Me gusta trabajar en periodismo del motor

Opel Astra OPC

Hace mucho tiempo que no escribo… aquí. Periódicamente me doy cuenta de lo abandonado que dejo esto a veces y es de esos días que quiero escribir aquí. Me he desenchufado de las redes sociales, de las cuentas de correo, del teléfono, y de los habitantes de la casa. Mi portátil y yo nos quedamos solos para intimar.

Antes de contaros batallitas de cómo han sido estos dos últimos meses naturales (60 días), quiero hablaros de la profesión de periodista del motor. ¿Por qué? Bueno, hace unos días me llevé un sonoro apercibimiento por parte de un compañero de profesión, David Ayala (Periodistamotor), por un artículo de mayo de 2010.

En ese artículo, aunque hacía mención a conductas concretas en la profesión, que no son mayoritarias, sé que he molestado y ofendido a más de un compañero al que no iban dirigidas esas duras palabras. Aunque ya lo he hecho antes, ofrezco mis sinceras disculpas a quien se haya sentido ofendido por ello. También he dado las oportunas explicaciones y matizaciones al respecto.

En esa ocasión hablé del yang de la profesión, pero también os quiero hablar del ying. No es que el periodismo del motor tenga cosas positivas, es que es una profesión preciosa y privilegiada. No ganamos lo mismo que los controladores aéreos, los banqueros o los políticos, ¡pero nos lo pasamos mucho mejor que ellos! (y no jodemos a la gente)

Toyota GT 86

Con mucha frecuencia recibo correos de gente preguntándome qué hay que hacer o a dónde ir para dedicarse a esto. Al respecto, ya me he pronunciado, no hay una respuesta directa y sencilla y depende de múltiples factores. Mi contacto con el periodismo del motor se remonta a otoño de 2001, hace ya 11 años.

Por entonces yo acababa de cumplir la mayoría de edad, y empecé a trabajar con mi abuelo, que es un conocido periodista del motor. Empecé por el puesto más bajo del escalafón. Me ocupaba de las notas de prensa, de las fotografías (por entonces las mandaban aún en diapositivas y papel), de los vídeos de las marcas (muchos en VHS), etc. Becario en toda regla.

Así estuve durante varios años, me iba quedando con cada documento que me iba leyendo, gestionando la página Web, editando vídeos… y quedándome con la copla de lo que mi jefe me iba enseñando, que circunstancialmente, era pariente. Las cosas cambiaron cuando me saqué el carné de conducir, en la víspera de cumplir 21 años, dos días antes para ser más precisos.

Desde entonces mis tareas se ampliaron también a las pruebas de coches, y como yo estaba más verde que un pepino, recibí una instrucción adicional. De hecho, mi abuelo me “obligó” a superar un curso de conducción avanzada cuando aún estaba rodando con el coche de autoescuela. Perdí la cuenta del número de veces que esos conocimientos me han salvado el culo. Aprendí con mi abuelo muchísimas cosas.

Porsche Boxster S

En diciembre de 2004 tuve mi primera presentación de coches, fue una regional de Porsche en la que se presentaba la nueva gama Boxster y Boxster S, y allí conocí a esta preciosidad. Cuando trabajaba para PacoCostas.com lo cierto es que no iba a muchas presentaciones, casi las puedo enumerar todas de memoria. Por entonces era siempre “el niño”, ahora al estar cerca de la treintena no es tan cantoso.

Seguí trabajando con mi abuelo hasta marzo de 2007, cuando decidí tirarme a la piscina y empezar un nuevo camino. Aunque en mis apellidos no hay nada que me avergüence, ni por Costas, ni por Franco, creí que mi camino estaría mejor encauzado si demostraba mi valía por mi mismo, trabajando con otra gente, para no ser “el nieto de”, sino simplemente Javier Costas Franco. Tal cual.

Mi historia con Motorpasión empieza a ahí, aunque hasta finales de abril no salió mi primer artículo publicado allí. A día de hoy, ya llevo más de 3.800 artículos, en los que entra de todo: noticias, reportajes, pruebas, presentaciones, Historia, técnica, curiosidades, tetas Calendario Pirelli, etc. Y ahí sigo, pero ya con la responsabilidad de coordinador del medio en cuatro años.

Chevrolet Corvette C6

Fue a partir de primeros de 2008 cuando empezaron a llamarnos a presentaciones de forma digamos habitual, aunque no era al mismo ritmo de hoy. Por ejemplo, ahora es físicamente imposible que una sola persona se apunte a todas, ya nos han coincidido tres eventos el mismo día. Vamos a más, y hablo en plural.

Motorpasión compite con Autopista.es, Autocity, Km77, Diariomotor, Anuntis… tenemos ambiciones y expectativas de crecer más. Y me siento orgulloso de pertenecer a ese proyecto, en el que nunca ha pesado nada mi ascendencia, sino únicamente mi forma de trabajar. Y así debe ser, pese a que (hasta lo que yo sé) no soy el primer descendiente de alguien conocido/popular que sigue el mismo camino.

Creo que debe ser así, y cuando tomé el camino que tomé en 2007, hace casi cinco años, creo que fue la elección adecuada. Adoro esta profesión, mil veces más que la puñetera informática (que es para lo que me formé), y gane lo que gane, soy feliz así. También me gustaba cuando tenía un sueldo de becario. En esa época me dolía muchísimo más echar combustible a casi la mitad de lo que está hoy.

Opel Insignia

Ayer le daba vueltas cuando iba conduciendo mi Supra. Sí, joder, esos 1,40 euros/litro duelen una barbaridad, pero cuando no ganaba ni la mitad, sino la décima parte, el esfuerzo económico sería el mismo que si ahora echo el litro a 14 euros. Pensándolo fríamente, casi prefiero quedarme como estoy ahora.

Buen momento he elegido para iniciar una carrera profesional prácticamente en pelotas: sin terminar mis estudios universitarios (proyecto de fin de carrera), en pleno estallido de la burbuja y cuando hay ¿5-6? millones de personas desempleadas. Le he echado un par de huevos, dicho así en plan basto, y me encanta a lo que me dedico. Ya he rechazado ofertas de trabajo (que no busqué, sino que me buscaron) para trabajar en otra cosa y quizás ganar más.

Ni pregunté cuándo pagaban, ¡me la suda! Perdonad la dureza de mi lenguaje a veces, a veces soy un tío muy visceral. A veces, mi boca es mi peor enemigo, le ha pasado a gente tan ilustre como a Patton (la comparación no va más allá). Mi duro artículo de 2010 no era un ataque contra la profesión, aunque así se haya interpretado, si todos los compañeros del ramo fuesen así, yo decididamente no estaría cómodo.

Presentación Kia 2008

A veces, podré hablar mal de alguien, pero ni diré quién es, ni facilitaré que se le pueda identificar. Lo considero parte fundamental de la ética profesional. Trapos sucios para contar los tengo a toneladas, pero no soy Jorge Javier Vázquez, ni me va el espectáculo. Me referiré a conductas o anécdotas de modo anónimo, con un propósito didáctico o reflexivo, no para cagarme en Nombre Apellido1 Apellido2 con DNI 12345678-?. Aquí dejo un ejemplo.

Para la mayoría de los periodistas del motor que conozco no tengo palabras negativas. Llevo años coincidiendo con ellos, y aunque me he quedado con pocos nombres (recuerdo mejor matrículas o direcciones de correo mejor) sí me he quedado con muchas caras. Pese a la diferencia generacional que suele haber, tengo muy buenas experiencias con ellos en general, y negativas muy pocas.

He querido dedicarme toda mi vida a algo así, pero he tardado mucho tiempo en darme cuenta. Cuando con 16 años jugaba al Need For Speed, babeaba pensando en poder conducir cochazos, me parecía algo inalcanzable. Hoy día lo toco con las yemas de los dedos, viajo más que Willy Fog con un abono transportes. A veces, mi novia está frita de lo que viajo. No le queda otra que acostumbrarse, es el camino que he elegido.

Alfa Romeo MiTo

No creo que llegue a ser un Paco Costas II. Para empezar, no sirvo para la televisión, superé la adolescencia en todo menos en la voz, y la cámara no me hace sentirme cómodo. Tampoco podré ser recordado por varias generaciones por mis trabajos, y tampoco aspiro a ello. Tampoco creo que persiga al circo de la Fórmula 1 por el mundo. Mi destino es diferente. No conoceré a Ayrton Senna, aunque me habría encantado.

Para bien o para mal, la mayoría de la gente que me lee no sabe quién es Paco Costas ni lo que hizo. Es gente que tiene entre 10 años más o menos que yo, así que no parto de una situación de hipotética ventaja con ellos, ni de desventaja. Lo que hago no me gusta, me chifla, y en los últimos años de mi vida, a nivel laboral he tenido más satisfacciones que insatisfacciones. No me veo ahora programando ni haciendo DAFOs.

Por hoy es suficiente, pero en sucesivos artículos (a ver de dónde saco el tiempo), os acercaré la vida del periodista del motor a vuestras pantallas, y os contaré los entresijos de la profesión. Lo lamento, pero no puedo dar trabajo a todos, no soy el genio de la lámpara, ni obro milagros. Solo soy un ex-informático reconvertido a periodista de motor (o que lo pretende, según se mire).

Un abrazo.

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7 pensamientos sobre “Me gusta trabajar en periodismo del motor”

  1. Por fin vuelves!!
    Yo la verdad que te llevo leyendo desde que empezaste en motorpasion y hay en bastantes cosas en que no estoy de acuerdo contigo pero sin duda pienso que David Ayala saca fuera de contesto las cosas para llamar la atencion… y ya te digo que si te hubiese criticado por otras cosas mas criticables le hubiese defendido a él, pero no, en este caso no.

    Sigue así que no vas mal!! y por favor no nos dejes aqui tan paraoooossss

    Salu2!!

  2. Me gusta tu blog aparte de tu trabajo en Motorpasión porque eres un tio sincero que va de frente, si algo te gusta lo dices, sino también. Si a alguien le jode lo del artículo comentado será porque se dará por aludido, pues que levanten el pie seamos sinceros.

    Personalmente creo que en la vida has tenido aportunidades y las has aprovechado, ojalá estuviese yo en lo mismo que tú (quién sabe?), pero tampoco me quejaré porque estudio en lo que quiero y también está relacionado. Espero que te vaya todo muy bien ya nos veremos por Motorpasión comentando.

    Un saludo!

  3. Javier creo que no era necesario recular de esa manera ,no habías aportado nombres ni medios (pese a que las revistas eran de Autopista, para mi un grandísimo error (porque quiero creer que no te referías a ningún periodista del medio) ). No se si te convendrá tener buen royo con los compis de profesión por la circunstancia que sea (o por el simple hecho de no tener malos royos con nadie). Así mismo me creo circunstancias que describes, descerebrados los hay en todas las profesiones y en una profesión tan golosa como la de prueba de coches habrá muchos pilotos de carreras frustrados.

    Desconozco cómo es tu conducción en carretera ,pero creo que nunca llevarías al extremo una prueba y considero que tienes tablas para salir de una situación de peligro. Tampoco me parece que circular a más de 120 x hora en carretera sea una infracción que ponga en riesgo a los semejantes, cumpliendo siempre las condiciones de seguridad pertienentes. El “royo” de siempre, ya sabes.

    Creo o quiero creer que pretendes con esta entrada dar por cerrado una crítica porque sino puede tener una duración y tesituras desconocidas. No me cabe en la cabeza que realizaras este post para herir a alguien del gremio, por tanto para mi el que se sienta aludido sera por algo.Creo que las opiniones salvo que uno acabe viendo que han sido incorrectas a posteriori es de ley, y de inteligentes,hacer una corrección, pero en una opinión fundada me parece de cobarde recular cuando creo que no te has metido en ningún huerto.Me haces dudar en este momento de las circustancias descritas en el primer post. En fin espero que las aguas vuelvan a su cauce o de no ser así que no se convierta en un Sálvame Deluxe en el que os tiréis los trastos a la cabeza,a los lectores nos importa poco o nada. Acuna matata (va para tí y sobre todo para los críticos que han ido apareciendo.)

    Un saludo!

  4. @Papaete lo que quiero es matizar mi postura, porque me siguen pareciendo censurables las actitudes “todo vale” en esta profesión (que es de lo que hablé en su día). Lo que no quiero, es que nadie piense en que generalizo con todo el mundo o que son prácticas extendidas o comunes. Yo hablaba de manzanas podridas, y censuraba su actitud. No les pedía ni su renuncia ni sus cataplines.

    Más de un periodista que no tenía que darse por aludido, lo ha hecho, y eso es lo que no quiero. Yo no creo que eso sea recular, sino aclarar las cosas.

    Lo que conté en ese post sigue siendo totalmente cierto, y yo no hablo de terceras personas a través de terceros, quiero decir, la anécdota del BMW suicida la conozco de primera mano de su autor, que lo contó en una cena abiertamente, no la he exagerado y la he contado con toda la fidelidad que mi memoria me permitió.

    Por el otro lado, hay quien dice por ahí que adelanté en continua, choqué y me di a la fuga. Con dos cojones. Solo el hecho de que alguien del ramo me vea capaz de hacer algo semejante, ya me corta la digestión. Nunca en mi vida me he dado a la fuga. Ni lo haría. Como te imaginarás, no comenté mi incidente en esos términos.

    Es complicado encontrar al/los trolls que han tergiversado mi versión, o que dicen que he frenado a 0 km/h en autopista para probar los frenos. Solo lo he hecho una vez, y por el noble propósito de no chocar.

    En resumen, que lo que he hecho esta vez es matizar las cosas.

    Lo de poner las revistas de Autopista ahí solo fue para representar la profesión, no para otra cosa. Puse un “disclaimer” abajo del todo, pero lo he colocado ahora mucho más visible. La próxima vez contrato un abogado, le pido que redacte un aviso legal de 20 folios y así ya el que se confunde es porque quiere.

    Un saludo.

  5. Cuando el sábado le dabas vueltas conduciendo el Supra, nos cruzamos, y solo tengo una cosa que decir: “¡¡Qué bonito lo tienes!!” Con respecto al post… pues q son cosas q pasan en cualquier trabajo ¿no? la gente interpreta las cosas de la manera en la que le cuadra en ese momento, independientemente de tu intención. Una aclaración a tiempo siempre evita males mayores…

  6. Si hay algo que me gusta, es tú profesionalidad y la de tú equipo.
    Tal vez comience a sonar demasiado la palabra Motorpasión y en este mundo cada vez es más difícil brillar sin que te cueste algún disgusto.
    Mucho ánimo, que me encanta seguir leyéndote.

  7. Pingback: Bitacoras.com

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