¿Periodistas del motor o pilotos frustrados?

Imagen retirada

NOTA: La imagen antes mostrada no tiene ninguna relación con los comportamientos que se van a enumerar a continuación. Simplemente representan de forma fisica la profesión del periodismo automovilístico y aquí se acaba todo. Nada de lo que venga a continuación tiene relación alguna con ningún medio en concreto, ni ninguna persona identificable en concreto. Tampoco este texto tiene como objetivo describir a un grupo mayoritario ni completo de periodistas del motor, sino que pone el dedo en la llaga en comportamientos concretos y acotados, sin querer hacer ningún agravio a los compañeros del ramo. Hago esta aclaración a raíz de los últimos comentarios, en los que varios periodistas me han trasladado su disconformidad con mis palabras.

Quisiera compartir con vosotros una reflexión en base a unas experiencias propias y a otras que he oído (y que no debía haber oído). En la profesión del periodismo del motor, ya sea en el ámbito profesional o en el de semiprofesional, hay mucha gente preparadísima, amante del motor y de su trabajo.

Como en cualquier grupo formado por seres humanos, hay manzanas podridas. No hablaré de aquellos que no tienen ni idea de lo que escriben, que son un caso aparte, sino de aquellos que por argumentos muy discutibles, han sobrepasado la barrera de la ética profesional.

Sucedía más a menudo en el periodismo del motor hace unos años, cuando ni la seguridad vial era una tendencia, ni una preocupación. Basta con leer pruebas antiguas para saber las burradas que se hicieron en pro del periodismo del motor y que no eran necesarias, e incluso, pasarían por inaceptables.

¿Aporta mucho en una prueba que se ha conducido un coche “a tope” durante horas y cientos de kilómetros? Podemos pensar que lo hicieron para comprobar la fiabilidad, a ver si el coche se rompía o no. Yo lo veo más bien como un acto de riesgo gratuito e innecesario para hacer una prueba más elaborada o más precisa.

Me explico. En mis manos, ha habido coches de prensa que han fallado. Que si un sensor de la EGR, que si el ESP se desactivó solo, que si las marchas rascaban con facilidad, pérdida repentina de potencia en mitad de un adelantamiento (jamás lo olvidaré)… ¿por qué me pasó eso? ¿Porque los coches eran malos?

Pues no, fue simplemente azar. Me podía haber pasado a mi igual que le podía haber pasado a un comprador normal. Puede haber sido consecuencia del mal trato que sufren los coches de prensa o simplemente de que la china me tocó a mi. Por eso no me parece buena idea comentar los fallos, porque no son representativos ¿qué es un solo coche?

Ahora bien, si me hubiese sucedido algo que es de sobra conocido que pasa y que el fabricante no ha atajado, lo habría hecho, como si hubiese probado cierto compacto francés que se hizo famosísimo por sus fallos y me hubiese dejado tirado. Pero hablar de una sola avería, estadísticamente no tiene ninguna validez.

BMW M3 (E30)

Antes de seguir, os traslado una anécdota que oí hace poco, en la comida informal de una presentación. Eran los años 90, dos periodistas estaban probado “a tope” un BMW en una carretera de montaña conocida. Huelga decir que iban con el coche cruzado y a toda hostia, curva tras curva.

El trazado, poco frecuentado, estaba lleno de curvas ciegas y sitios en los que si aparece un coche de frente damos trabajo a la funeraria local. Estos dos hombres decidieron relajarse en un momento puntual, por si acababan chocando contra un coche de alquiler conducido por turistas.

¿Qué pasó al torcer la siguiente curva, conduciendo normal? Que se encontraron un coche de alquiler, con varias turistas sacando fotos, al lado de un acantilado y en trayectoria de colisión del BMW chiflado. Pasaron 20-30 km y ambos periodistas no dijeron una sola palabra. Habían estado a punto de matar a 4 chicas.

Si se quiere hacer una opinión objetiva de lo bien que culea un BMW, es tan fácil como irse a un puto circuito. ¿Qué justificación puede haber de poner en peligro la vida de gente inocente, ajena a su locura, para un puñetero artículo de una revista? Si fuese periodismo de investigación o de guerra… pase, pero periodismo de motor NO.

Por eso los de la “vieja escuela” se quejan de que ahora se les ha cortado el rollo, que hay demasiada vigilancia, que solo están los agentes para recaudar, que les han jodido los radares… Joder, no necesito buscarme una multa de tráfico para hacer mejor mi trabajo, ni poner gente inocente en peligro (ni mi pellejo).

Reconozco que he violado normas de tráfico en alguna de mis pruebas, procurando que el riesgo fuese mínimo. Pero dentro del grado de temeridad, yo soy de los más amariconados, porque ni he adelantado en línea contínua, ni he superado los 200 km/h (en Alemania sí, donde se podía hacer), ni he puesto un coche “de lado” invadiendo el carril contrario o cosas así. Eso sí, en circuito, cuidadito conmigo, que me caliento.

Si os cuento todo lo que he llegado a oír, se os quitaría el sueño. En las presentaciones de algunos modelos, especialmente de alta gama o deportivos, como haya una patrulla bien camuflada y pille a la comitiva, la mitad se queda sin carnet directamente y unos cuantos sumarían penas de prisión. Tan rudo como suena.

BMW 320d (E90)

Mi primera vez con otro periodista en una presentación, pasé miedo. Iba de copiloto, en un BMW 320d, el otro conductor iba marcándose un rally bestial. Deciros que puse la alerta de velocidad a 140 km/h previamente y antes de entrar en cada curva estaba pitando el coche… En vez de cagarme encima, pensé en frío y le di el beneficio de la duda: parecía saber lo que se hacía.

Mi aterrizaje en la realidad fue traumático: eso era habitual. Toma ya. Y todo para una columna de pocas líneas en un periódico regional con menos audiencia que un blog como Motorpasión. Seguro que sus lectores no exigían una prueba suicida para comprobar que “el coche es estable y se agarra bien”.

Para quien conduzca pidiendo a gritos la cárcel, es una información relevante, pero para un conductor normal que le llega a pisar al coche, no creo que se muera por saber si el coche es capaz de perseguir a un modelo del World Rally Championship. No sé si me explico…

Me alegro de trabajar en una época donde esas burradas no son tan habituales. Aprendí la lección, y cuando puedo, conduzco solo. Si me toca compartir coche, lo hago con alguien que sé que no va a conducir, bien porque no quiera, o porque no pueda (que los hay). Y si es un chico joven, le he tanteado antes.

Paso olímpicamente de ir con un quemado o alguien que me haga sentir incómodo. Por mi parte, procuro que a otro compañero mi conducción no le asuste ni le incomode. Me ha pasado alguna vez con un bloguero colega que ha sufrido un accidente antes y el coche le da un poco de miedo, pues con él tengo que ir más pendiente aún.

Hay situaciones en las que vale, se le puede pedir al coche un “extra”, siempre antes comprobando que eso no va a implicar un riesgo ni propio ni ajeno, y contando con posibles imprevistos. Nadie me va a ver tomar una curva de lado para hacer una mejor prueba. Eso no es periodismo, eso es ser un piloto frustrado.

En un circuito, hay escapatorias, barreras, no hay tráfico de frente, la posibilidad de que haya un animal es casi nula, hay gente controlando el trazado, hay semáforos, seguridad… en una carretera pública hay gente que no tiene nada que ver con tu insensatez. Si quieres darte una hostia, dátela solito, no impliques a nadie.

¿Qué habría pasado si esos dos periodistas hubiesen matado a esas 4 chicas? ¿Habría sido una prueba mejor? Si nos ponemos macabros, podrían haber hablado de qué tal funcionan los airbags y la carrocería en caso de choque, y lo de los 4 homicidios por imprudencia dudo que lo hubiesen mencionado.

Honda Insight

Para las pruebas “extremas” como frenadas de 200 a 0 km/h, volantazos a 60 km/h (prueba del alce), sobrevirajes… existen lugares donde eso puede comprobarse de forma segura, y no es en carreteras abiertas al tráfico. Hay que ser hijoputa para hacer eso en una carretera donde puedes pasar tú, si tú, el que me está leyendo.

No defiendo bajo ningún concepto el correr tales riesgos para escribir un artículo. No tiene justificación. Si ese es el rollo que se ha cortado con tanta presión, prefiero que ese rollo esté bien cortadito y serenado.

Mirad, pasa hasta con la velocidad. Hay presentaciones en las que he salido el primero del grupo, a mitad de recorrido me ha adelantado hasta el apuntador y cuando he llegado al punto de reunión, lo he hecho en tiempo y sin haber puesto contra las cuerdas el cronómetro, puede que superando levemente algún que otro límite.

Me da igual ser el último, o no ser el probador más cafre o imprudente del grupo. Mi trabajo me gusta, pero ni mataría por él, ni me mataría haciéndolo, creo que la vida me depara sensaciones más interesantes que el honor de morir en plena batalla, puede que con algún infeliz inocente como compañero de viaje.

Si eres un probador y un “quemao”, escúchame. Tus lectores, oyentes o espectadores no te piden que corras tantos riesgos. Si los corres, es porque quieres, porque te sale del centro de los cojones, o porque desprecias el riesgo. Pero no insultes a la profesión ni te escudes en ella para justificar tus locuras.

NOTA: No he escogido las revistas por ninguna razón en particular.

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47 pensamientos sobre “¿Periodistas del motor o pilotos frustrados?”

  1. Muy bien dicho. Para algo están los circuitos.

    Enhorabuena por el artículo, JAvier, de lo mejor que se puede leer en la bogesfera (¿Se dice así?) española.

    Un saludo,

    Clio5mil

  2. El otro día me ocurrió cierto percance que me hace estar aún más de acuerdo contigo que habitualmente:

    http://lepoinconneur.blogspot.com/2010/05/sus-scrofa.html

    Casos personales aparte, tienes toda la razón en lo que comentas, aunque también es cierto que el nivel de los automóviles actuales es tan elevado que las pruebas en el sentido clásico están empezando a carecer de sentido. Me explico.

    En la época de tu abuelo, los R-8, 850, Mini y similares alcanzaban sus límites muy fácilmente, con lo que cuando él y sus compañeros de “La segunda oportunidad” demostraban que con 35 CV y todo atrás era fácil irse a tomar viento en una curva a la que hubiera un poco de agua -doy fe de ello: casi me quedo de pequeño-, no hacían más que poner en práctica lo que le podía ocurrir a cualquier conductor corriente en condiciones de normalidad -no hacía falta que fuera emulando a Fittipaldi-.

    Hoy día, por el contrario, los coches, por pura sofisticación técnica, tienen un límite mucho más alto. El mío, por ejemplo, es un Micra SR de 110 CV para 1.050 kg aproximadamente. Corre bastante y se sujeta bien. Su bastidor es ligeramente deportivo, pero lógicamente, en cuanto a eficacia no tiene nada que ver con un Clio RS o un Mini JCW, mucho más radicales. Pues bien, en condiciones de normalidad, no me ha saltado el ESP ni una sola vez. Ni una, y puedo asegurar que no conduzco como una abuela. Ergo, si un coche no radical como el mío no muestra los límites yendo ligero, imagina un 335i o un S4, por ejemplo.

    De ahí infiero que, cualquiera que narre en su prueba “el ESP es poco intrusivo y sólo actúa cuando es necesario” es que va a ritmo de rally, sin más. Lo que me lleva a dos conclusiones: o no es posible probar los coches en carretera abierta, o, simplemente, se están construyendo vehículos que carecen de sentido: no sé yo qué falta hace que un M3 tenga 420 CV, cuando jamás se usarán -o no deberían usarse- en una vía pública.

  3. Sin querer defender a estos dos energumenos, siempre decis lo mismo a la al circuito como si todo fuera tan facil…
    Para mi cada coche debe tener una prueba diferente un utilitario o urbano pasaria el 80% del tiempo en ciudad aparcandolo y metiendolo por calles estrechas y por ejemplo una berlina grande al reves y le pisaria en autopista para ver la comodidad a altas velocidades

  4. Para evaluar la comodidad de un coche a alta velocidad basta con ir unos segundos o pocos minutos a alta velocidad, por encima, ya no hay excusa periodística (excepto mediciones de consumo, pero para eso está el circuito oval del INTA y similares).

  5. Ruego me perdonéis la ignorancia, pero… ¿y todo ese riesgo pa qué ¬#@#@ sirve?

    No, no, lo digo muy en serio. Es que como ellos son periodistasdelmotor y yo no, a lo mejor hay algo que se me escapa. En cualquier caso, a mí nunca me ha hecho falta llevar un coche al límite del absurdo para prever cuáles serán sus comportamientos en una situación de emergencia, que es cuando yo entiendo que un vehículo nos tiene que dar toda su respuesta… y además tiene que ser un hecho excepcional porque si la situación de emergencia es cotidiana… quizá el que falla es el conductor.

    En fin, ellos sabrán… Pero espero que cuando se estampen no pillen a nadie por el medio.

    PD:
    Javier, no insultes a los pilotos, anda. 😛 Quienes se dedican a estas subnormalidades no son ni periodistas ni pilotos, son simplemente infractores y/o delincuentes y/u homicidas en potencia.

  6. Mu güen artículo Javier.

    De hecho, yo no dejo de preguntarme cómo demonios prueban sus coches los periodistas al hacer recorridos del tipo, pongamos, de Madrid a Torrevieja y vuelta, sin meterlos en un circuito. Y hablo de modelos deportivos guay, a los que para probarlos hay que darles un poco de caña: porque, entendámonos, que me cuenten que el Boxster es muy agradable de llevar por el paseo marítimo o que la piel de su salpicadero es agradable al tacto, me la suda, lo que yo quiero es que me digan como reacciona al límite, si es subvirador entrando, si se va de atrás al soltar el acelerador, etc. En fin, todas aquellas cosas que sólo tras una prueba en circuito me pueden aclarar.

    Porque cuando me leo una prueba de km77 o de es.autoblog resulta que al bicho le han tirado del cuello de alguna forma, pero ¿en dónde, en la Sierra de Guadarrama?

  7. Pues verás, hay cosas de un coche que no se pueden valorar de forma estrictamente legal, no sé si respondo a tu pregunta… La diferencia entre un buen profesional y un temerario es dónde se hace, cómo se hace y en qué circunstancias. Ha habido coches que los he puesto rápido en carreteras de doble sentido con curvas, pero sin salirme un metro de mi carril. La exposición al riesgo debe ser mínima (nula es no pedir coches).

    Los de km77 reconocen abiertamente que conducen por encima de los límites de velocidad y a tenor de las fotos que ponen, hay sitios donde les pisan. Mientras no causen un riesgo para los demás, me da igual. Pero hay gente que provoca un riesgo para la seguridad vial y no es justificable ni por el tipo de prueba que hacen, ni por el medio para el que trabajan.

  8. Efectivamente, Javier, sólo creo que ciertas tipologías de coche habría que probarlas en circuito sí o sí. Y que el paseo por carretera abierta al tráfico sólo se debería hacer para valorar su practicidad en el día a día (comodidad, visibilidad en medio del tráfico, consumo, etc.), no más.

    Comprendo que no siempre y no en cualquier temporada sea posible acudir a un circuito, y que la cosa podría escavar un surco entre la mayores revistas internacionales, que disponen de circuitos de prueba privados al igual que las fabricas de coches, y las demás publicaciones (como MP), pero es que creo que en este asunto no se puede bromear.

  9. Estoy de acuerdo con el contenido, pero en mi opinión, tu lenguaje soez se hace un poco incómodo. Puedes transmitir lo mismo, y con el mismo énfasis agresivo (que me parece bien), pero evitando ciertas vulgaridades.

    Pero como ya he dicho, es mi humilde opinión.

  10. Hasta en Top Gear cuando le pisan a un coche en la vía pública lo hacen con cabeza.

    Pero aún con eso, ojo… que para la DGT, todo el que vaya por encima de los límites marcados es un asesino al volante. Sin distinciones de títulos, experiencia y/o profesión (o se supone…)

    Para fotos como la del BMW M3 E30 del post (qué bonito el jodío, de los pocos BMW que me gustan) estaría bien que se hicieran pruebas en circuitos privados cerrados al tráfico pero que simulan carreteras convencionales, pistas que muchos fabricantes suelen tener. E imagino que en algunas pistas y centro de pruebas con túneles de viento y demás también (igual que pueden tener una recta kilométrica o un óvalo). Un sitio “seguro” sin tráfico dónde poder hacer el cabra y demostrar gráficamente.

    Yo todavía recuerdo hace un par de años de vuelta del trabajo por la noche por la SE30 (bajando el puente del V Centenario dirección Sevilla), con la autovía casi en solitario y veo aparecer por el retrovisor y arriba del puente un Skoda Octavia blanco que iba de lado a lado de la autovía al coger los siguientes curvones bajando el puente a izquierda y derecha (hablando de 3-4 carriles). Como si estuviera aprovechando la anchura de la pista en un circuito permanente, pues igual. No creo que fuera a menos de 150 km/h.

    Y no había tráfico denso, pero algún que otro coche que iba tranquilo como yo sí que había, a velocidades pues de unos 100 km/h (el puente tiene limitación a 60 km/h, con 80 km/h en sus extremos de subida y bajada y ocho radares en la zona de 60 controlando la entrada y la salida al puente en ambos sentidos). Unos por el carril derecho, otros por uno central… lo normal. Hay que ser descerebrado.

  11. Alexuny, eso del que todo el que supera el límite es un asesino o delincuente… es simplemente mentira.

    Existe una tipificación de delito cuando excedes por mucho margen el límite de velocidad existente, como ir a más de 100 km/h por ciudad o más de 200 km/h por autopista. Si te pillan a 150 en zona 120, multa de 100 euros pero no te consideran un asesino. Dejemos el victimismo, por favor.

    Si te pillan a 200 o más, se te considera delincuente porque cometes un delito: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=delinquir. Eso ya no es problema de la DGT sino de la RAE.

    Existen circuitos como los que dices, hice uno de Alfa Romeo que parecía una carretera de verdad, y pisé al coche como si me persiguiese la policía. Nunca podría sentirme tan libre y seguro en una carretera convencional.

  12. Lo cierto es que hay pruebas en las que te preguntas cómo coño harán para no encontrarse con nadie.

    Pongo el ejemplo de 8000vueltas, un blog sobre coches deportivos donde parecen probar los coches al límite. Su seriedad y pasión parecen demostrables, sobre todo a la hora de elegir los coches: hay que tener contactos para lograr alguna de sus pruebas, supongo que algo parecido harán para los “trazados”.

    Estoy contigo en lo de que no hay que poner en peligro a nadie para demostrar que un coche (que muchas veces por nombre ya sabemos cómo va a portarse si le buscamos las cosquillas) es muy divertido. Más que nada, porque cuando yo me desfogo por alguna comarcal sin hacer barbaridades, pienso qué pasaría si viniera uno haciéndolas.

  13. perdon por desviarme del tema (en parte) pero algunos “periodistas” deberian darse un puntito en la boca cuando no saben de lo que hablan.

  14. … en fin no se ni pq me molesto en leerte Javier, lo mejor de tus articulos es la opinion de la gente que entiende y muchas veces te deja en evidencia.

  15. Yo creo que solo doy a entender que no estoy loco, y que no merece la pena poner a nadie en un riesgo innecesario para que yo me lo pase teta haga pruebas más… completas.

    No entiendo cuál es el problema.

    ¿Prefieres que vaya haciendo el kamikaze?

  16. Creo que el mero hecho de haber escrito este articulo te delata vilmente, recuerdo un video de un GTR en el que supuestamente conducias en carretera abierta en la que menos mal que no te encontre de frente. Es normal que corras y que pongas el coche al limite (al tuyo claro), pero para eso estan los circuitos no las carreteras abiertas, o haz como otros blogs o probadores que cierran tramos para probar coches, si te cuesta pasta pues para eso tienes tu negocio, llamale gastos de “empresa”. Anda no juegues con la inteligencia del que te lee, a dos por hora vas en las pruebas. Tu eres piloto? Pq los pilotos suelen ir muy rapido, pero en zonas cerradas y aseguradas! Vamos hombre!

  17. Me temo que te estás confundiendo de persona.

    El único Nissan GT-R que he conducido en mi vida ha sido en el Circuito del Jarama, tomándoselo prestado a mi compañero Héctor Ares, no salí con él a carretera abierta. Tal vez te confundas con los chicos de Autoblog, que le sacaron una foto en el tablero a 150 km/h en una autopista española.

    Defiendes exactamente lo mismo que yo, las pruebas a machete, en circuito o en zonas realmente seguras, ¡no me vas a ver defender lo contrario!

    Un saludo.

  18. Hola, me parece muy bien que escribas contra la gente que es un peligro al volante pero un lector ocasional, que no oyente, puede pensar que todos los periodistas de la vieja escuela son unos descerebrados… Por otro lado, reconocer que has infringido la ley por escrito es querer buscarte un problema y además, de paso, echas por tierra todos los argumentos utilizados. Es decir, reconoces que cada uno puede medir el grado de temeridad de sus maniobras independientemente de que estén o no dentro de la ley, por muchos matices que le pongas no deberías escribir esas cosas.

    Es la primera vez que leo algo aqui, realmente me han pasado el link. Me he decidido a escribir por dos motivos. Primero, escribes de coches, no sé si te dedicas a ello, no sé que clase de lectores tienes pero en ningún medio escrito impreso u online acerca del motor de los que leo habitualmente ya sea nacional o internacional, jamás he leido un periodista que reconozca haber infringido la ley de tráfico. Como decía antes, pierdes la razón que pudieras tener. Segundo, si se supone que eres un comunicador, un periodista o un probador que quiere transmitir un mensaje tan importante como éste de seguridad vial, hazlo con propiedad. Es decir, parece que tengas que emplear un lenguaje ya no coloquial, si no incluso soez. Por mucho énfasis que quieras darle a tu escrito puedes hacerlo sin emplear tacos e incluso blasfemias, desde el punto de vista de algún católico que pueda estar leyéndote. De verdad que más que un articulo en un blog “semiprofesional” me ha dado la impresión de estar leyendo en un foro de aprietatuercas. Por otro lado y para terminar tu prosa deja mucho que desear, cuesta seguir el hilo de alguna de tus historietas.

  19. Buenas. Te repondo. No todos los de la vieja escuela son unos descerebrados, pero hay unos cuantos elementos que dan miedito. A muchos los he conocido en presentaciones, me he sentado a comer con ellos y he escuchado sus batallitas. Muchas de ellas te pondrían los pelos de punta, como la que he contado del BMW.

    Reconozco haber cometido infracciones de tráfico (como mucho opto a una sanción administrativa, y eso si hay pruebas, claro), pero no he reconocido nunca haber cometido un delito contra la seguridad vial. Es más, estoy limpio, nunca he hecho tal cosa.

    Hay veces que me caliento y escribo con un lenguaje menos adecuado del que suelo usar, y lo reconozco, pero no es mi estilo habitual. Me dedico a probar coches desde 2004, han pasado por mis manos casi 300 y no es fácil encontrar tacos o lenguaje soez en mis artículos serios. Aquí me desfogué, para algo es un blog personal, no hay cortapisas. He trabajado para mi abuelo Paco Costas y para Motorpasión (www.motorpasion.com) desde 2007.

    También intento hacer algo por la seguridad vial desde aquí y en http://www.circulaseguro.com, con más de 200 artículos sobre el tema. Siento haber quedado como un aprietatuercas, pero le doy más a la tecla, a los que se manchan las manos les pago, no soy de meter las manos en los coches a ese nivel.

    Un saludo.

  20. En fin Javier, realmente espero que creas profundamente lo que predicas, desde luego a mi no me has convencido http://www.youtube.com/watch?v=XAt0xHARb1c este es el video al que me refiero y tal como suena el coche en los primeros segundos del video no vas/vais muy cumplidores del limite de velocidad y NO estais en un circuito, ademas hay varias tomas bastante mal enfocadas por cierto desde el lado del copiloto intentando sin conseguir sacar el cuadro de mandos que se ve por la ventanilla arboles pasando que NO estan dentro del Jarama y finalmente esta el Jarama. Tengo el gusto de haber probado varios GTR unos de serie y otros reprogramados, no me digas que ibas a velocidades legales, sino que lo grabas y lo publicas!!! Y ahora vienes con este articulo??? Perdona Javier, para eso mas valia que no sacaras el tema y nadie hubiera cuestionado los metodos. Tu mismo!
    PD: Si aceptas una critica, a los que nos gustan los coches nos encanta eso… los coches, no un tio apoyado en un coche en plan chulo que si, que si, que ha probado un GTR pero que NO deja ver el coche.

  21. ¡Que te has equivocado de persona! Busca las siete diferencias: http://javiercostas.com/acerca-de/ <- este soy yo. También salgo en la esquina derecha superior de la cabecera del blog.

    El del vídeo es mi compañero Héctor Ares, no nos parecemos en nada, salvo en que nos gustan los coches, somos de la generación del 80 y que nuestros abuelos son gallegos.

    También te digo que se puede circular a velocidades superiores a las legales sin causar riesgos a los demás, si uno tiene un par de dedos de frente. No te lo digo por el caso del GT-R por que, insisto, no he circulado con él en carretera abierta. Con otros coches, cuando he hecho pruebas en carretera abierta, no he implicado a otros conductores en un sentido peligroso.

    Además, ya que citas eso de que Héctor no deja ver el coche, para algo está la galería de fotos que corresponde a ese artículo: http://www.motorpasion.com/galeria/nissan-gt-r-prueba

    Un saludo.

  22. Plas, Plas, Plas, estaba claro que tarde o temprano caerías, o sea que ahora sí se puede circular a velocidades por encima de las legales sin representar ningún riesgo para los demás. ¿Y que velocidades son esas? o mejor dicho, ¿que tu seas un peligro para tí mismo y para los demás por una carretera de montaña “a más velocidad de la permitida” implica que todos los demás, periodistas o no, en muchos casos con la cabeza fría y buenas manos también lo sean? No amigo no.

  23. Creo que la gente que opina aqui tiene razon, Javier, da la sensacion de que te justificas de un pecado que no has cometido y eso huele mal, en cuanto al video de bird estoy deacuerdo en que no parece que se respete la ley en la carretera abierta y el interlocutor parece un poco chuleta

  24. Hola @roadrunner. Esto no es una justificación de mis pecados, sino mi protesta hacia los pecadores de la profesión. Yo no soy un santo al que luego haya que canonizar, pero no tengo frustraciones de piloto de competición. En circuito me he divertido mucho pero sé que no ganaría nada. De hecho, me gustaría competir solo por diversión, no para ganar laureles, no es lo mío y está asumido.

    Como soy de la generación de los videojuegos, no necesito dar rienda suelta a mis instintos en carretera abierta con la misma frecuencia e intensidad que otros compañeros de profesión que solo provocan un riesgo gratuito, que nada tiene que ver con la labor de informar. Eso es lo que quiero decir.

  25. @Perchas se pueden hacer las cosas bien o se pueden hacer mal. No es lo mismo ir más rápido en una autopista que en una zona de curvas, las técnicas son distintas. Se puede causar peligro en ninguna, una o ambas vías. También estaremos de acuerdo en que no es lo mismo que eso se haga por una minoría/no se haga, a que sea algo extendido.

    Tenemos el ejemplo de Galicia, donde hay mucho tramero y hay accidentes día sí y día también. Matización: no me considero un tramero. Más de un tramero diría que soy un mariquita en conducción deportiva, en mi lenguaje es guardar un margen de seguridad que me permita controlar el coche, ocurra lo que ocurra, porque esas carreteras son una auténtica lotería: gravilla, charcos, animales pequeños, conductores menos prudentes que tú, algún bache, trazado traidor, deslumbramientos, 2+2=4 pero una curva no es siempre la misma, etc.

    Es una cuestión bastante compleja, pero lo podríamos resumir en minimización de riesgos. En carreteras de montaña no me voy a salir de mi carril, vaya como vaya, y si me salgo, es que ya me he cerciorado de que no me voy a cruzar ni con otro coche, ni con un animal,ni con una piedra. En autovía y autopista considero que, si las cosas se hacen bien, 140 por ejemplo puede ser una velocidad segura, pero matizando mucho en qué condiciones.

    Implicaría dejar unos 100 metros de distancia de seguridad como mínimo, tener vigilado constantemente el entorno, ruedas y frenos en perfecto estado, mantenimiento al día, condiciones psicofísicas óptimas, respeto absoluto hacia los conductores que deciden que 120 ó 100 ya son suficientes, no acosar, no pegarse a otros coches, no generar grandes diferencias de velocidad con otros vehículos, no sorprender (frenazos ante radares), dominar el campo visual (de noche únicamente con luces largas), distracción 0, alcohol 0, cualquier psicotrópico (drogas o medicamentos que alteran la capacidad de conducción) 0, etc.

    Cuanto más rápido se circule, mayores tienen que ser los márgenes de seguridad. Pero por mucho margen que guardes, siempre estás incurriendo ya en un riesgo estrictamente voluntario, por eso no hay que implicar a nadie más. Si ocurre un imprevisto, esos márgenes pueden ser insuficientes por la seguridad pasiva del vehículo, que es la que te salva la vida cuando la seguridad activa desaparece.

    Eso no es lo que veo a la aplastante mayoría de los conductores que circulan a esa velocidad o más. ¿Se puede? Por poderse, se puede, pero no todos pueden. También te digo que no todos los días existe la “necesidad” de ir a 140. También hay que poder circular a 100 sin quedarse dormido, si no hay ninguna prisa ¿pa qué?

    De todas formas todo esto lo tengo muy claro desde que empecé a conducir. Lo recomendable para la mayoría de los que circulamos, es que circulemos a velocidades similares y homogéneas. Luego, de forma aislada, uno decide qué riesgo quiere asumir, si le merece la pena… pero todo de forma razonada. Hasta un simio sabe pisar un acelerador y mover un volante. No se trata únicamente de eso, y algunos conducen como si fueran simios. También hay que saber usar el pedal del centro, tu gran amigo, el freno. Eso ya no es tan fácil, pero como es menos sexy y atractivo… como que preocupa menos.

    En fin, esto da para escribir un libro. Saludos.

  26. Después de mucho pensarlo, y dado que tengo un blog titulado “periodistamotor”, al final me he decidido por contestar, pero contestar a fondo, metiéndome mucho en el meollo del asunto y con un post completo. A quien quiera saberlo le diré que no sólo no comulgo con lo que cuenta Javier, lo que he escrito es una crítica hacia su actitud. Javier, este post es para tí: http://periodistamotor.com/el-periodismo-del-motor/periodismo-del-motor-y-javier-costas/gmx-niv58-con37652.htm

  27. Querido Javier,

    Como colega de profesión, creo que no vas por mal camino: llevas el peor.

    Ni de lejos eres ese ser que pretendes aparentar. Es que es una lástima que vivas en un universo tan paralelo como irreal; solo espero que no te lo creas tú mismo. No es el primer ‘palo’ que das a tus colegas y supongo que no será el último.

    Por otra parte, no puedo asegurarlo, pero puedes ser uno de los ¿periodistas? con peor ratio accidentes-locuras en presentaciones. Afortunadamente muchas veces vas solo en el coche. Pero no porque tú quieras, sino porque los demás te toreamos y preferimos ir tres que contigo. Conduces mal y encima te permites el lujo de opinar sobre las características dinámicas de los coches que conduces (ojo, conducir despacio haciendo microconsumo no es probar un coche en todas las condiciones a las que se puede enfrentar uno en la vida real).

    Ánimo y suerte. Algún día te darás cuenta de que no tienes ni puñetera idea. Ni del mundo de motor, ni del mundo del periodismo, ni de la vida. Para aprender hay que escuchar y tú eso no lo haces.

    Te deseo lo mejor en la carretera y que te leas el post de David Ayala (ese sí es un periodista de verdad). Espero que te haga pensar. Y, de paso, abandonar esta preciosa profesión donde los que llevan más tiempo enseñan a gente como tú (o yo, con apenas 10 años a mis espaldas en esto) muchas más cosas de las que te crees.

    Una lástima empañar tu ilustre apellido de esta forma tan gratuita.

    (Y sí, me arrepiento de considerarte ‘colega de profesión’, pero me das tanta pereza que no te quiero dedicar ni un minuto más, así que no voy a cambiar el encabezado)

  28. Buenas tardes David.

    Antes de decir nada, quiero que sepas que eres un periodista de motor al que siempre he respetado, y seguiré respetando, porque considero que eres un buen profesional y que no eres una manzana podrida. No me tomo tu artículo como un ataque, sino como un toque de atención.

    Sin embargo, hay cosas que quiero aclarar, para evitar malentendidos. Voy por el mismo orden que has seguido:

    1. De seguridad vial se ha hablado mucho incluso antes de que yo naciera en 1983, pero yo siempre que me rodeo de periodistas más veteranos, siempre tengo la “antena” puesta para ver qué puedo aprender. De “batallitas” de los 70 y 80 y las burradas que se hicieron en “pro” del periodismo del motor estás tan curado de espanto como yo, o más, porque llevas más tiempo en el negocio.

    No he querido indicar que era una práctica generalizada, ni quiero sugerir que todos los periodistas del motor eran unos temerarios. Conoces al igual que yo a más de un “pieza” que alardea de lo que hizo, y no deberían todos sentirse tan orgullosos.

    Pero David, recuerda una cosa, yo nunca doy nombres, los conozca o no. Una cosa es denunciar comportamientos, y otra señalar con el dedo a un compañero de profesión. Eso nunca lo he hecho.

    2. Me refiero a esas famosas pruebas de conducir a toda la velocidad posible durante horas, ¿esperando a un fallo mecánico? No creo que aportasen nada a la prueba, me parece mucho más relevante una prueba de larga duración y con más kilómetros, a un ritmo más moderado. Me parece un riesgo totalmente prescindible hacer ese tipo de pruebas, que ahora no sé quién las hará, pero hace un par de décadas era más frecuente.

    3. David, he recibido coches que no estaban en condiciones de circular por dibujo de neumáticos, que no tenían líquido de limpiaparabrisas, que fallaba el DPF o que tenían los frenos alabeados o el disco de embrague reventado con menos de 20.000 km. Quiero pensar que ciertos fallos no ocurren por simple mala suerte. Son una minoría entre todos los que he cogido, pero vamos, es algo que también han comentado compañeros de profesión, incluso delante de mi. Y aunque los coches suelen ir revisados, sabes como yo que a veces ni hay tiempo, ni se detecta todo. Me han entregado coches sin repostar, sin lavar, e incluso con el cenicero completamente lleno de colillas (vi coches de desguace más limpios). Ni idea de quién fue, no era un defecto de fábrica.

    4. Como bien dices, un fallo es estadísticamente relevante y no he solido comentarlos, un coche no dice nada sobre miles. Ahora bien, si un 307 me deja tirado, habría sido irresistible comentarlo, una vez conociese dicha fama. Sin conocerla, como tú dices, habría sido osado.

    5. No te diré quién o quienes fueron, pero lo contaban como una proeza. No era un tramo cerrado al tráfico, ni eran condiciones controladas, ni había fotógrafo ni un tío con chaleco para avisar a nadie. Simplemente, iban de tramo, a todo lo que daba el coche, y según las propias palabras del que lo contó, que podría haber matado a esas chicas, ajenas a todo. Eso no lo califico como un error, solo como una jodida temeridad, innecesaria e injustificable a nivel profesional. Había vuelto a nacer y todavía no se había dado cuenta. ¿O merecía la pena sacrificar a unas turistas ante el altar del periodismo del motor, objetivo y riguroso?

    6. Una cosa es comentar que el coche tiene una tendencia sobreviradora o percibir que tiene un culo muy traidor… y otra distinta hacerse un rally en una carretera pública donde puedes estar un día circulando con tu mujer y tu prole sin tener culpa de nada, y verte envuelto en un marrón. Tampoco es justificable desde un punto de vista periodístico, al menos en mi humilde opinión. Una cosa es probar el coche, y otra llevarlo sobre el límite de la navaja de forma constante. Hay gente con mucha suerte David, demasiada. Así se explican que tantas “batallitas” no fueran a más, aunque también es cierto que los muertos no cuentan “batallitas”.

    7. Te contesto sobre esas anécdotas. Prefiero que me avisen de la posibilidad de placas de hielo, que de radares (advertencia que no suele faltar en los rutómetros). Sabes en qué presentación fue (juraría que estabas), era noche cerrada y yo circulaba a no más de 40 km/h. No me habría importado de no ser que sin una valla de contención, habría volcado y destrozado el coche. Era la segunda placa de hielo que me daba un susto desde que me saqué el carnet, y ya circulaba de forma prudente a tenor de las circunstancias. No pasó nada, pero también tuve suerte.

    Sabes que me gusta ir solo, pero no para hacer adelantamientos prohibidos y darme a la fuga. No sé quién te pudo contar esa versión, pero la mía es que circulaba en paralelo a otro coche, en la creencia de que en un carril muy ancho en Italia se puede adelantar (como 1,5x uno normal), lo hice, midiendo las distancias (lo hacía todo el mundo, me pareció normal), y oí un golpe seco. Creí que había tocado retrovisor, y vi los dos bien, lo achaqué a un bache. Y seguí a mi bola. En un par de kilómetros, en un semáforo, el conductor en cuestión me explicó que nos habíamos tocado, y te puedes imaginar en ese momento mi cara de circunstancia. Y como podrás suponer, no quise huir de él, no es mi estilo.

    Nos apartamos a una zona segura y le intenté explicar que el coche estaba asegurado, pero ni yo sé explicarme en italiano, ni él entendía otra cosa. Usando a mi novia como intérprete llamando a Madrid, me entero que quería pedirme 400 euros por un roce de aleta en mano y nada de papeleo que tenía prisa. Obviamente pasé de él, y le dije que estando el coche asegurado no le iba a pagar nada. Fue un error por mi parte, me explicó que la gente que adelantaba dentro del carril estaba chiflada (me sentí subnormal) y le pedí perdón varias veces. Como no quiso esperar, al final cogió y se fue. ¿Habrías pagado 400 euros por su aleta? Esto se lo expliqué al jefe de prensa de la marca en cuestión, le indiqué dónde estaba el arañazo (porque solo fue eso) y todo lo que había pasado. Luego alguien te contó su versión. Si no llego a contarlo, te aseguro que nadie se habría enterado, no me escondí.

    ¿Cómo voy a colisionar con otro coche y darme a la fuga? David, por favor… Qué mala baba tuvo el que te contó eso, la verdad.

    Luego veo que has sacado de contexto lo de “cuidado conmigo”. ¿Te parece mejor “saco mi lado salvaje donde lo tengo que sacar” o “tengo cierto control sobre mis instintos más primarios”? Ni soy el mejor en conducción eficiente, ni en circuito, ni en ninguna disciplina concreta. Tampoco me he jactado de ello. Tampoco lo haría, aun sabiéndolo, delante de gente que escribe desde que mis padres eran adolescentes. La experiencia es un grado y me faltan galones.

    Me gusta circular solo porque tuve una muy mala experiencia de copiloto (anécdota estadística, seguramente), pero si no comparto coche, lo conduzco el doble de tiempo. Si hay unidades suficientes y no causo ningún problema a nadie, lo hago. Hubo una vez que un compañero se molestó mucho por eso, me echó la bronca en una cena (creo que estabas ahí) y al final se resolvió el conflicto. Uno y otro interpretó mal pero nos acabamos entendiendo. Yo no busco el perjuicio de ningún compañero, me caiga como me caiga. Y David, quiero que sepas una cosa, trato con respeto a los compañeros de profesión, y nunca hablaría mal de ellos a sus espaldas dando nombres o apellidos o cualquier detalle que pudiese identificarlos. Yo no soy así. Ni siquiera te lo diría en confianza, y eso que me caes de puta madre.

    ¿8? Conozco la técnica para sacar esas fotos, y si se hacen en condiciones controladas y de forma profesional, no pongo impedimento alguno. Lo que me hace protestar, David, es que se ponga (o se haya puesto) en riesgo la circulación de gente inocente por la “venganza” de no haber sido un piloto de verdad, faltando a la buena praxis profesional y sin aportar nada positivo a tan noble oficio. A ese tipo de mal profesional iba mi crítica, no al gremio entero.

    No creo que haya ningún día en el que vaya a conducir con tus hijas, pero si lo hiciese algún día, iría con el doble o triple de cuidado que suelo tener, y por supuesto, no iría a 150 km/h para luego decirte que un R5 de cuando eras más jovencillo era más peligroso a 120 km/h. Como si circulase con MIS hijas.

    Comparto contigo la reflexión de que la seguridad vial no se mide en velocidad, es mejor ir a 120 en una autopista que a 70 delante de un colegio, ya me entiendes. Por otro lado, los límites de velocidad no son únicamente ahorro, porque antes de que se pusiesen los límites del 73 por la famosa crisis del petróleo, los límites de velocidad ya existían en nuestras carreteras. Pero por entonces, el límite máximo lo ponía el coche, no la Ley. Eso ya lo sabías.

    Ahora, si llevásemos los coches en la misma proporción, no bajaríamos de 200 por hora. Es un supuesto ficticio, por supuesto. Se supone que la diferencia en seguridad de un coche de los 70 y de uno moderno no es para asumir más riesgos, sino para ganar en seguridad. Compara la forma de viajar en la que ibas como hijo, y en las que vas como padre. Ni punto de comparación, ¿verdad? Y apuesto a que tu padre te quiere mucho y que no te deseaba el menor daño.

    Ahora bien, también te digo, que sabiendo como yo sabes, el nivel de habilidades medio del conductor español, que ni siquiera conoce los fundamentos y las limitaciones de los coches de hoy día, no está preparado para circular habitualmente a 150 km/h con un riesgo nulo, ni a 140, ni siquiera a 120. Y la seguridad vial tiene mucho que hacer para imponerse por delante de la seguridad ficticia que nos dan todos los coches actuales, que se prueban en EuroNCAP a 64 km/h. No he visto crash test en condiciones a 150, pero no contra un muro, sino contra los laterales de una autopista, el culo de un camión que “aparece de repente” o la mediana de lado. Es todo muy relativo David, y aunque entiendo y comprendo todo lo que se ha hecho desde la época Navarro, no lo comparto en su totalidad. Estoy más cerca de tu punto de vista del que crees.

    Espero haber arrojado algo más de luz sobre este asunto. Y no te preocupes si algún día me entero de algún trapo sucio firmado por ti, no lo voy a usar contra ti, ni escribiré una entrada en mi blog personalizándola. Lo máximo que haría, es tratarlo desde el anonimato, y con una ambición pedagógica, no como un puñal. No considero que este texto tuyo lo sea, y después de todo lo leído y respondido, mi consideración hacia ti permanece exactamente igual.

    Un abrazo David.

  29. No había visto la respuesta de “Un colega de profesión”, pero también te la mereces.

    No sé quién eres, y es una lástima, porque no tendría inconveniente alguno en hablar contigo de tú a tú, y no ocultándote bajo la figura del anonimato.

    Dices que conduzco mal, ¿en base a? Es muy cobarde tirar la piedra y esconder la mano.

    Ahora te pido que hagas memoria y me cites una sola vez en la que yo haya puesto en evidencia a una persona que trabaja en esto, diciendo cómo se llama o diciendo detalles que te permitan saber quién es. Lo tienes difícil, porque nunca ha ocurrido.

    Lamento que tengas esa impresión, me gustaría que lo hablásemos en la próxima presentación, pero no sé quien eres. O mejor, no estoy seguro, porque alguna sospecha tengo.

    Lo del “ratio accidentes-locuras en presentaciones” me ha parecido hasta gracioso, ¿en qué te basas? ¿Tal vez en algún relato de realidad distorsionada por mala memoria o mala leche? Podemos continuar esta discusión por aquí o en privado, como desées, o dejarlo aquí si no quieres saber más del tema.

    Un saludo.

  30. Javier, soy plenamente consciente de que no tienes una mala consideración de mí, y he de agradecerlo, pero el post que escribiste en su día es, aun después de considerar todas tus explicaciones, innecesario, falso e hiriente para el colectivo general de periodistas del motor.

    Innecesario porque es lógico comprender que algunos periodistas del motor no hacen bien su trabajo, en esta profesión, como en todas, hay gente muy buena, buena, regular, mala y muy mala. Pero sobre todo es falso, porque la sensación que da (y que busca, que es lo que me molesta) es que pocos profesionales hay en el periodismo del motor. Según lo cuentas, hay que dar gracias a que has llegado tú o gente como tú para conocer, al fin, la verdadera seguridad vial. No, Javier, por malo que sea tener un enfrentamiento de ideas directo con otro colega, he de decirte personalmente que estás equivocado. Afortunadamente, otros bloggers que han aparecido en la profesión se han hecho merecedores de buena fama por su respeto, profesionalidad (todos hemos sido nuevos alguna vez) y humildad (de esta última carecía yo en mis primeros tiempos). De los errores se aprende, pero hay que saber reconocer que se han tenido dichos errores. Y no me has convencido con el tema de mis hijas, vuelvo a decir que no es la velocidad lo que me preocupa, lo que me preocupa es el conocimiento al volante. Sí, he personalizado una entrada en mi post. ¿No te resulta curioso que en más de 20 años de profesión nunca haya hecho yo algo parecido? Me gusta la sinceridad, no soy políticamente correcto y no me escondo tras palabras duras y recriminaciones generalizadas. De cualquier modo, sigo siendo el mismo que en una de tus primeras presentaciones te ofreció su ayuda si te era necesaria, si algún día la necesitas sigo estando ahí. Un saludo.

  31. Madre mía Javier. No te conozco, pero si a tu abuelo y tengo mucho cariño a tu tia Ana. Soy Nacho Gabari. Después de lleer todo esto solo se me ocurre un comentario…. Me encantaría conocerte! Menuda joya de compañero debes ser.

  32. Hola Javier, soy Hector, la verdad es que no entiendo qué sentido tiene este blog.
    En todos los gremios hay gente rara e indisciplinada y con publicando esto esta claro que quieres pertenecer a tan ‘selecto y honorable’ grupo… En fin, la vida da muchas vueltas…ya te darás cuenta!!

  33. Hola Javier. Siento decirte, tal como te comenté en una presentacion sentado en tu misma mesa discutiendo sobre otra cuestión, que te equivocas. Esta vez no llevas razón en absoluto. Y, afortunadamente, periodistas del motor de la talla de Nacho o David piensan igual que yo. Lamentablemente, la genialidad y la profesionalidad no se heredan; el apellido sí. Por cierto, has puesto la foto de la revista decana del motor en España, respetada al máximo por cualquier periodista del motor que se precie. Mala ilustración para el contenido del texto…

  34. Hola de nuevo David.

    Creo que estás malinterpretando mi discurso, me admite que hay personas malas, muy malas… pues a ellas va dirigidas esta entrada, no a la gente que hace el trabajo bien y que no provoca riesgos gratuitos. Lo resumiré todo en una pregunta, y espero que me la respondas directamente:

    ¿Justificas poner en peligro la seguridad del tráfico de forma manifiesta por un artículo o por mera diversión del periodista en cuestión?

    No puedo imaginar otra respuesta que no sea una fulminante negativa. Los demás periodistas de motor que no comulgan con esa creencia no tienen por qué darse por aludidos y en ningún caso va dirigido al gremo entero.

    Además, me preocupa seriamente que haya gente que a mis espaldas vaya soltando perlas, y además, incorrectas o exageradas. Yo nunca he frenado a 0 km/h para probar frenos, la única vez que he hecho un 120-0 fue para evitar una colisión, y yo no era quien inició el riesgo. Fue un tío que se incorporó desde una salida a 10 km/h, sin intermitente y sin mirar.

    Y de verdad David, me ofende profundamente que me creas capaz de cometer una tropelía como adelantar en continua, chocar con otro coche y encima darme a la fuga. Sabes bastante bien que mis “anécdotas” no llegan ni a la categoría de travesura si me comparas con otros. ¿Quienes? Yo ni doy ni daré nombre, tengo un mínimo de ética. Critico las actitudes, no a Fulanito o a Menganito. Y las cosas que cuento, que son anónimas, ni las exagero ni las tergiverso, las escribo con la mayor fidelidad posible y de los propios labios del interesado.

    De todas formas David, te puedo dar la matrícula del coche con el que tuve el incidente en Italia, te recuerdo quién es el jefe de prensa de esa marca, y le preguntas en qué estado devolví el coche. Con un arañazo que no llegaba a un dedo de largo.

    No te creas todo lo que te cuentan, porque visto lo visto, no te puedes fiar.

    Y no te preocupes, para mi sigues siendo ese tío tan simpático y abierto que he conocido antes, y la próxima vez que te vea, te saludaré como siempre lo he hecho, como un profesional en el que tengo más que aprender que criticar.

    Ahora respondo a los demás.

  35. Saludos Nacho.

    Detecto cierta ironía en tu comentario. Te invito a conocerme y comprobarás que no soy alguien que va echando pestes de todos los compañeros de profesión, ni me meto con personas concretas por mucha confianza que lleguemos a tener. Denuncio un tipo de comportamiento, no a todo el mundo.

    No tengo fichada tu cara, pero intentaré acordarme de tu nombre si te veo en algún evento.

    Para bien o para mal, tengo el apellido de mi abuelo y también soy una persona diferente con sus propias opiniones. Él me introdujo en la profesión y me enseñó la mayoría de las cosas que sé. A veces me puede la sinceridad, y a veces me pierde.

  36. Hola Héctor.

    Yo quiero dedicarme a esto, me encanta, pero hay una serie de líneas rojas que creo que no conviene pasar. Que yo me lo llegue a pasar “demasiado bien” con un coche de pruebas no debe implicar absolutamente a nadie más, y no puedo justificar la temeridad como forma de adornar un artículo mejor. Eso es lo que estoy denunciando, no me meto con gente como tú, pero no sé por qué, me cuesta mucho transmitir una idea tan simple como esa.

  37. Saludos M. (no ligo el nombre al apellido, lo siento).

    Este artículo no tiene nada que ver con Autopista, ni de forma velada, ni directa, ni indirecta, y lo he indicado al pie de artículo. Esas revistas ilustran la profesión del periodista del motor, no la de periodista manzana podrida.

    Dices que no tengo razón, pero no quiero entender que justificas los actos descritos antes por mi por la profesión. No podría concebirlo. Hay riesgos que son inevitables, y otros que son evitables. Y hay muchas formas de tomar riesgos evitables, y en magnitudes muy diferentes.

    Que un conductor ponga a su compañero próximo a vomitar o a rezar por su vida no es una demostración ni de buena conducción, ni de buen periodista, ni hará que el artículo sea mejor. Es simple desfogue de piloto frustrado, y es lo que denuncio, no otra cosa.

    Hay cosas que son injustificables, y seguramente lo sabes. Pero insisto, no estoy personificando en nadie, sepa sus nombres o no, es que me da igual, por que no es mi idea atacar personas, sino criticar actitudes y comportamientos. A veces, soy lector, y he leído muchas pruebas en revistas, seguramente he leído más de una firmada por ti, y te juro que en lo que a mi respecta, no pido a ningún periodista que se juegue la vida o que ponga en peligro a los demás para que yo tenga una prueba más precisa. En mi nombre, no.

    Pese a la idea que puedas haberte formado a raíz de este post, yo me tomo cada presentación como un acto más de aprendizaje, procuro quedarme con lo mejor de los compañeros y aprender también lo menos bonito y no ponerlo en práctica. Escucho primero, hablo después, muchos tenéis décadas más de experiencia, y no lo niego. Pero no quiero aprender el 100%, sino ser selectivo, a fin de cuentas, tengo mi propia personalidad, y eso no se hereda.

  38. Tras responderos a todos, he hecho una aclaración nada más empezar el artículo para evitar cualquier tipo de mala interpretación de la idea que procuro transmitir. Está claro que las palabras que he escogido no han sido ni las más adecuadas ni las más afortunadas, pero me gustaría que se captase la idea que quería transmitir de fondo, que periodismo y temeridad ni son ni deben ser sinónimos, y que no extrapolo eso a cualquier periodista del motor actual o pasado.

    Gracias por leerme, y por vuestras críticas también, no dejan de ser lecciones para mi.

    Saludos cordiales.

  39. Estimado Javier;
    algún día contaremos lo que te hemos oído salir de tu boca en más de una cena de presentación. Y entonces más de un lector se quedará boquiabierto. Saludos.


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