GP de Japón de 1989, cuando Ayrton Senna nos dio una lección magistral

Ayrton Senna contra Alain Prost en Japón (1989)
Alain Prost se ha bajado del monoplaza tras chocar con Ayrton Senna. El francés da por concluida la temporada, pero subestima la terquedad de su compañero

Cuando sientas que lo tienes todo en tu contra y que no se puede hacer ya nada, y piensas en rendirte, quiero que te acuerdes de esta carrera. Probablemente no caigas ahora, pero voy a darte una pista: Ayrton Senna estaba a 12 puntos de Alain Prost, y solo le valía la victoria en la última carrera de la temporada. Era uno de los finales de temporada más ajustados de la Fórmula 1.

Aunque el brasileño consiguió el mejor tiempo y salir en primer lugar, las decisiones políticas de la FIA, con los tejemanejes de Jean-Marie Balestre de fondo, no pretendían ponérselo fácil. A fin de cuentas, los franceses son muy chovinistas, y en esta ocasión no estoy tirando de tópico. Balestre y Prost harían lo que fuese necesario para que Senna no ganase esa carrera.

La historia de lo que sucedió, bien contada, la podéis leer en muchos sitios, pero os dejo con una pequeña selección: Curvas Enlazadas, Autobild F1, CrónicasF1, Actualidad Motor y Autopista.es. Si preferís que os lo cuente yo, lo resumiré como buenamente pueda.

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Senna no hizo una buena salida, y Prost le tomó la delantera. Después de mucho batallar, Senna acabó alcanzándole, y estuvo detrás de él un tiempo, hasta que el brasileño vio su oportunidad de batir al francés. Prost, que era un cerdo, le cerró la trayectoria para que chocasen, y con eso, ya era campeón.

Pero Senna era un tío muy testarudo y con un par de pelotas, y consiguió que le empujasen los comisarios de vuelta a la pista, entró a boxes para cambiar piezas dañadas, y fue a por la victoria con todas sus energías. El que ya iba primero, Alessandro Nannini, fue adelantado por Senna en aquella fatídica curva, la 130R, en la penúltima vuelta. Senna acabó ganando, y expresó una alegría que de pensar en ella, hace que me emocione. Fue un EPIC WIN.

Su espíritu de superación se había enfrentado contra la adversidad, y logró lo que parecía imposible, batiendo a Prost, al menos en lo estrictamente deportivo. En lo político, Balestre ya se encargó de joder a Senna descalificándole, por haber hecho lo mismo que varios pilotos en la misma carrera de 1981: saltarse la chicane. Le arrebataron la carrera, le arrebataron el título, y le provocaron un daño que aún no acertaría a comprender. Fue una ignominia, una injusticia, y un escándalo.

A veces, cuando ya no hay posible solución y parece el momento de abandonar, aún queda sitio para la esperanza. No hay que rendirse nunca, y él no se rindió, luchó contra todo, e hizo lo que estuvo en su mano. El resto de los acontecimientos ya no dependieron de él. Para mi, Senna fue el justo vencedor, y le considero como el piloto que ganó 3+1 campeonatos del mundo.

Pero precisamente eso, el no poder controlar todo, y que haya cosas que se escapen a nuestro control, son las que pueden echar por tierra todo nuestro esfuerzo, nuestra ilusión y nuestro empeño.

Hay quien dirá que fue un sacrificio inútil, que no merecía la pena, que tenía que haber aceptado su fracaso o que ese día no iba a ser campeón del mundo. ¿Sabéis qué os digo? Senna nos enseñó ese día que aunque todo esté en nuestra contra, se pueden hacer dos cosas: intentarlo y fracasar, o ni siquiera intentarlo. Y él pasó a la Historia por haberlo intentado.

Siempre que te veas en una situación límite, acuérdate de esta lección. No te rindas jamás, haz todo lo que esté en tu mano, y que pase lo que tenga que pasar. Mejor arrepentirse de lo que se ha hecho, que de lo que no se ha hecho, las oportunidades están para el que sabe aprovecharlas, y los demás simplemente las dejarán pasar. Si crees que merece la pena, persíguelo hasta que lo consigas, o en su defecto, quédate lo más cerca que puedas.

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Por cierto, Senna le devolvió la jugada a Prost con su misma moneda al año siguiente. Fue una venganza, y no se sintió orgulloso de ello, pero que levante la mano quien no lo habría hecho.

¡Qué grande eras Ayrton, cómo te echo de menos!

NOTA: Hay vídeos muy buenos y más completos de lo que pasó aquel día, pero si los pongo un día se quitarán por temas de derechos. He escogido dos secuencias cortas, pero como son de propietarios de los derechos, ahí seguirán un tiempo más largo. Al que no haya visto la película sobre Senna, que deje de perder el tiempo y lo haga, YA.

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