Sentencia para el caso Helena Castillo Zapata
Esta chica es Helena. Tenía 20 años, ahora tendría 23. Un conductor bebido la golpeó a gran velocidad y la mató. Su madre, de la que ya os he hablado más de una vez, hizo lo que pudo no sólo para contribuir a que esto no vuelva a ocurrir en otras familias, sino para obtener justicia para su hija. El culpable aún sigue en libertad y ni si quiera se le retiró el carnet de conducir. De república bananera.
La sentencia, fruto de un largo proceso judicial, le condena a 2 años y 9 meses de cárcel por homicidio por imprudencia y lesiones al novio de Helena, que sobrevivió pero con secuelas. Además, se le retira el permiso de conducir durante 4 años.
Si de mi dependiera, menos de 10 años no le echaba, y el carnet se lo retiraba para toda la vida.
¿Pero qué ocurrió exactamente? Haré un pequeño resumen de lo que pasó aquel domingo 17 de abril de 2005. Helena iba acompañada de su novio Álvaro en dirección hacia Madrid (en el mapa, de Norte a Sur) por la M-607, autovía de dos calzadas y dos carriles limitada a 100 Km/h. Fue antes de una curva en sentido Madrid donde existe una limitación de 80 Km/h, Pk 31,7. Circulaba correctamente.
Las condiciones climatológicas eran perfectas, había buena visibilidad, Helena nunca corría y circulaba por el carril derecho. Lo resalto por si alguien tiene los huevos de echarle la culpa a la pobre chica.
Haciendo el capullo a 200 Km/h

Conducir a 209 Km/h por Inglaterra es poco inteligente, sabiendo que el límite de velocidad es de 112 Km/h. Hacerlo por una autopista con tráfico, es menos inteligente. Que ocurra a los 18 añitos, cuando no tienes ni puta idea de conducir, menos todavía. Grabar la hazaña con el móvil para demostrar cuánto corre tu coche, menos aún. Y dejar el número de teléfono en el vídeo y publicarlo en Youtube, ya es el colmo de la estupidez.
El caso que os traigo os es digno de entrar a los Premios Darwin. Es un bonito ejemplo de lo que no se debe hacer. El vídeo se colgó con el título “Danny’s Badboy Astraaa”, y actualmente no está disponible, ya que fue eliminado.
Una de “peajes”
Carlos Pumares, crítico de cine, o algo por el estilo, escribió en agosto (me lo acabo de encontrar):
“¿Por qué hay tantas multas de tráfico?
- Contesto: sólo para recaudar. En autopista de peaje, apenas hay accidentes, pero ahí es fácil cazar, sobre todo en la provincia de Lérida.”
Impresionante corolario, con un par. Sólo valen para eso… ya.
Es cierto que apenas hay accidentes, pero, me pregunto: ¿no será por que apenas tienen tráfico y están mejor construidas? La última vez que fui por una autopista de peaje, la R-3 de Madrid, a menos de 150 Km/h no iba ni el tato (incluyendo furgones). Lo curioso es que incluso a esa velocidad tienes la sensación de ir parado, aun te adelantan más rápido… Eso sí, menos de 10 coches en 30 kilómetros.
¿Recordman o descerebrado?
Un día mi salud se va a resentir mirando la prensa. Otra noticia de un chaval que protagoniza una de las “gordas”:
- Pillado en un control de alcoholemia, 0,43 miligramos/litro
- Circulando a 175 Km/h, 75 por encima del límite
- Positivo de cocaína
- Sin el cinturón de seguridad abrochado
- Acontece un viernes por la noche
- 21 puntos menos de carnet
- Conductor novel
Cuando leo estas cosas, me hago la siguiente pregunta: ¿hay alguien intentando conseguir el mayor récord de puntos eliminados en su carnet o quiere sacar especial relevancia en el “imprudentómetro”? ¿Un virus extraterrestre anula la inteligencia de algunos conductores? ¿O no será, simplemente, que hay gente que tiene el mismo cociente intelectual que su talla de zapatos? (en castellano, un gilipollas).
Justicia no, cachondeo y mofa
Cuando el otro día comentaba la sentencia absolutoria del conductor asturiano que circulaba a 260 Km/h “sin ser consciente de la velocidad a la que iba”, creí que habíamos tocado techo en cuanto a desfachateces legales en la semana -al ritmo actual- pero no, se han superado a sí mismos.
El permiso se le retiró a este señor de forma cautelar, y lleva 13 meses sin conducir (o sin decir que conduce). Al retirarse el cargo por vía penal, la retirada es de tres meses y calderilla 1.000 euros de multa, con lo que este señor pretende darle la vuelta a la tortilla y exigir daños y perjuicios por el tiempo que no ha podido conducir. Vamos, la releche, por decirlo de forma suave.

Constantino es capataz, y “necesita el coche a diario”. El A8 no era de su propiedad, sino de la empresa. Me pregunto yo si no cuesta mucho que le lleve un chofer u otra persona, o que haga como el resto de los mortales, utilizar el transporte público o taxis, que un A8 no lo compra precisamente un pobretón y el negocio de la construcción da unos beneficios de escándalo.
Farruquito a 860 Km/h
Estaba hojeando la Wikipedia, en el artículo de Farruquito y me he topado con una pequeñita errata:

¿De veras? Si que debía tener tuneado el BMW para ir tan rápido por una avenida, no me lo imagino ni con un camión cisterna de óxido nitroso detrás del coche. En cuanto a los 500 Km/h de velocidad máxima en vías urbanas, al menos sé que “nunca voy a recibir una multa por exceso de velocidad”. A alguien le patinaron dos ceros en la cabeza.
Ya lo he corregido, es lo bueno de la Wikipedia. Ves un fallo y lo corriges, así de sencillo.
Enlace al artículo: Farruquito - Wikipedia
Los reyes del fotomatón (Jul 2005)
Cuatro ejemplos de cómo ser un excelente conductor que controla auténtico temerario, obtenidos gracias a los radares de la DGT en Julio de 2005. Las fotos se pueden ampliar, con los datos de fecha, hora, velocidad, etc:
El más prudente, sólo circula a 162 Km/h por la A-2…
… pero con un pie fuera de la ventanilla y ocupando dos carriles… Quizás no utilizaba el A/C por que gasta gasolina. Veamos el siguiente:
Mi coche no puede correr tanto
Dos pequeñas historias que ocurrieron en el Reino Unido. Dan que pensar, ¿cómo podemos demostrar los conductores que en un determinado momento circulábamos a una determinada velocidad?
“Mi Fiat Punto 1.2 no coge 185 Km/h”
(*): Imagen ilustrativa, no es el coche exacto al que se hace mención

Un estudiante fue acusado en 2004 por la policía de circular a 185 Km/h -sobre un límite de 112 Km/h (70 mph)- con su Fiat Punto 1.2. El jóven sabía que era imposible que su modesto utilitario de 55-60 CV fuese capaz de desarrollar tal velocidad, de modo que recurrió a un conductor profesional y a un circuito, para demostrar la velocidad máxima del coche.
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Tira el dado, a ver dónde caes...



