Mi primera vez se hizo esperar
Javier | 31 de agosto de 2009Regresaba de Segovia después de haber hecho una visita relámpago junto a mi novia y mi madre y ya era un poco tarde. Creo que el reloj marcaría las dos de la mañana. Había sido un día completito y regresaba a mi piso para irme a dormir.
Las carreteras estaban mudas, pero ya me eran conocidas, había pasado por ellas multitud de veces. Cada curva, cada vértice, cada señal… me era familiar. A veces añoro mi querida Sierra desde que vivo en la ciudad, la nostalgia ya no es lo que era.
Sin embargo esa noche fue diferente. Algo había estado ausente en mi vida con tanto viaje por esas carreteras. En determinado momento vi una luz y me desvié al arcén pasada una rotonda. Tanto para mi chica como para mi era una experiencia nueva, pero especialmente en lo que me respecta.






Tira el dado...








