Neumáticas experiencias

Neumático 900/55 R32

Durante el pasado mes de Abril, gracias a Michelin y a Goodyear-Dunlop, pude ampliar bastante mis pobres conocimientos sobre neumáticos. Estaba al tanto de la forma de leerlos, el tema de la presión, fritura de cantos en conducción deportiva, la profundidad de la banda de rodadura… pero me faltaban conocimientos de base.

Vale, quizás es más de lo que sabe un conductor normal, pero me venía bien saber más. Pude ir a dos eventos donde me quedaron bastantes cosas claras, y de paso vi a viejos conocidos de otras batallitas. Se nota que las marcas en general, no sólo de coches, empiezan a darnos importancia a los bloggers.

Almacén de neumáticos

En el primer evento, fui invitado por Goodyear-Dunlop a ver el almacen de logística, donde venían los contenedores de barcos y trenes con los neumáticos recién fabricados. Una vez ahí, se ordenan y clasifican de forma casi automática, mediante la ayuda de ordenadores que gestionan casi todo y un grupo de operarios que se encarga de descargar, colocar y cargar los convoyes que van hacia el cliente final.

Almacén de neumáticosLos neumáticos están clasificados por tipo, tamaño, fecha de fabricación… y se almacenan en estanterías enormes, sólo accesibles con grúas. Además del pestazo a neumático virgen, se notaban las medidas de seguridad: todo quisqui con chaleco reflectante y muy atento a los pitidos de las grúas cuando se acercaban.

Durante la visita guiada, nos fueron explicando de todo a mi y a otros bloggers invitados, como -Luis Gatón- Esteban Viso, Javier Vicente, Hector Ares, etc. De vuelta en las instalaciones de la marca, nos hablaron de su nuevo neumático y de paso nos explicaron detalles técnicos muy interesantes y didácticos para entender mejor su naturaleza. No son simples “trozos de caucho” y son más complejos de lo que a simple vista parecen.

El otro evento vino de la mano de Michelin, que me invitó junto a otros bloggers y medios de Internet a asistir a la prueba de neumáticos del TÜV SÜD, en Praga. En estas pruebas, mediante estricto método científico e ingenieril, se busca certificar cuál es el mejor neumático de una serie de marcas, de forma independiente y objetiva, para hacer los resultados después públicos. El proceso en cuestión podéis leerlo en este post, o si estáis demasiado vagos, viendo el siguiente vídeo oficial (dentro del recinto no pudimos filmar nada).

Imagen de previsualización de YouTube

Los chicos de Michelin, Miguel Gatón y Ángel Pardo, fueron unos excelentes anfitriones y además de la ruta turística de la que disfrutamos por la ciudad, entre charla y charla hablamos de la importancia de por ejemplo, la presión. Una pérdida de aire de sólo 200 gramos por rueda puede ampliar la distancia de frenado EN METROS, aumentar el consumo, afectar al comportamiento… Ángel, como motero y conductor experimentado, se las sabe todas.

Pese a lo que pueda pensar, no fuimos influenciados por su marca ni nada por el estilo, lo que aprendimos allí era válido para cualquier tipo de neumático. Además, nos divertimos bastante y el viaje está lleno de anécdotas, como las coñas acerca de la relación de Škodas por metro cuadrado, comentarios frikis, vivencias varias, hubo de todo.

Puente de San Carlos (Praga)

La Torre de la Pólvora, Plaza Vieja (Stare Mesto), la casa de Kafka… lo visité todo hace 8 años, fue como un viaje en el tiempo, en vez de ser compañeros de instituto, eran compañeros “2.0”. Además, me quité la espinita clavada del Castillo de Praga, cuya visita me perdí antes por estar convaleciente en el hotel.

Sé que hay un señor francés de Michelin al que le debo mi reconocimiento por invitarme junto a gente tan selecta como Daniel Seijo (Motorpasión), Oscar Miguel (Diariomotor), Bienvenido Alcántara (Coches.net), Sara Soria (Supermotor) y Luis Gatón (Actualidad Motor). Si supiera su nombre lo diría, merci bocoup 😛

Sé que no viene muy al caso, pero nunca he volado tan cómodo como en Czech Airlines, me gustó más que en Iberia. La única pega que puedo ponerles es que sólo un miembro de la tripulación hablaba castellano. Este párrafo no está patrocinado, me temo que no me darán ni una corona por esto 😆

Castillo de Praga

Ahora que estoy más puesto en materia, puedo hacer mejor mi labor. Si pudiera hacer el ciclo superior de automoción sé que aprendería una barbaridad, pero creo que ya tanta enseñanza especializada se me queda grande. Al volver de Praga, que empalmé con un viaje a Jerez por carretera al día siguiente, las ruedas del coche que tenía estaban con 300 gramos menos de la presión recomendada, y los sobreinflé con 100 gramos más de lo estipulado, para bajar el consumo y la resistencia al avance. Casi 1 l/100 Km de diferencia, y eso en un coche que gastaba poco.

Lo sé, soy un pecador, no le he prestado toda la atención que debía a los neumáticos, pero coñe, que nadie nace sabiendo. Desgraciadamente, como estuvimos hablando todos, es un mal muy extendido, que no hay cultura de respeto al neumático, que se entiende como una pieza que dura tanto o cuanto, pero que no se la da importancia, y las implicaciones en seguridad activa son muy notables.

Lo iré enmendando con artículos de divulgación en Circula Seguro, y en este mismo blog.

Cuida de tus neumáticos, pues son una pieza tan importante como la suspensión o la dirección para circular.

Gracias a Javi Vicente y Bienve por sus fotos.

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9 pensamientos en “Neumáticas experiencias”

  1. Oye, Javier, ¿por casualidad estos dos gigantes de los neumáticos te aclararon algo acerca de la disyuntiva aire “detodalavida” / nitrogeno? ¿Qué es más conveniente y/o fiable? Porque es una guerra abierta desde hace un tiempo (al más puro estilo Sega/Nintendo, pc/mac o xbox/ps3) y he oido opiniones de todos los colores. Y realmente no sé que hacer, por un lado no me hace mucha gracia pagar 3€ por rueda para que me pongan nitrógeno pero, por el otro lado, si realmente se gana en fiabilidad, consumo y seguridad, igual sí que valen la pena esos 12€. A ver si un experto como tú puede arrojar algo de luz en el tema.
    Salud!

  2. Yo ya dije en Circula Seguro que el nitrógeno es una maravilla, dentro de que no es tan “milagro, oh, milagro” como cuentan. Pero para reventones, olvidarte de revisar presiones, evitar la oxidación… va de chufla.

    Y no, pagar 12€ sólo es necesario si te los infla norauto, feuvert… pero si vas al mecánico del barrio, que seguramente como casi todos los talleres de hoy en día disponga ya de bombonas verdes, te los inflará por un módico e inferior precio (2€ las 5) o igual, si te portas y te pasa la revisión, te regala el inflado.

  3. gracias a los 2 por responder 🙂
    Lei el post en circula seguro y ahi teneis un ejemplo de las 2 corrientes de pensamiento acerca del tema. Por un lado está Aitor con todos los años de experiencia que le avalan y por el otro tienes a otro “peso pesado” como es Luis Gatón. ¿A quien haces caso?
    Por lo pronto, preguntaré en el taller donde suelo llevar el coche; si tienen bombona de nitrógeno y tienen a bien cambiarmelos por nada o poco dinero, pues los cambio. Si no, pues nada, a seguir tirando del aire.

    Por cierto, Javier, lo de experto te lo decía por el “cursillo” que presuponia te habían dado los fabricantes de neumáticos, pero ya que no es asi, retiro el calificativo 😛 😀

  4. A Luís Gatón sin duda… que me lleva un buen trecho en experiencia.

    Como dije en la respuesta que le ofrecí a Luís, mi experiencia personal con el nitrógeno hace que lo use y recomiende, especialmente cuanto más grande y pesado es el vehículo. Pero que usaría otras alternativas si estuvieran a mi alcance, como el aire resecado o el argón neutralizado que se está usando en pruebas de cazas americanos.

    No quisiera menospreciar la opinión de Luís, ni mucho menos. Simplemente que, con todo lo engañabobos que pueda resultar el asunto, a mí me ha dado un resultado exquisito. Yo sí he notado la diferencia y quienes se mueven a mi alrededor también se sienten más cómodos llevando taponcitos verdes. Lo que no quita para que al final, no sea tanto como dicen.

  5. hola, Javier soy Jorge me e comprao el wolkswagen golf gt sport 1.9 105cv quisiera saber si e echo buena compra y donode podria mirar paginas web donde podria cambiarle el parachoques trasero y ponerle el parachoques trasero del golf gti espero tu respuesta, gracias mi correo es: jorge_belmonte@hotmail.es

  6. Hola;

    Se me había pasado que estabais con este tema tan candente del nitrógeno, que hada dado (y dará) mucha guerra.
    Mi opinión es tan válida como la de Aitor, sin duda. Él habla de las mejoras que reporta a los camiones y desde luego no se lo discuto. Las carcasas de camión (es decir, toda la rueda menos la banda de rodadura) están preparadas para durar varias veces los km que duran los de un coche y cerca del 30% de la energía que gasta un camión se debe a los neumáticos , que por cierto, lleva muchos. Durante esas decenas de miles de km la carcasa (más concretamente la capa de butyl que hace un neumático “casi” estanco) está sometida a la acción degradante del oxígeno y al recalentamiento, además de una lenta pérdida de presión debido a que el aire es capaz de atravesar el neumático.
    El nitrógeno, debido a su masa molecular tiene más complicado atravesar esta capa, por tanto la presión se pierde menos. Igualmente apenas se altera con la diferencia de temperatura, y como remate, no oxida ni al butyl ni la llanta. Con todo esto, y debiendo gastar menos tiempo en controlar la presión, me parece lógico que los camiones lleven tapines verdes.

    Pero, aplicado a un neumático de coche, que difícilmente superará los 50.000 km de vida, sólo veo ventaja al nitrógeno en el caso de que hagas pocos km y el neumático te vaya a durar años y años. Si eres de los que prefieren no tener que prestar apenas atención al neumático, entonces también podrás “ser más dejado” con el nitrógeno
    Por el contrario, si el juego de neumáticos te dura relativamente poco (año y medio, dos años), con controlar las presiones una vez cada mes será suficiente. Posiblemente, durante el primer año de vida no tengas que reponer aire más que tres o cuatro veces, ya que en un neumático nuevo es mucho mayor el aire que se escapa por la válvula al girar a alta velocidad (la fuerza centrífuga actúa en contra del muelle que la cierra) que a través del propio neumático.
    Vamos, según mi experiencia, un juego de neumáticos al año, unos 20.000 km de vida, con el manómetro de bolsillo de vez en cuando me lleva 1 minuto por rueda y si requiere ser inflada, 2 minutos por rueda. No me merece la pena pensar en ir al taller a llenarlo de nitrógeno y además adecuo las presiones al uso que lo voy a dar (sobre todo cuando un todoterreno)

    Pero…es mi opinión, cada uno que haga lo que quiera, siempre que mantenga sus neumáticos bien inflados (por el bien de todos)

    Perdón, esto si que ha sido una verdadera parrafada!!


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