Aceite de coche

Introducción a los aceites para coche

Cuando llevamos el coche a un taller, sea oficial o no, lo normal es que ellos se encarguen de poner el aceite adecuado para nuestro motor. Pero quizás ha llegado el momento de elegir por nosotros mismos, y es cuando entramos en el “apasionante” mundo del lubricante.

Cada motor es un mundo y requiere distinto tipo de aceite. No es tanto una cuestión de marcas, sino del grado SAE, la especificación ACEA/API y la composición. El aceite de motor es como su sangre, así que hay que elegir adecuadamente si no queremos provocar averías serias. Análogamente, cuando se hacen transfusiones de sangre, no se hace a lo loco, sino conociendo los grupos sanguíneos de donante y receptor.

Pongamos como ejemplo un aceite 15W40. Eso último es la clasificación SAE, que determina la viscosidad (cifra izquierda de 0 a 25) y la temperatura de viscosidad ideal (cifra derecha, de 0 a 60). Hay que utilizar las mismas cifras que el fabricante recomienda, y viene en el manual de instrucciones. En el caso de vivir en una zona con frío extremo, puede que necesitemos un aceite menos viscoso en frío, como un 0W20.

En segundo lugar nos tenemos que preocupar de la clasificación ACEA, letras y números, que determinan las propiedades químicas del aceite que el fabricante considera óptimas para el motor. Un ejemplo sería A5/B5. Es muy importante que coincida lo que el fabricante dice con eso. La clasificación americana, la API, es SL, SM… por debajo de la “J” son especificaciones obsoletas.

Aceite Toyota Prius ¿Aceite mineral, semisintético o sintético? Depende. No es lo mismo un gasolina que un diésel, con filtro de partículas o sin él, un atmosférico que un turboalimentado, o un motor preparado para intervalos de servicio cada 20.000-30.000 km que otro pensado para 10.000-15.000 km. Los sintéticos protegen mejor el motor (sobre todo los turboalimentados) y aguantan más tiempo entre cambios.

Una vez que hemos tenido todo eso en cuenta, ¿qué marca escoger? A falta de que conozcamos un estudio concienzudo y científico, durante decenas de miles de kilómetros, propongo las siguientes reglas:

  • Si es un coche que va a hacer pocos kilómetros, no se le va a exigir mucho, y la pela es la pela, bien podemos usar lubricantes de petroleras, e incluso confiar en los que ponen en cadenas de mecánica rápida, que cumplen en teoría con las mismas especificaciones
  • Si es un coche para mantener muchos años, se le exige de vez en cuando (o frecuentemente), tira de remolque… pues merece la pena estirarse un poco más y apostar por lubricantes de gama más alta, que pueden costar por litro el doble -o más- que los anteriores, siempre hablando de las mismas características ACEA/API y grado

Aceite CEPSA

En mi caso, el Toyota Prius usa siempre el aceite 5W30 TMGO (Toyota Motor Genuine Oil) que me ponen en el servicio oficial, cada 15.000 kilómetros, no llego por meses. En mi otro coche, un Supra 3.0 Turbo, he usado 5W30 TMGO, Ertoil, CEPSA Platinum, Repsol Elite y el de Midas, y no he notado diferencias apreciables de consumo, tanto de gasolina como de aceite. Con lo poco que lo muevo, que llego por meses, diría que me da igual uno que otro. Además, los aceites modernos son mucho mejores que los disponibles en su época (grado API SG o superior).

Cambiar el aceite, en sí, no es algo con mucha ciencia, pero escoger el lubricante correcto para el motor sí lo es. Antes de plantearnos mancharnos las manos, tenemos que tener claro todo lo anterior. Una vez escogido el aceite correcto, ya es cuestión de conseguir el filtro de aceite específico para nuestro motor. A partir de aquí, el método es más o menos el mismo para todos: quitar tapón y filtro, vaciar aceite, poner filtro y asegurarlo bien (este paso es crítico), rellenar aceite, medir nivel (por debajo del máximo rellenar un poco más) y asegurar tapón y filtro. El aceite usado a punto limpio o equivalente, y el filtro usado más de lo mismo.

Los filtros no se deben reutilizar. Por lo que cuestan, no merece la pena ni plantearse el mantenerlo. Por último, ojo con los intervalos de mantenimiento, van por kilómetros o meses. No recomiendo exceder ni uno, ni otro, es lo que primero ocurra. En algunos modelos, si tienen un uso “intensivo”, esos plazos pueden acortarse. Todo viene en el manual de instrucciones, y recomiendo su lectura a todo el mundo. La de cosas que atesora el librito de marras…

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