Sobre coches de prensa y probadores
Javier | 10 de Julio de 2009
Hace mucho tiempo que me hacen la misma pregunta: ¿cómo se hace uno probador? ¿de dónde saco los coches de prensa? ¿qué hay que hacer para que te los dejen? Intentaré resolver estas preguntas, ya que hablamos de un Mundo un poco opaco para el consumidor.
Los fabricantes de automóviles tienen divisiones de comunicación externa, que se relacionan con los anunciantes, los clientes, la sociedad y los medios de comunicación. Interesa que prescriptores sociales (periodistas fundamentalmente) transmitan al mercado sus opiniones sobre los coches que fabrican.
Para ello, los fabricantes disponen de una flota de vehículos nuevos, con no más de 20.000 km, destinados a su uso en pruebas de producto, presentaciones o eventos públicos. Normalmente estos coches se entregan preparados, lavados, repostados y con seguro, por un plazo de días a un par de semanas.
Estos coches se ceden principalmente a periodistas que trabajan para un medio de comunicación, pero no se exige haber hecho carrera o ser periodista, pero sí piden carnet de conducir como condición sine qua non.
El periodista se compromete a devolver el vehículo en el plazo previsto o cuando la empresa lo requiera, haciéndose responsable de las sanciones de tráfico o consecuencias de su utilización, entre otras cosas. El uso del vehículo se supone personal o para el medio de comunicación, sólo pueden utilizarlo conductores autorizados, sobre todo a efectos del seguro.
Este sistema de pruebas no es para particulares, ellos disponen de las pruebas en concesionario, que son mucho más limitadas. No basta sólo con tener un medio de comunicación, también debe tener cierto peso y poder demostrar cierto nivel de tráfico o de impacto social. Un medio de gran peso no tiene que hacer prácticamente nada, los coches le serán ofrecidos automáticamente.
Últimamente este mundillo se ha ido abriendo a los periodistas de medios en Internet y después a los bloggers, que son prescriptores sociales no siempre profesionales. A veces las condiciones son más duras para ellos, teniendo menos preferencia o atendidos en segundo lugar.
Cada fabricante determina a través de sus responsables de relaciones públicas si un medio se atiende o no, no dan las llaves a cualquiera. No sólo se trata de tráfico, también de tener cierta afinidad con la marca (sin quitar el derecho a la imparcialidad) y lógicamente no haberles puesto “a parir”. Las relaciones personales entre empleados de la marca y el periodista/blogger también es importante.
Cuando se trata de modelos más caros y exclusivos, las condiciones se endurecen progresivamente, pues hay pocas unidades y son muy caras, tanto de adquirir, como de mantener y asegurar. Y no siempre llegan los coches en buen estado. Ayuda mucho no sólo ser puntual, sino devolver los coches como fueron entregados a nivel de chapa y desperfectos.
Los medios de comunicación interesados se tienen que poner en contacto con relaciones públicas (RRPP) y entablar relaciones, pero esto no garantiza nada. Lo más seguro es que se empiece desde abajo, empezando por modelos más humildes.
Que nadie espere probar coches caros o rápidos con un medio de poca repercusión y sin existir un historial de seriedad del probador. Asímismo, este no es un medio de conseguirle un coche a los colegas o familiares. Cualquier cosa que salga mal afectará al titular de la autorización.
Aquellos periodistas o bloggers (en adelante probadores a secas) que adquieren cierto nivel de afinidad con el fabricante pueden ser invitados a presentaciones en primicia de productos nuevos e incluso acceder a fábricas, centros de pruebas… hasta tocar prototipos únicos.
Se puede decir la verdad sobre el coche, pero sin pasarse. La obligación de un periodista es contar las cosas como son, y los fabricantes no exigen hablar de un modelo de una forma demasiado benévola, pero agradecen que las críticas sean medidas. Decir “este coche es una mierda” no entra en esa definición.
En ningún caso (que yo sepa) se gratifica de ninguna forma la prueba de un vehículo, pero tampoco hay que pagar por hacerlo. Para ganar dinero probando coches te tiene que pagar tu medio de comunicación o, en caso de ir de independiente, tener ingresos publicitarios.
Acceder a este mundo no es demasiado fácil, pero tampoco es imposible. No se exige haber hecho cursos de conducción deportiva, económica, segura o defensiva, por citar ejemplos, pero eso es una ventaja para el probador que nadie va a negar. Cuando mejor se opina es cuando se han tocado varios modelos, de distintas marcas, segmentos, potencias, etc.
Hay de todo. He sabido de periodistas “serios” que no son más que pilotos frustrados que han siniestrado más de un coche de prensa y siguen en el ajo. Otros en cambio, aunque están llenos de talento, ilusión y conocimientos, no siempre consiguen esa unidad de pruebas en el momento adecuado o simplemente no la obtienen.
Por otra parte, a veces se dejan coches a gente que no tiene ni puta idea de lo que dice, informando mal al consumidor y entorpeciendo la labor de la gente que realmente entiende de esto. No daré nombres, pero haberlos haylos. Existe un seguimiento de los fabricantes, y eso repercutirá en que haya futuras cesiones o no.
Hace ya cinco años que me dedico a la prueba de coches de prensa, entre otras cosas. He hablado bien y mal, dentro del respeto, de una buena cantidad de coches de marcas diferentes. Lo que a fin de cuentas se valora más es la seriedad, la formalidad y la reputación, por encima de qué se ha estudiado. No me olvidaré de otra cosa importante, y es que para trabajar en esto te tiene que gustar, no es algo que se pueda hacer bien a disgusto.
Este negocio es así, no pretendo desanimar a nadie. Pero quiero dejar claro que esto no es un servicio de alquiler gratuito, y que el “chollo” de probar coches no es tal. Si se hace bien, requiere un notable esfuerzo de documentación, fotografía, análisis, escritura, corrección, verificación de datos, etc. Hablé de esto en una ocasión anterior.
Rogaría que nadie me preguntase cómo contactar con determinado departamento de prensa o RRPP. Hasta me han llegado a ofrecer derecho pernada con la pareja de un blogger a cambio de darle mi agenda de contactos, lo juro (*). Esa información debe hacérsela uno mismo a base de paciencia, correos electrónicos y llamadas de teléfono.
Si te quieres dedicar a esto, ¡suerte!
NOTA: Lo más preocupante es que iba más en serio que en broma…
Tira el dado...








Pues ya ves si es dificil empezar… dimelo a mi
O_O juer… que poposicion mas… rara .
Si qe es dificil esto si, asi que nada, suerte !!!
Solo una preguntilla… ¿ Hector Ares llevará ya siglos probando coches no? Porque para los coches que prueba, =P, mae mia xD.
Artículo muy interesante, Javier. Siempre está bien dar a conocer a todo el mundo un poco más a los detalles y asuntos más desconocidos del mundillo. Desde luego, para los blogs especializados no es nada fácil el conseguir las pruebas, salvo para los tres o cuatro con más peso en el panorama, algo en cierto modo lógico.
Un saludo
Creo que todos los aficionados del motor cambiarian sus puestos de trabajos actuales por ser probador.
“Se puede decir la verdad sobre el coche, pero sin pasarse.” Vamos que toca morderse la lengua.
imagino que tu apellido ha sido de gran ayuda no Javier? sin quitarte merito por supuesto esta claro que no lo haces nada mal.
Prefiero pensar que no, que ha sido independiente. Los primeros coches eran para el medio de comunicación de mi abuelo (PacoCostas.com) pero las autorizaciones iban a mi nombre.
¿Estaba buena?
A veces es necesario ese lijero empujon para sacar buenos probadores aunque leugo tu te has ganado el respeto por tu cuenta.
@AMR ni me molesté en saberlo
Sin duda un gran post, nada más leerlo me ha venido a la mente una frase: “ah.. que pruebas coches, es decir, paseas y escribres cuatro cosas y a la a vivir no?” o “¿como has conseguido ese chollo?”… nada más lejos, es una responsabilidad muy grande tener un coche de prensa, y hablar del con todos los detalles, que siempre keda alguno.
Y sin duda, un blogger siempre lo tiene más complicado que un medio grande, aunque no cuenten en las pruebas ni la mitad de detalles, da =, siempre es mas dificil pedir un coche un blogger.
Un saludo y genial el post
Javier, enhorabuena por tu artículo. Yo soy periodista y me alegro que se exija serlo para trabajar como profesional en el sector del motor. A mí me apasionan los coches desde los cuatro años. Me encantaría dedicarme a este sector. He leído mucho sobre como ser probador de automóviles. Creo que se tiene una idea equivocada muchas veces de vuestro trabajo. Yo parto de la base de que cada vehículo tiene sus pros y sus contras, pero para mí cualquier coche es algo así como una obra de arte. Clásicos, modernos, deportivos, todoterreno… De 70 cv, de 140 o de 200… Pero tienen razón, hay quien escribe sin tener ni idea. Supongo que todo esté supeditado a la publicidad como todo, y a la pasta claro. Un saludo.
En teoría hay que ser periodista, pero hay gente en este ramo que no lo es. Vale, yo tampoco lo soy en un sentido estricto, pero tengo como proyecto solucionar eso con el tiempo. Ojo, que tampoco encaja aquí un periodista y punto, tiene que estar especializado (pero tampoco se exige).