Alcohol y “networking”
Javier | 29 de Noviembre de 2009
Peso entre 65 y 70 kg, dependiendo de la alineación de los planetas, pero eso ahora, que he ganado peso. Tradicionalmente he sido un peso pluma, y en relación a mi estatura (1,72 m) siempre se me ha dicho que estaba muy delgado. Daba igual que comiese como si me hubiesen sacado de un campo de prisioneros y que no respetase dieta alguna. Me enamoré y gané 15 kilos en menos de un año.
Entre eso y que, a diferencia de los adolescentes modernos y mucha gente de mi generación, no he acostumbrado mi hígado a nadar en alcohol, no soy demasiado tolerante con esta droga social. Casi todas las bebidas fuertes no las aguanto, y de las suaves, pues casi exclusivamente me gusta la cerveza. El Vodka por ejemplo no lo puedo ni oler, o me da un “pantallazo azul”.
Hay momentos en los que me apetece pillarme un pedal, pero sin acabar llorando llamando a mamá u olvidándome de mi DNI. Lo hago entre amigos, cerquita de casa, y con las llaves del coche criando polvo en una estantería del salón, como debe ser. En otras ocasiones también tengo la oportunidad de beber, pero procuro no hacerlo más que nada por prudencia.






Tira el dado...








