La justicia es ciega (tanto si nos da la razón, como si no)

Aunque alguien pueda pensar que ir a la carrera de Periodismo es una pérdida de tiempo y dinero para alguien que lleva ejerciendo 15 años, no puedo decir lo mismo. Una de las cosas más útiles que vienen en el plan de estudios es una introducción al derecho, eso de lo que hablamos todos y de lo que casi nadie tiene ni puta idea.

Resulta que existe una lógica tremenda detrás de cada fallo judicial, cada ley, cada artículo de la Constitución, la jerarquía legal, etc. Luego está aparte el lenguaje jurídico en sí, que por su gran precisión se escapa a la comprensión del ciudadano medio. En estos días estamos hablando mucho de justicia por lo del caso Noos o la condena al pederasta de Ciudad Lineal.

A Urdangarín no le han metido en la cárcel aún -habría sido una medida provisional- y al pederasta le han endiñado más de 70 años de cárcel. Ahora, sin tener ni puta idea de derecho, no puedo decir que la primera condena es injusta y la segunda sí lo es. Justo no significa “la sentencia que yo dictaría”, sino lo que se ajusta a derecho, lo que se ha probado, y aplicado por un experto en leyes. Pregunta jodida: de todas las sentencias de las que has opinado últimamente, ¿cuántas te has leído?

La sentencia del caso Noos tiene más de 740 páginas de denso lenguaje jurídico. Más de uno pensará que se la va a leer su puñetera madre. La sentencia del pederasta de Ciudad Lineal es más cortita, de 126 páginas. ¿Podemos opinar sobre la justicia o injusticia por gustos subjetivos o nuestra opinión? Afortunadamente no. Eso se llama estado de derecho. Por cierto, puedo decir que ese indeseable es un pederasta porque lo dice una sentencia judicial, si no, o meto el “presunto” o me podría haber demandado por injurias y calumnias. Ojito con estas cosas.

Si la Infanta Cristina no va a la cárcel no es porque sea una privilegiada, las razones van en la sentencia, y hay que leerla entera. No podemos administrar justicia a golpe de titulares. ¿Y si realmente era tonta y no se dio cuenta de los trapicheos de su marido? Como mínimo habrá que concederle el beneficio de la duda. Si la sentencia no es jurídicamente correcta, se puede recurrir, mandarla al Tribunal Supremo, y que se corrija. Así funciona esto. Las penas de telediario no son justas, porque podemos condenar a un inocente o exonerar a un culpable.

Tenemos que confiar en la justicia, estamos en un estado de derecho, y las personas que pueden hablar objetivamente de este tema son las personas que han estudiado derecho. Yo no he aprendido más que unas nociones y no me atrevo a decir si debería estar Cristina de Borbón en la cárcel sin leer la sentencia completa. En las más de 740 páginas de ese documento viene todo explicado de pe a pa, y así se puede hablar con conocimiento de causa. A base de leer prensa no se puede decidir qué es justo y qué no.

Enlazaría las sentencias, pero los medios de AEDE no quiere que se les enlace, así que no lo hago 🙂 Son públicas y pueden encontrarse con un poco de paciencia y buscador

¿Que el fiscal Horrach ha hecho en parte de abogado defensor? Sí, chirría, pero si algo no está bien ya lo corregirá el Tribunal Supremo, que para eso está. Si legalmente se ha establecido que ella no ha sido partícipe a título lucrativo de los tejemanejes de su marido, es que así se ha demostrado. ¿En Hacienda se han falsificado papeles? Será que presuntamente se han falsificado papeles, si eso se demuestra, se podrá cambiar la sentencia y de paso empurar a funcionarios por prevaricación o falsificación de documentos públicos. Al final todo esto se reduce a que unas cosas se pueden demostrar y otras no.

Por lo general, estamos muy mal informados. Miedo me daría una sociedad en la que se pudiese meter o sacar a la gente de la cárcel a partir de titulares compartidos por redes sociales leídos por encima, y sin saber un carajo sobre leyes

En el pasado he cometido el error de opinar de sentencias judiciales sin haber leído las sentencias, me comporté como un cuñado, y me arrepiento. En su momento, por ejemplo, me chirrió que pusiesen en libertad a más de un conductor cafre o que sus condenas fueran muy “baratas”. Pido perdón públicamente por ello, era más joven e inexperto, y NADIE me había enseñado nada sobre derecho. En lo sucesivo intentaré estar mejor informado antes de hablar de cosas de las que no tengo ni puta idea.

Derecho es una carrera durísima en la que hay que estudiar hasta derretir las neuronas. No digo que haga falta hacer esa carrera para poder opinar sobre justicia, pero sí sería deseable que emitiésemos juicios con un mínimo de criterio. Si no, sería la ley de la selva, y prefiero un sistema judicial con sus fallos a las penas de telediario, lapidaciones públicas y los que se toman la justicia por su mano. A veces me parecerá “comprensible” que a un malhechor le revienten a hostias o se lo carguen, pero claro, ¿qué seguridad tengo de que realmente se trata de un culpable y no de un “culpable”?

En esta vida habría que saber un poquito de todo. Un poco de medicina, un poco de derecho, un poco de economía, un poco de geografía, un poco de cultura… Seríamos personas mucho mejores. Si me tocase la lotería, igual quemo unos años de mi vida en estudiar derecho -empieaza a preocuparme que me interese- aunque no tengo el menor impulso de trabajar en el mundo jurídico, pero sí de entenderlo mejor.

Resumiendo, todos somos inocentes, salvo que se demuestre lo contrario. Y si esto último se consigue, las leyes están ahí. ¿Las leyes pueden cambiarse? Por supuesto, pero otra cosa es que tengan retroactividad. Si según las leyes actuales Cristina de Borbón es inocente, y el pederasta de Ciudad Lineal es culpable, es porque la justicia así lo ha decidido. ¿Y si es al revés, que la susodicha debería ir a la cárcel por robarnos, y a ese señor le han confundido con otro y le han jodido la vida? Pues habrá que hacerlo por la vía judicial, no por la periodística.

El sistema judicial es el fruto de conquistas que han necesitado años, décadas o siglos. Esas conquistas nos benefician a todos, aunque puntualmente algún hijo de puta pueda beneficiarse también, pero más vale que ese HDP acabe en la calle a que se meta a un inocente entre rejas.

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2 pensamientos en “La justicia es ciega (tanto si nos da la razón, como si no)”

  1. De acuerdo en todo Javier. El único problema que veo es cuando los políticos y el Gobierno empiezan a meter la zarpa e intentar influir en esa Justicia (claro que, como bien dices, habría que demostrarlo).

    El problema de esa Justicia es que está compuesta por personas, con sus aciertos y errores y susceptibles de presiones (las cuáles, en muchos casos, no se pueden demostrar pues quien deberían proteger de dichas presiones es juez y parte de las mismas).

    Aunque nos queramos empeñar en que todos los españoles somos iguales ante la Ley, todo queda en éso: teoría. Dices que quieres estudiar Derecho. Mi hermano lleva 15 años trabajando de abogado, estudió esa carrera durísima, hizo su pasantía, se formó, lleva cientos de juicios a sus espaldas… y aunque esté feo decirlo, en privado y en petit comité todos los abogados con cierta experiencia te reconocen que, sí, en principio, la Justicia es igual para todos pero… “para unos más igual que para otros”. Hay que ser realistas.

    No es igual que seas Javier Costas que Urdangarín. En tu caso, sería imposible que con una condena (aunque recurrible) de 6 años y 3 meses te permitieran vivir en Ginebra tan ricamente y que, para darte la sentencia no hubieras tenido que viajar a por ella. Eso, no hace falta estudios de Derecho, el mismo sentido común lo confirma. Toda la vida, en democracia o no, ha existido clases y tratos de favor (por muy justificados jurídicamente que estén, las Leyes, los que las conocen bien te cuentan que son: interpretables y, en muchos casos, como un “chicle”, una pena tiene una horquilla de años y pueden poner la parte inferior o bien la superior de la pena y, en ambos casos, poder justificar tanto una decisión como la otra.

    Igual que te digo que no es igual un abogado de oficio que un abogado privado. No. No todos los abogados son iguales, como no todos los profesores lo son ni todos los médicos son igual de buenos. Tener una carrera es parte, pero no es todo y no habla para nada de ser un buen profesional o no, ser competente o no y tampoco implica que uno, por tener dicha carrera universitaria, vaya luego a hacer bien su trabajo.

    Como digo, de acuerdo en todo lo que dices pero… cerrar los ojos a la realidad es absurdo.

    Mejor que a ti o a mí no nos pillen con cualquier “cosita” porque te aseguro que somos unos “pelaos” y se nos caería el pelo. La Ley, la Justicia, los Gobiernos, son implacables con el débil y bastante timoratos con el fuerte. Que esto de decir que vivimos en Democracia está muy bien, pero la Democracia práctica tiene sus defectos y no, nos digan lo que nos digan, no somos todos iguales ni ante la Ley, ni ante la Sociedad ni ante nada ni nadie (todos sabemos que hay “clases” en esta vida y que nunca dio igual llamarse Perico de los Palotes que ser alguien poderoso, famoso y de mucho dinero). El poder consigue mejores abogados, celdas más confortables, consigue una vida más plácida en prisión y, cómo no, consigue, sobre todo en delitos de guante blanco, condenas más cortas y con mayores beneficios penitenciarios.

    No da igual en esta vida ser pobre o rico: ni a la Sociedad le da igual, ni al individuo en cuestión, ni tampoco a la (ciega) Justicia (nos dé o no la razón). Es una auténtica quimera pensar que al pobre lo van a tratar igual que a Rodrigo Rato, digan lo que digan los libros de Derecho.

    Saludos

  2. JJ, son los jueces los que están limpiando poco a poco toda la mierda de este país. Es un proceso lento, pero seguro.

    Urdangarín ha evitado prisión provisional, otra cosa es que pueda eludir el cumplimiento de su pena de 6 años cuando la sentencia sea firme. Leo algunos titulares y redes sociales y me quedo con la idea de que no va a ir a la cárcel… nunca. Eso no es verdad.

    Está claro que no es lo mismo tener abogado de oficio que a Mario Pascual, pero el principio legal que vale para Urdangarín me tiene que valer a mi también. Me embolso 6 milloncejos de euros, defraudo impuestos y me trincan. Si no hay riesgo de fuga y tengo arraigo, tengo derecho a libertad provisional sin fianza igual que él. ¿Que me lo niegan? Mi abogado me saca de la cárcel como sacaron a Blesa (que estaba en prisión provisional) aunque sea del turno de oficio.

    Sé que la justicia no es perfecta, pero confío en ella. Funciona mucho mejor que la política.


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