Una noche en el Autocine de Madrid

Autocine Madrid RACE

Tenía curiosidad por ir a un autocine alguna vez, y ayer tuve la ocasión de comprobarlo. Sin ir muy lejos, con la vista de las cuatro torres de Castellana, se ubica el Autocine que se puso en marcha este año. Fui invitado por Toyota, nos juntamos unos 200 coches de la marca, desde los Aygo hasta un Hilux, unas 400 personas entre conductores, acompañantes e invitados. Oye, no todos los días invita al cine la empresa detrás de la insignia que luce el capó, y es la primera vez que hay una proyección “monomarca”.

Mi curiosidad no solo era cinematográfica, también técnica. En los autocines clásicos el sonido de la película se emite por altavoces o por tomas para auriculares, pero en el de Madrid se hace por una emisora en FM. La verdad sea dicha, la calidad de sonido me sorprendió para bien. El problema de usar la radio del coche es el consumo de energía, la batería de 12 voltios no aguanta eso bien.

Como fui muy previsor, acudí a la cita no solamente bien acompañado y bien vestido, también con dos móviles con capacidad de recibir FM y auriculares. La temperatura fue bastante soportable, por lo que no tuve que tener el coche encendido para tener calor o aire acondicionado. Eso sí, tal y como tenía previsto, la batería de 12 voltios no iba a aguantar la proyeción de Lalalalalaland (puede ir algún “la” de más) hasta el final.

Antes de empezar la película nos deleitó un grupo de bailarines con una coreografía como las que se puede ver en la propia cinta. Un aplauso para los chicos de Wosap

Después de haber tenido varios “apagones” en mis dos Toyota por consumos de energía fantasma y largos periodos sin moverlos, he espabilado. Ya no dejo que una batería me vuelva a bajar de carga, que tanto la del Supra (por grande) como la del Prius (por rarita) son caras de reemplazar. En el Supra solucioné el problema definitivamente -lo uso muy poco- con una placa solar que mantiene la carga de la batería y un desconectador de bornes. Disculpad la salida de tema.

En el Prius todavía no puedo usar el truqui del cargador solar por no saber dónde enchufarlo sin provocar daños a su delicada circuitería, pero tengo vigilado el valor de carga del sistema de 12 voltios. Cuando el coche está cargando la batería pequeña, el valor es 14,4 voltios, y cuando se va a 13 y pico es que la batería ya está bien de capacidad. Pasada como una hora de filmación, el coche desconectó el modo accesorios para ahorrar energía, aunque hay modelos donde el apagado sucede mucho más deprisa.

Ahí, por precaución, encendí el coche. Como es híbrido, el motor de gasolina se encendió unos 5 minutos cada cuarto de hora (más o menos) para mantener la batería gorda con un nivel adecuado de carga, y de ahí chupa el sistema de 12 voltios. En gasolina hablamos de poco impacto, me preocupó mucho más molestar al coche de delante (un Celica del 83) con mis luces diurnas, que no puedo desconectar. Pasé de los móviles, bastante tenía con vigilar no derramar palomitas, bebida o la cena por el coche, los asientos de Alcántara no se limpian de cualquier manera.

Autocine Madrid RACE

La organización del RACE había dispuesto unas lonas oscuras para reducir las molestias por las luces a los demás en caso de tener que arrancar el coche, así que recogí uno que ya no necesitaba otro espectador y tapé las del mío. Es una de las inconveniencias de los coches modernos, motor encendido -> luces diurnas encendidas. Se pueden cambiar a las luces de posición, pero entonces no solo se molesta al de delante, al de detrás también. El Prius 3g solo tenía luces diurnas en la versión más alta, yo las puse por mi cuenta.

Me gustó el detalle de que los acomodadores mandasen al fondo sur a los SUV para no estorbar la visión de los demás. Bastante entorpecen a los que conducimos a la altura correcta del suelo todos los días. Mi coche se ubicó a la mitad, los Aygo y Yaris estaban en las filas más cercanas. Además, detrás de un Celica estaba de lujo, es un coche muy bajito. Tentado estuve de ir con el Supra (y habría sido el único), lo más exótico que vi fueron tres Celicas.

La película diría que hasta me gustó, y eso que el único musical que he visto sin ir a punta de pistola a verlo es “Grease”, porque las películas de Disney no cuentan, ¿verdad? No es tan pesada y ñoña como puede indicar por el trailer, es más, el final me llamó la atención por su contundencia. No era lo que me esperaba, la verdad, pero entiendo que se hayan inflado a premios. Aún así, puede estar levemente sobrevalorada.

Autocine Madrid RACE

Me encantaría que otras marcas tuviesen el detalle de invitar a sus clientes al autocine, total, no es una medida tan cara para el presupuesto de una empresa de ese tipo, y son detalles que los clientes sabemos apreciar. Yo no participé en el sorteo que se hizo en redes sociales (la demanda superó a la oferta por 4) pero para bien o para mal soy un embajador de la marca -no en nómina- y tengo dos coches y si se alinean los planetas el tercero a partir de 2018.

La gran mayoría de asistentes íbamos con híbridos

Por cierto, atrás del todo está la zona de restauración con altavoces para no perder comba. Ayer había un puesto ambulante (lo llaman food truck en neolengua) de palomitas y bebidas, y un pequeño restaurante temático al lado. Los precios son razonables considerando la zona -es Madrid- y lo que uno se lleva a cambio. También hay aseos. Todo es con naves prefabricadas o con instalaciones móviles, no hacía falta montar un mayor tenderete para la función que cumple el autocine.

Como anécdota final, deciros que algunos coches agotaron sus baterías de 12 voltios, pero los chicos del RACE lo tienen previsto y disponen de “biberones” para poder salir de allí sin problema. Un consejo para salir de la zona: volved por el mismo sitio, la calle Isla de Java. Los alrededores industriales paralelos a la vía del tren dan mucho yuyu por la noche, eso parece cierto barrio deprimido de Detroit.

Autocine Madrid RACE

Repetiré la experiencia del autocine, me gustó. No es igualmente cómodo sentarte en un coche que en una butaca de cine, pero hay menos roces con el resto del público, y hay casi tanta privacidad como en el salón de casa.

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Un pensamiento en “Una noche en el Autocine de Madrid”

  1. Hola.

    Excelente labor de promoción de la marca que no le habrá costado más de 1.000 €.

    Por cierto, hablas de que vas a tener un tercer Toyota en 2018. ¿Se puede saber qué modelo?

    Y otra pregunta, si no es mucho molestar. He visto en otros artículos tuyos que tu Prius actual lo pillaste de 2ª mano, procedente de leasing.

    ¿Cómo te informaste de las empresdas que venden coches de este tipo? Estaría interesado en cambiar mi Fabia de gasolina por un Yaris Híbrido. La mayoría de mis desplazamientos son por ciudad y de 2-3 kms máximo. El ahorro será considerable.

    Muchas gracias y saludos.


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