total, que una vez en el carril especial, llegamos a Madrid relativamente rápido, pues como es evidente, el acceso a la M-40 de la A-6 estaba hasta el culo arriba, quien lo recorra habitualmente sabrá a qué me refiero. Tenía que dejar a mi amiga en Plaza de Castilla, asi que atajamos por Sinesio Delgado y por Ciudad Universitaria. Como el tiempo se nos estaba pegando al culo echando encima, directamente la dejé en Avenida de América, donde tenía que estar a las 8.35 como muy tarde. Lo conseguí por 2 minutos.
Aparcamiento a todas luces incorrecto
Esta mañana mi compañero Nicolás me ha enseñado un impactante documento gráfico en su teléfono móvil con cámara. En nuestro campus, ubicado a las afueras de un pueblecito, donde acaba la civilización y el conocimiento, empieza un camino rural con más boquetes que la ruta Ho-Chi-Minh. Muchos vamos en coche y el aparcamiento se queda muy pequeño, asi que más de la mitad de los coches hay que estacionarlos de forma más o menos regular, pero este caso se lleva la palma.
Uno de los lugares menos agradables de aparcar es en el citado camino. Lo más normal es aparcar en los laterales, para que pueda pasar al menos un coche o el ganado, puesto que es una vía pecuaria. Esta mañana alguien pensó que “pa qué” iba a aparcar en los laterales y ensuciar las llantas de su Corsa si puede dejar el coche justo en medio de forma que una moto o una vaca anoréxica puedan pasar. Y los que habían aparcado al fondo, que se jodan.
Sí, con el freno de mano echado y todo, eso es aparcar echando morro y el Coyote es a su lado un aficionado. No tardó ni una hora en desaparecer, seguramente por obra y gracia de la señora grúa. Quizás soy demasiado malpensado y se quedó sin combustible mientras hacía maniobras para aparcar.
Gracias por la foto Nico ![]()
Mis inicios en la red (meme)
Mi tocayo y compañero de universidad de Neokrisys me ha pasado un meme y me veo en la obligación de contestarle. Para el que no lo sepa, un meme es una cadena que se van pasando los blogueros, normalmente preguntas a responder y luego le pasas la pelota a otros para que sigan la cadena. Ahí va:
¿En qué año comenzaste a utilizar Internet?
Creo que fue en el año 98, había visto Internet en otros ordenadores pero no en mi casa. Me prestaron un flamante modem de 14.400 bps y el software de conexión a Infovía. Por entonces había que pagar el tiempo de conexión y el ISP (proveedor de Internet) aparte, pero Infovía era “gratis”, lo que costara la llamada local. Apenas se podía visitar la página de El País, Canal+, Renfe y poquitas más… Internet en serio fue a finales de año.
¿Qué tipo de conexión tenías y cuánto te costaba?
Al principio 14K, pero pude dar el salto a los 33,6K en poco tiempo. Creo que costaba 100 o 500 pesetas la hora de conexión. Hasta que llegó la tarifa ondulada y pasó a costar 40 euros al mes, pero nada más.
Cada día, mi sueño final más cercano (II)
Lo del otro día fue decididamente una corazonada… 24 años he tenido que esperar para poder tocar uno
Estaba con una amiga en un centro comercial, lo vi aparcado y se me aceleró el pulso: ¡un Testarossa Rojo! ¿Por qué tiene que ser tan bonito el condenado coche?

Es un 512 TR de 1991-1994, más moderno que el modelo del que puse fotos el otro día, que se fabricó entre 1984 y 1992. Llegué a casa con una felicidad bestial
Menudo subidón…
Quiero ser ingeniero
Para algo estoy estudiando, digo yo. Para algo llevo empleados 3 años y otro medio que falta, para ser un Ingeniero Técnico en Informática, no un “donnadie”. Hoy se han concentrado mis compañeros de estudios y profesión en las puertas del IFEMA, donde se celebra el SIMO TCI, para que se oiga nuestra legítima reivindicación:
¿Qué somos? Ingenieros
¿Qué queremos? Regulación
En resumen, que nuestra carrera sea considerada ingeniería a todos los efectos, estar convenientemente regulados, percibir los salarios que nos corresponden, etc. Todo esto viene explicado con todo detalle en la Web de Ingenieros de Primera, donde se detalla el por qué de esta protesta y qué es lo que queremos. Si eres “del gremio” esto te interesa.
Cada día, mi sueño final más cercano
Le comentaba a una amiga el jueves que mi máxima aspiración con ruedas es el Ferrari Testarossa, coche del que estoy enamorado perdidamente desde que era un niño, no sólo por que tenemos la misma edad (casi, es del 84), también por una maqueta que tenía por entonces del coche y me hacía babear, y ahora a mis 24 años, también.

De modo que me he puesto a buscar anuncios. Vale, es un Ferrari y por tanto carísisímo, pero lo bueno de tener 24 años, es que se va depreciando. Encontré un anuncio de Barcelona, ahora ya sé que el precio de mi alma son 90.000 euros, pues vendería mi alma por ese coche. Es una atracción totalmente pasional e irracional, antes de morir tengo que hacerme con uno y darme una vueltecita. Lo cuidaría como si fuera un hijo. Ya he experimentado lo que es conducir un cavallino rampante y ¡¡¡me quedé con ganas de repetir!!!
Viendo otros anuncios, la “broma” sale entre 50.000 y 100.000 euros más o menos, dependiendo del kilometraje, el estado… Pensándolo friamente, 50.000 euros no es precisamente una fortuna por el objeto material que más ansías. Eso sí, tendría que ahorrar una barbaridad durante años. Bueno, la vida es larga.
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Tira el dado, a ver dónde caes...


