Cagaprisas
Javier | 20 de julio de 2009
Este fin de semana me he hecho unos 1.500 kilómetros y he venido bastante quemado. Normalmente cuando me hago un viaje largo lo hago en horarios en que la carretera está despejada, pero esta vez no pudo ser y empecé un viernes por la tarde. Craso error.
¿Por qué encabezo este post con tarjetas de crédito? Es trivial, algunos conductores en este país, muchos más de los que deberían ser, estiman que esa es la distancia de seguridad más correcta entre dos vehículos, el grosor de una tarjeta de crédito, o el de una compresa para braguitas tanga, de las finas finas.
Paso a definir un tipo de conductor que me tiene hasta los cojones (hablando mal y pronto), que cada vez que me cruzo con uno me dan ganas de tomar nota de la matrícula y llamar a la Guardia Civil. Y cuanto más tráfico hay, la posibilidad de encontrarse con uno aumenta exponencialmente.

Tira el dado...








