Prohibido opinar, salvo que pienses como la mayoría (o una minoría ruidosa)

Silencio

No sé si es cosa mía o que no me entero de algo, pero tengo la sensación de que lo que conocemos como “libertad de expresión” empieza a estar bastante amenazada. No me refiero al ámbito judicial, sino al social. Cada vez es más difícil expresarse, decir lo que uno realmente piensa, sin temor a que le lapiden verbalmente.

Me voy a abstener de poner ejemplos para evitar precisamente eso con mi persona, y que se pierda la intención de este mensaje, llamar la atención sobre el estado de las cosas: decir algo que no ofenda a ningún individual o colectivo es cada vez más complicado, por no decir a veces imposible. Hay temas de los que directamente no se puede ni hablar, so pena de quedar en mal lugar, o ridiculizado como “cuñado”. El que se resista a eso, tendrá que asumir las consecuencias…

“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo” – Voltaire

La cita histórica que recupero tiene muchísimo sentido y estamos empezando a olvidarla. Cuando leo o escucho algo que no es de mi línea de pensamiento, me puede parecer más o menos correcto, pero en un estado de derecho teóricamente nos tenemos que aguantar, salvo que sea una conducta delictiva o realmente chunga. La libertad de expresión termina, teóricamente, cuando se toca la libertad de otro. Lo que dijo Voltaire me parece lo suyo, y debería serlo, ¿no?

En una sociedad donde los referentes morales ya no son religiosos, rige el relativismo moral, algo así como “todo está permitido mientras a nadie le parezca malo”. Por favor, que ningún filósofo se ofenda, creo que se entiende la intención perfectamente.

Estamos en un punto en el que opinar sobre ciertos temas implica, lo más seguro, una bronca, a menos que se hable con alguien totalmente afín. Dará igual que haya argumentos sólidos, sentido común o que sea algo que muchísima gente piensa en silencio. La susceptibilidad está en el aire más que nunca, es como si la gente tuviese nitroglicerina en vez de sangre, a la mínima explota.

En público me abstengo de tocar cualquier tema sensible, no quiero ser etiquetado como A, B, C o Z, lo que viene siendo matar al mensajero. Cuando me meto en un fregao intento ir con cuidado, no encender fuegos, y debatir con prudencia. Será fruto de la madurez, porque antes he sido más imprudente en ese aspecto. Para evitar follones, mejor callarse. En redes sociales mejor ser políticamente correcto, que si no…

Llevar eso al extremo me convertirá en un PADEFO, es decir, “paso de follones”, no expresarme para no tener conflictos. Seguro que más de uno piensa lo mismo. ¿Es bueno que, ya en el 2017, y estando más que superada la revolución ideológica de la Ilustración, haya que recurrir a ese extremo para evitar movidas? Probad a opinar libremente de lo que queráis en redes sociales, y van a lloveros hostias hasta en el cielo de la boca. Si se trata de alguien importante o relevante, se le pedirá que dimita, le amenazarán…

¿Libertad de expresión? ¡Las pelotas!

Qué triste, de verdad…

PD: A quien no le guste que ejerza mi derecho de libertad de expresión en mi blog personal puede irse al carajo.

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3 pensamientos en “Prohibido opinar, salvo que pienses como la mayoría (o una minoría ruidosa)”

  1. Joder, tienes toda la razón del mundo. Vivimos en una espiral del silencio en la que la gente no dice lo que piensa por miedo a ser tachados de lo que quiera dios que sea, y de perder amigos en Facebook o seguidores en twitter.
    Es triste pero es así.
    Por eso creo que nadie se esperaba que ganase Trumpo o que saliese el Brexit. Al menos, a la hora de ver los sondeos. La gente no decía que iba a votar a Trump por miedo a que le llamasen de todo. Y ahí le tienes.
    En fin, me parece lamentable que a estas alturas, la gente se pueda ofender de algo tan ridículo como de la promo que Netflix hizo de Narcos, con lo de “Oh, blanca navidad”. La sociedad en conjunto se está volviendo gilipollas.

  2. Totalmente de acuerdo.

    No desde 2016, desde hace ya bastantes años (8-10-12) que hablar de según qué temas puede traer más inconvenientes y disgustos que ventajas.

    Con mucha gente y, de según qué asuntos, no se puede debatir ya sin que te tilden de “machista”, “facha”, “xenófobo”, “racista”, “insolidario”, “egoísta”, “egocéntrico”, … Es decir, etiquetar (tipo Facebook) y señalar es MUY fácil y a cualquiera se le coloca un Sambenito por cualquier opinión (fundamentada o no) sobre cualquier tema.

    No se puede hablar de fútbol (disputas), ni de religión (tema sensible, puedes herir a ateos, agnósticos, católicos, protestantes, musulmanes, …), no se puede hablar de sexo ni de broma (puedes ofender a cualquiera, todo el mundo tenga la inclinación sexual que tenga puede ofenderse), no se puede hablar de dinero (es de mala educación y puede denotar o bien escasez y miseria o presumir de tenerlo), si hablas de mujeres está mal (machismo), si hablas del Gobierno o de política siempre habrá alguien que le parezca mal y acabará la cosa como el Rosario de la Aurora,…

    Hasta hacer chistes de casi todo ya está muy mal tolerado.

    Es decir, vamos camino de ser una Sociedad de Hipócritas, vacía, de no decir lo que realmente opinamos, de decir en público una cosa y hacer/decir en privado la contraria (algo típico de los políticos, dicen que van a hacer una cosa para hacer luego lo opuesto que dijeron), o bien de “muditos” (en boca cerrada no entran moscas), de no conocer realmente a nadie… donde las relaciones de amistad, familia e incluso pareja van a ser un Teatrillo para “bienquedas”, donde todo el mundo tendrá “una cara oculta”.

    Una Sociedad, en definitiva, de absolutos imbéciles y borregos, de gente políticamente correcta, donde muchas veces va a ser mejor andar de “lobo solitario” por la vida que relacionándose con gente a la que tienes que sonreir falsamente y decirle lo que quiere escuchar para llevarte bien.

    Todo esto tiene dos culpables claros: política y medios de comunicación (controlados por lobbies muy poderosos que son los que pagan y ponen el dinero que los hace multimillonarios). Las redes sociales están también manejadas, no sólo por gente normal y corriente, sino con la mano de los medios y los lobbies que ya no sólo se dedican a informar objetivamente, sino que SIEMPRE incluyen OPINIÓN en todas las noticias. Una cosa es la Sección de Opinión, Cartas al Director o similar que toda la vida existió y otra es que, actualmente, en cuanto lees dos titulares de noticias (no opinables en principio), casi todos son tendenciosos y con opinión subyacente en función de la línea editorial del periódico en cuestión. La prensa (digital o escrita, televisiva, radiada) crea opinión y crea borregos al servicio de los lobbies citados.

    Al que no piensa como el “pensamiento único” de lo “políticamente correcto” (dictado por dichos lobbies) es machacado, vilipendiado, insultado y exiliado en redes sociales, Universidades, asociaciones, comunidades de vecinos, etc… Si es persona privada, será vetada en su reducido grupo, pudiendo hasta perder su trabajo si la opinión emitida es contraria al pensamiento del “establishment”. Si es persona pública, enseguida empezarán asociaciones diversas a pedir su “cabeza”, a pedir dimisiones y hasta a desearle lo peor o su muerte. Y lo peor, es que todo este tipo de amenazas, aunque tipificadas en el Código Penal, luego no tienen ningún tipo de consecuencias pues raramente nadie las denuncia y, en caso de ello, la delgada línea entre injurias/insultos y libertad de expresión muchas veces hace que queden prácticamente impunes estas conductas.

    El que tiene personalidad y opinión propia (fundamentada y razonada), como no comulgue en dicha opinión con “lo establecido” que hay que pensar, básicamente, pasa a ser prácticamente un “delincuente” por opinar diferente al resto de la “manada” y si hubiera piedras, sería lapidado, si hubiera hoguera, sería incinerado.

    Es una de las razones por las que también creo que, dejando a un lado cuestiones laborales precarias, cambios de estilo de vida, etc… más gente entre 30-45 ha decidido tener máximo un hijo (o ninguno): a un mundo miserable, lleno de hipócritas, de trepas, de borregos imbéciles vacíos, de gente que sólo quiere que le digas qué quiere escuchar, de deuda constante para mantener un sistema consumista desaforado que lleva al abismo, de precariedad y de gente que no sabe pensar (si no que prefiere que le digan qué debe pensar sobre cada tema)… Es mejor casi no dejar legado a nadie. Vivir uno su vida y cuando se acabe, se acabó la fiesta.

    Es mi opinión y coincido totalmente con tu sensación pero desde hace ya muchos años (mínimo desde los años 2002-2004 y cada vez ha ido, y va a ir a más, sobre todo con las redes sociales).

    Un saludo y Feliz Año!!


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