El importante mensaje de las “películas del destape”

Carátula de Los Energéticos (1979)
Carátula de Los Energéticos (1979) – Manga Films

Cuando era un preadolescente entré en contacto con aquellas películas que se hicieron en la España de la transición democrática, principalmente las que tenían en su reparto a uno de los hermanos Ozores (Antonio o Mariano), Fernando Esteso o Andrés Pajares. Las veía porque me hacían gracia y -lo admito- por las chavalas. En los primeros años 90 ese tipo de contenido no estaba tan a mano como lo es hoy. Cuando salían en la televisión había que aprovechar.

Hoy me llegó por correo una de esas películas que conservaba en una cinta VHS medio podrida, “Los energéticos” (1979), descatalogadísima y en DVD. Bajo el prisma actual, es una película rancia, de humor casposo, con desnudos gratuitos -siempre de mujeres de buen ver- y con varias ofensas hacia diversas sensibilidades; una “españolada”. Como dice mi profesor de Historia de España, tenemos que ver el pasado con gafas del pasado para no sufrir miopía.

En aquel entonces ese tipo de cine fue totalmente rompedor, durante el franquismo no se podía opinar libremente sobre política ni mucho menos enseñar desnudos. Muchas de esas películas usaron el género de la comedia para mostrar cómo era la sociedad de entonces, con mucho cachondeo y pechos al aire, pero quedarse ahí sería injusto. Esas películas almacenaban muchos mensajes e ideas que, de niño, se me pasaron totalmente por alto. No todo era erotismo gratuito.

Existe un antes y un después en el visionado de esas películas si se sabe qué ocurrió en este país entre 1931 y 1982, desde la proclamación de la II República hasta que el PSOE ganó las elecciones generales en la recién recuperada democracia. Entre chiste y chiste, entre desnudo y desnudo, hay varias notas de crítica al sistema en aquel entonces, y muchos mensajes se pueden extrapolar a la España de hoy.

No, no sufro ningún trauma por haberme pasado por el forro la calificación por edades, aunque claro, no eran precisamente aptas para niños…

Que sí, que esas películas ofenderán a feministas, homosexuales, diferentes etnias, ciertas sensibilidades, “fachas”… pero considero que merece la pena verlas después de haber tomado unas cuantas lecciones de Historia de España, eso que tantos necesitan para no quedar como auténticos gilipuertas cuando hablan de política.

Hace unos días me fijé en este vídeo recopilatorio de escenas de distintas películas de la época, como “Pepito piscinas” o “Los bingueros”. Los más jóvenes del lugar no verán su atención llamada más allá de lo evidente, que si los pantalones de campana o que la depilación púbica no estaba a la orden del día, pero quien tenga un mínimo de cultura, verá algo de valor.

No deja de ser criticable que desde esa época empezó a ser requisito no escrito que las actrices necesitasen hacer méritos quitándose el sostén o las bragas delante de la cámara. Hoy día esa visión es muy caduca y se puede llegar a actriz estelar sin enseñar nada, pero ese machismo persiste. Otra cosa es que hubiese chicas que lo hiciesen porque les dio la gana, lo dijese el guión o no, sin ninguna coacción mediante, que ya eran mayorcitas para decidir.

Los españoles somos, grosso modo, un pueblo muy ligado a la comedia y a la crítica de nuestra sociedad actual o pasada. Opinar desde el humor es una forma de acercar a la gente temas que, analizados desde otra óptica, pueden ser pesados e insufribles. A finales de los 70 y buena parte de los 80 se hizo con ese humor tan políticamente incorrecto para una época tan ultrasensible como la actual. Ahora mismo esas películas tendrían un encaje tremendamente difícil y el público no lo comprendería igual, eran otros tiempos. Hasta me llamó la atención el hecho de estar dobladas, no me di cuenta en su día.

Sí, en 2017 estamos en algunos aspectos más cohibidos que en 1979

Por cierto, me dejó completamente patidifuso enterarme, más de 20 años después, que una de las chavalas de la película, Ajita Wilson, había sido un bombero -con “o”- en Chicago. Vamos, que era transexual. ¿Qué fue de ella? Falleció hace 30 años tras las complicaciones surgidas en un accidente de tráfico. Resulta curioso que en aquel entonces, cuando el movimiento LGTB no tenía la fuerza de ahora, esa circunstancia no fuese óbice para la película, aunque Andrés Pajares rechazó darle un beso de tornillo que estaba en el guión cuando se le avisó de su “secreto”.

Ya, ahora ese nombre no transmite buenas vibraciones, no me inmiscuyo en la vida personal del actor, yo lo valoro por sus personajes, no por la persona, y le agradezco el haberme hecho reír en el pasado y en el presente. Lo que pasase en su vida privada directamente no es de mi incumbencia.

Esas películas no se encuentran con demasiada facilidad en formato físico, y hay quien se flipa con los precios y pide más de 20 euros por DVD. Sabiendo buscar bien, se encuentran, lástima que no se hayan reeditado para venta legal, y no es el tipo de contenido que podamos localizar por Netflix, Amazon o similares. Ahora mismo es un nicho de mercado casi inexistente, que la generación EGB y más mayores conoce, pero a partir de ahí… Es comprensible, las redifusiones en televisión pasaron a ser inexistentes, su momento ya pasó. Ahora se han convertido en documentos sobre cómo era la España de entonces, a su manera, claro.

¿Te ha gustado o te ha sido útil?

Si consideras que esta información merece la pena, y quieres colaborar al mantenimiento de este blog, puedes plantearte hacer una donación con Paypal. No hay mínimo, ni máximo, la voluntad.


Un pensamiento en “El importante mensaje de las “películas del destape””


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

NOTA: Si ves que tu comentario no aparece inmediatamente, es que está en cola de moderación. Me reservo el derecho de autorizar o denegar cualquier comentario que se realice en este espacio, y no admitiré ningún tipo de descalificación, faltas de respeto a otros comentaristas, vulneraciones a la legislación vigente y similares. Por cada comentario que se realiza se guarda la dirección IP, y si hiciese falta, se pasará dicha información a la autoridad competente.

Jamás haré uso comercial de las direcciones de correo que se introduzcan, ni las pasaré a terceros. Sé sincero con la dirección porque de lo contrario no podrás comentar. Además, si necesito ponerme en contacto contigo por el motivo que sea, debe ser dirección válida. Gracias por tu comprensión.