Reflexiones

La importancia de conocer Derecho

Al haber accedido a la carrera de Periodismo he tenido que aumentar obligatoriamente mis conocimientos de Derecho. En todos los años que había estado como estudiante la formación que había recibido al respecto era mínima, simples alusiones y vaguedades. Además de las dos asignaturas obligatorias, me apunté a un curso de Introduction to US Law para conseguir unos créditos (0,8 ECTS) que me hacen falta para terminar del todo.

Ha sido un curso de dos semanas impartido por una profesora de la Universidad de New Mexico, Mary Leto Pareja. De vez en cuando, uno se puede apuntar a cursos como estos, que son de lujo: viene un docente del extranjero, no hay que pagar nada -80 euros los que vienen de fuera-, y en una clase pequeña. Aprovechamos la oportunidad unas 15 personas de las 30 que se apuntaron. Sí, pensar en ello lleva las manos a la cabeza de vez en cuando. Total, ¿qué puede tener de interés conocer la democracia moderna más antigua del mundo?

Me apunté porque el curso me podía resultar útil para mi trabajo -y de hecho, lo es-, y he aprendido los vericuetos del sistema estadounidense: constitución, cómo funcionan los poderes, sistema electoral, sistema judicial, las instancias de apelación, mucho vocabulario… ya que todo ha sido en inglés, a palo seco. Debería haber cursos así del sistema español, obligatorio para alumnos de bachillerato por lo menos, estudien lo que estudien.

Uno es mejor ciudadano, es más consciente de sus derechos y sus deberes, y está mejor defendido de las injusticias cuando conoce las reglas del juego. Uno de los eventos del año, el juicio del 1-O en el Tribunal Supremo, ha servido para que ciudadanos comunes entiendan un poco mejor cómo funciona el sistema legal en nuestro país. De hecho, me he visto todas las sesiones del juicio que he podido, era interesantísimo. Y cuando uno entiende todo eso, se le quita la tontería de que en este país hay «presos políticos».

No, hay unos señores que han cometido presuntamente unos actos delictivos que están tipificados en el Código Penal, y los jueces del Supremo aplicarán la ley después de haber celebrado un juicio con todas las garantías procesales. Los jueces no pueden cambiar la ley si no les gusta, solo la pueden interpretar y hacerla valer, es misión de los legisladores hacer las leyes. Y a los legisladores los elegimos nosotros cuando votamos.

Por eso considero que es necesaria una formación mínima de los ciudadanos en cuestiones de Derecho: cómo está articulado el Estado, las autonomías, la separación de poderes, el sistema electoral, lo imprescindible del Código Civil, diferenciar qué es infracción administrativa de un delito, qué es injuriar y calumniar, etc. Son valores muy básicos para ser un buen ciudadano y poderse defender uno. Ya he tenido que recurrir dos veces a abogados en mi vida, y gracias a ellos -han sido dos despachos distintos- he conseguido recuperar más de 6.000 euros que unos pecadores de la pradera no querían pagarme, y era mi derecho.

Sigo pensando en hacer una tercera carrera universitaria, por el simple placer de formarme mejor y aprender, aunque tenga casi 36 años. Iba en cabeza Historia, que siempre me ha gustado, pero empieza a picarme el gusanillo del Derecho. Permíteme que te cuente una breve anécdota.

No recuerdo el año, pero fue entre 2009 y 2011. Una presentación de un coche que implicaba volar, estaba en la T-4 esperando ya en la puerta de embarque, y empezaron a llegar periodistas del motor, muchas caras conocidas. Entre ellos apareció un chico que nunca había visto. Se presentó y me dio la mano. No recuerdo su nombre, solo que estudiaba Derecho o Derecho+ADE. Venía para escribir un artículo para una revista, nunca le he vuelto a ver. No tengo claro si estaba de becario, enchufado temporalmente o qué, pero lo importante viene ahora.

Me dijo algo así como «todo el mundo debería saber Derecho». Me lo argumentó muy bien, que sabiendo Derecho uno sabría que a los 16 años uno puede pedir la emancipación como adulto ante un juez, los derechos que tenemos, cómo evitar abusos de la autoridad o la Administración, etc. En aquel momento no me convenció demasiado, pero ahora le doy mucha más importancia a sus palabras. Soy una persona más madura, más instruida, y con más canas. Ahora le doy la razón de forma absoluta.

Estudiar Derecho no implica necesariamente saberse ladrillos enteros de legislación y saber repetirlos como un loro  o una enciclopedia humana. Igual quien se dedica a la abogacía, hace una oposición a juez o a fiscal sí debe saberse las leyes de memoria, o al menos, saber dónde tiene que buscar. Bastarían unas nociones, bien explicadas, para tener ciudadanos de mayor «calidad democrática», y tener más conexión con unas instituciones que están ahí para algo.

Algunos ejemplos de que todo esto es útil:

  • Sí, la gente que defiende a los «presos políticos» no tiene ni puta idea de Derecho, ni de cómo funciona el Estado, ni de cuáles son los cauces correctos para hacer las cosas.
  • Cuando se ha acusado recientemente a un chaval de 22 años de cometer un delito contra la seguridad vial con un Lamborghini Huracán (a 228 km/h, nada más y nada menos), hay periodistas que han cometido -presuntamente- un delito de calumnias, que es acusar a alguien de un delito, y sin haber usado la palabra mágica «presuntamente» ni haber contrastado la información con el afectado.
  • Sin conocimientos de Derecho uno se puede poner a berrear por sentencias que no se ha leído (total, no iba a entenderlas), declarar a alguien culpable solo por haber visto su cara por televisión, o porque le ha llegado información deformada o falsa a su teléfono móvil.
  • Muchas leyes protegen nuestra privacidad, intimidad, salud, derechos… y no hace falta legislar más, sino cuidar por su cumplimiento.
  • Llamar a un abogado no arruina a nadie. No son baratos, pero pueden solucionar muchos problemas.
  • Saber que todos los derechos están limitados. Todos.

Dejo ahí la reflexión para quien quiera leerla.

En cuanto al curso que he dado, tiene una gran utilidad más allá de que por fin entiendo todas las películas y series de juicios, ya sé a qué se refieren con las «enmiendas» (las he leído) y esas cosas. Por cierto, se alcanza la máxima comprensión viendo las cosas en VOS, en la traducción a veces se pierden conceptos.

Por ejemplo, en la película «Philadelphia» en una de las escenas el abogado del protagonista se presenta a una fiesta de disfraces con papeles pegados a su traje. En español va de «tío legal», en la VO va de «lawsuit». Es un juego de palabras, ya que «law» es ley, «suit» es traje», y «lawsuit» es un pleito.

Encontré en Youtube un curso de vídeos breves explicando a la perfección el sistema de EEUU, que para iniciarse en la cuestión tienen muy buen nivel, la dicción es buena y con subtítulos uno se entera de todo, aunque se entiende todo mejor si se tiene un buen nivel de inglés.

Es un material imprescindible para estudiantes de Derecho o alguien que quiera entender mejor ese país, o mejor aún, que tenga intención de viajar allí o establecerse. Se tardan varias horas en verlo todo, así que mejor ir poco a poco.

¿Para cuándo hará alguien un curso sobre el sistema español así, con ese nivel de detalle? Ya que no se incentiva desde el sistema público que sepamos esas cosas, al menos que esté al alcance de los móviles, tabletas y demás pantallas. Es cierto que en las webs oficiales eso está explicado, pero no de una forma atractiva o muy accesible. Que levante la mano quien ha entrado en las webs oficiales del Congreso, el Senado (eso que no sirve para nada), presidencia del Gobierno, etc.

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4 Comments

    1. Javier Author

      Ante la duda… Si en este país se condenase a la gente por lo que PIENSA, medio ERC y medio PdeCAT estarían en la cárcel. No habrían tenido juicios con garantías, ni abogados, y habrían entrado a las celdas con moratones y algún hueso roto. Eso pasa en los países donde sí hay presos políticos.

      Aquí tenemos una serie de señores que han cometido unos delitos, está acreditado documentalmente de sobra, había riesgo de reiteración delictiva y si estaban sueltos acabarían en Bélgica, como la primera rata que abandonó el barco, dejando con el culo al aire a todos los demás. Si no hubiese huido ninguno probablemente no hubiese hecho falta la prisión preventiva (que está plenamente regulada en España).

      Pregúntate por qué no está Torra en el talego, él y otros tantos… Porque todavía no la ha liado a efectos penales. ¿Por qué está Santi Vila suelto, como Mundó? Por apearse del tren a tiempo, no hacían falta medidas cautelares contra ellos a ese nivel.

      Si miras todo lo que tienes que mirar, todas las piezas encajan. En España dejó de haber presos políticos durante la transición, aunque puedes contar algún etarra suelto como Lasa y Zabala, pero ahí no se puso en práctica la ley, se puso en práctica terrorismo de estado y se hicieron muchas cosas ilegalmente. Prefiero el sistema actual. No creo que se hubiese solucionado gran cosa si los políticos del Procés hubiesen acabado en una celda con un disparo en la cabeza. Es más, sería peor.

      Por todo lo expuesto, sí, es una tontería gigantesca decir que hay presos políticos en España. Puedes pensar lo que quieras, mientras no violes ninguna ley. Así funciona.

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  1. ANTONIO

    Totalmente de acuerdo contigo Javier, el derecho es tan importante como las matemáticas o la geografía, debería ser asignatura obligatoria en los últimos curso de la ESO. Yo que por mí trabajo tengo conocimientos de derecho (soy funcionario de la administración) me llevan los demonios los comentarios de la gente sobre tal o cual sentencia, todos son jueces sin haber leído el sumario, ni las declaraciones de los testigos, sin haber visto las pruebas…

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