La “L” en la bandeja no siempre es una buena idea

El pasado jueves, mientras volvía de un viaje fuera de Madrid en compañía de 3 amigos, iba a 120 Km/h clavados por regulador de velocidad, con toda tranquilidad. Como suelo estar muy pendiente del tráfico, reparé en un Mazda3 negro con matrícula reciente que me adelantó a no más de 140 Km/h. Me llamó la atención que llevaba la “L” en la bandeja del maletero, se veía poco, pero se veía.

En ese momento pensé que si hubiese un camuflado por ahí, le podrían parar.

En menos de 10 minutos, volvimos a encontrarnos. El Mazda se hallaba en el arcén, y tras él, un Fiat Stilo con matrícula DTT y lunas tintadas. Junto a él, una pareja de la Guardia Civil. Lo que pasó entremedias es fácil de deducir, le “trincaron” por exceso de velocidad, ya que los noveles no pueden pasar de 80 Km/h, tengan la “L” en la luna trasera o en la bandeja, y claro, a más de 120 Km/h, ya supone un exceso notorio.

Mucho ojo a los “bandejilleros”. Al que le pillan de esa forma, seguro que le parece una putada y mucha mala suerte, pero puede ocurrir. Sería raro que un camuflado o un coche de la Guardia Civil “uniformado” hiciese la vista gorda al respecto.

Además, al principiante seguramente le ha caído una retirada de 2-3 puntos en su carnet de 8, y tardará una larga temporada en tener los 12, ya que le han pillado antes de los 3 años, cuando pasas automáticamente de 8 a 12 puntos.

Ahora bien, ser o no ser, he aquí la cuestión. ¿Ir sin la “L”? Vale, si no llamamos la atención de ninguna forma, es más difícil la pillada, pero si la hay, y la “L” no está, el paquete aumenta de severidad. ¿Ir con la “L” y resignarse a no pasar de 80 Km/h? A fin de cuentas, es un año en el que hay que pulir una serie de habilidades para madurar en el tráfico. 90-95 Km/h es una velocidad muy razonable, mucha mala suerte hay que tener para ser sancionado así.

2004

Admito que durante mi primer año no siempre la “L” estaba en su sitio. Tenía una tendencia natural a caer sola en cuestión de minutos, excepto en los SEAT (es curioso). Su récord de permanencia fue en un viaje de Madrid a Murcia, que no se cayó, y como no hice el viaje a 80 Km/h sino a 120-130 Km/h, iba estresado pensando en una multa. Eso sí, prácticamente nunca conduje sin la “L”, fuera en bandeja o en el cristal.

La única vez que me pararon en mi primer año fue en un control rutinario. La “L” estaba en su sitio, tenía mi autorización, no había infringido ningún límite y me dejaron irme sin más. Cuando llegué a casa me acordé de que toda la documentación estaba sobre mi mesa para la consulta del manual de servicio del coche. Me llegan a pedir los papeles y me quedo con una cara de gilipollas que ni Mr. Bean habría superado.

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13 pensamientos en “La “L” en la bandeja no siempre es una buena idea”

  1. No es por presumir, pero con 38 años me saqué el carnet (el año pasado) y siempre he llevado la “L” en su sitio.

    Excepto al principio, que tenía la mala costumbre de caerse. Al final, cambiando las ventosas por otras más grandes conseguí que aguantara varias semanas.

    Y ahí sigue. Ya por poco tiempo. En mayo la tengo que quitar, y ya podré ir a 120 Km/h.

    🙂

  2. Yo la verdad es que tampoco es que la haya llevao siempre, pero si casi siempre, las ventosas de la L se me rompieron a los 7 u 8 días y luego tuve que comprarme una ventosa con un ganchito y ponerle un alambre a la L para que se mantuviese enganchada en el ganchito. El invento funcionó de lujo, aunque solo la sujetaba por arriba, la L era perfectamente visible asi que no me preocupaba.

    Eso si, hice un viajecito a Valencia a velocidades no legales que iba con los huevos de corbata cuando llegue pensaba en la ristra de multas que me iban a llegar 🙂

  3. Hay algo peor que el drama de llevar la “L”. Se trata del drama de llevar la “L” azul. No os podéis llegar a imaginar lo subnormal que se pone la gente cuando ve un coche de autoescuela, aunque vaya a 90 Km/h por una carreterita comarcal que no da para más. En fin, supongo que los que se quitan la “L” verde para evitar que los demás los vean arrastrando semejante deshonra son los mismos que luego ponen en riesgo su vida, la de mi alumno y la mía propia cada dos por tres. Entra en la misma manera de pensar.

  4. Josep: es cierto, la gente no respeta ni a los “L” noveles ni a los que aún están aprendiendo. Pero fíjate que a mí, en casi 10 años conduciendo, ninguno me ha hecho una pirula, un mal gesto, se me ha echado encima en autovía, me ha dado largas porque llevaba más prisa de la que permite la circulación, no se me han saltado semáforos ni cedas ni stops…

    Tal vez por eso, y por saber que están aprendiendo (y porque aún recuerdo las pirulas que me hicieron cuando estaba en la autoescuela), los respeto más que a los cafres que arriesgan la vida de todos. Y jamás un coche de autoescuela se ha llevado una pitada mía ni una maniobra que pueda asustarle, pero he visto a un montón de gente haciéndolo.

    Por cierto, lo de llevar la “L” en la bandeja tiene un peligro añadido en caso de accidente o frenazo, porque se desplazará hacia delante y puede causar heridas. Al menos las últimas que he visto que son de plástico duro, porque la mía era de cartón con una bolsa de plástico 🙂

  5. jajaja, lo que dices de los seat es curioso, porque yo cuando me saque el carnet conduje varios ibiza, del modelo anterior… y la verdad es que como mi L no tenia ventosas, la enganchaba al marco del cristal trasero… no preguntes como.

    Eso si te digo, que un dia por la A6, adelante a una patrulla, a unos 110 y no me dijeron nada…

    Es cuestion de suerte, y de lo vagos que esten los picoletos.

  6. Pues Helena siempre llevaba su “L” puesta, yo era la que en algún momento me daba cuenta que no la había quitado e iba conduciendo con ella puesta.
    El día que ya no tuvo que llevarla lo celebraba con alegría y decía “mira mamá ya no tendrás que enfadarte conmigo porque se me ha olvidado quitarte la “L”.
    Ahora, desde que alguien se dedica a dejar una de mis pegatinas en el Limpia de los coches que tienen una “L”, con lo que yo me fijo por si acaso lleva puesta la pegatina, me doy cuenta que no son tantos los coche que llevan “L” y me pregunto ¿Dónde estan todos los nuevos conductores que van aprobando día a día?
    Les recomiendo que la lleven, es una forma de que los demás tengan cierta consideración con ellos porque son nuevos, aunque ellos crean que es algo malo.
    Y les recomiendo también, que peguen mi pegatina, es una frase estupenda, llena de vida.
    Perdona Javier, se me ha escapado la publicidad.
    Flor, madre de Helena.

  7. No te preocupes Flor, está sobradamente justificado 🙂

    Creo que la mayoría de la gente no se pone la “L” o la deja en la bandeja para poder ir a más de 80 Km/h, límite que salvo José Luis o un par de amigas, son los únicos ejemplos que conozco han cumplido.

  8. Yo hace poquito que me la quité, tras el año de rigor. Aunque bien es cierto que la restricción de 80 no la cumplí siempre. Salvo cuando pusieron la restricción de 80 en las afueras de Barcelona, el intentar ir a 80 por cualquier carril de una autovía-autopista era una utopía, y un peligro. Si bien salvo en muy contadas ocasiones tp pase de ir a 100-110, lo veo una velocidad bastante asequible, incluso para noveles. Lo que también es cierto, es que yo al coger el coche cada día para ir a trabajar desarrollé más experiencia en 2 semanas que muchos conductores en 1 año, pero bueno, tampoco se puede encontrar la fórmula milagrosa.

  9. Bueno, yo no siempre respeté los 80 Km/h. Pero digamos que el 95% del tiempo en que he llevado la L he respetado ese límite, incluso en autopista.

    Al igual de Lupin, yo también iba a trabajar en coche. Y al salir de trabajar, solia hacer bastantes kilómetros por las carreteras barcelonesas, para ganar confianza. Y conseguí mucha experiencia.

    Los consejos que personas como Josep fueron dejando en mi blog también me fueron de ayuda para mejorar mi conducción.

    Ahora, casi un año despues, ya me siento muy cómodo conduciendo. Eso no quita que pueda cometer errores, y que pueda tener un accidente.

    La lástima es que durante unos meses no podré conducir nada, pero bueno, cuando vuelva espero no haber perdido las habilidades que aún tenía en Enero.

    🙂

  10. A mi como a casi todos se me caia la L y me nege a chupar la ventosa y dejar escristal hecho un asco por la L.
    los limites tampoco los respete,me parece que es peligroso para el resto de los usuarios que un coche circule a 80km/h….

    Con la excepcion de hoy que viniendo a Madrid me he encontrado con un vehiculo con remolque,que si no recuerdo mal esta prohibido que circulen a mas de 80 a aproximadamente 140 con el remolque saltando con cada pequeña imperfeccion de la carretera,ademas la carretera aun tenia zonas mojadas…..

  11. Pues no sé si llegarás a leer este comentario en una entrada tan antigua, pero ahi va de todas maneras.
    En mi caso se da la circunstancia de que el primer coche que compré tras sacarme el carnet (de 2ª mano, por supuesto) tenía los cristales tintados con un tono, además bastante oscuro. De día, si te fijabas, aun podías intuir la L pero de noche, ni por asomo se veia. Eso si, no se caia ni se movia del sitio.
    Preocupado por asunto de que los demás no supieran de mi condición de novato y, por tanto, no me dejaran pasar ni una se lo comenté a mi profesor de autoescuela. “No pasa nada, puedes dejarla ahi, que es su sitio” Le comenté si me podía dar alguna pegatina para ponerla por fuera (alguna había visto por ahi, pero no sabía dónde se podían conseguir, crei que las daban en la autoescuela). Su respuesta fue, más o menos, que con la L reglamentaria bastaba y que no hacía falta poner pegatinas. Y yo, pues le creí, al fin y al cabo, él me habia enseñado a conducir, se suponía que debía saber de sobra qué hace falta y qué no.
    Asi pues, me pasé el año entero con una L presente, pero invisible. Ahora, con más experiencia y con más lecturas automovilísticas a mis espaldas (gracias sobre todo a Josep y a ti) me doy cuenta de que muy posiblemente (aunque tampoco lo tengo claro del todo) me pasé un año entero dentro de la ilegalidad y si me llegan a parar (en todo ese año no me pararon ni para un control de alcoholemia)… mejor no pensarlo. Aunque, eso sí, siempre siempre siempre iba a velocidad legal y trataba de no llamar la atención haciendo cosas extrañas (cosa que también hago ahora, pero sin la presión de tener la duda de estar cometiendo una ilegalidad).

    Saludos

    (ala, toma parrafada) 🙂

  12. César, si el tintado estaba homologado y la “L” también, como mucho habrías estado en una situación de limbo legal, ya que no recuerdo que haya instrucciones al respecto de lunas tintadas y la “L”, sobre todo si está colocada en posición correcta y no incumples las limitaciones inherentes a ser novel.

    En mi primer viaje largo, con un mes de carnet, llevaba un furgón grande, con las lunas de chapa (vamos, sin ventanillas). Llevaba la “L” en el salpicadero e iba a 90 Km/h como mucho, si me parasen, habría dicho que dónde sino iba a colocar la “L”. No pensé en cinta aislante por si se me caía y me quedaba sin ella 😕

    Un saludo.

  13. yo quisiera saber si hay algun sistema para llevar “L” en un coche con las lunas tintadas pues yo la pongo por la parte de afuera pero cada vez que dejo el coche tengo que quitarla y se rompen todas las ventosas ademas tengo miedo que algun dia se me pueda caer en marcha me gustaria si me pudierais dar una solucion o si tengo alguna otra alternativa

    gracias y un saludo


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