«Un millón de piedras», así es África – JavierCostas.com
Libros

«Un millón de piedras», así es África

Ayer terminé de leer un libro de viajes escrito por Miquel Silvestre, que para quien no lo conozca, ha ido en moto por prácticamente cualquier país del mundo «con lo puesto». Hace tiempo, Miquel me mandó un ejemplar dedicado de su libro de viajes por África, «Un millón de piedras», y me lo he tomado con calma. Mis hábitos de lectura son, para mi vergüenza, extremadamente inestables desde que dejé los cómics (también se leen, no me seas talibán).

Lo leí de forma intermitente, sobre todo en varios veranos, como una forma muy económica -por mi parte- de irme de viaje a lugares en los que no tengo intención alguna de estar jamás -y porque mi presupuesto para vacaciones era cero-. Miquel se convertía en mis ojos y mis oídos, pero él sufrió todos los inconvenientes. Olvidaos de un relato sobre los sitios más bonitos del continente negro, más bien es todo lo contrario, un relato bastante realista y crudo de cómo es el África profunda, al menos fuera de los típicos círculos turísticos donde las cosas se cuidan un poco al menos.

A través de sus páginas Miquel nos habla de los paisajes, de gente buena que le ayudó y de mucho cansino que le veía como un cajero automático, de hoteles de mierda a precio de 5 estrellas en oferta, de carreteras infernales y, en general, todos los peligros a los que se expone un europeo blanco hetero allí donde la civilización llegó de forma parcial -y todo sea dicho, por la fuerza de las armas-.

Dos motos, dos rutas, multitud de países, problemas burocráticos en la frontera, el riesgo de quedarse sin gasolina o sin piezas, la amenaza latente de ser secuestrado a cambio de un rescate que pagaría el Gobierno, policías corruptos… algunos países tienen tela marinera. Luego uno no se extraña de que haya tanta gente queriendo largarse de allí, lo que, por otra parte, explica por qué la solución a África no es cuestión de décadas, puede que de siglos.

Miquel Silvestre comenzaba sus jornadas saliendo a correr para bajar la resaca de las cervezas del día anterior. Como hombre sabio que es y experimentado viajante, sabe que beber agua del lugar es temerario, la cerveza es más sana y los tragos que por allí probó no suelen estar precisamente en la sección gourmet del Corte Inglés. De esas cosas que hay que aprovechar unas pocas veces en la vida porque no vas a volver. Miquel amó y odió África intensamente, y el que ha sido su lector lo ha compartido desde la comodidad total de vivir en un país occidental.

Recomiendo este libro a todo aquel que se proponga abandonar su zona de confort y perderse por África en moto (aviso, en parte es disuasorio), a los que quieran conocer la realidad del continente o en general para todos aquellos que se han quejado alguna vez de un hostal de cualquier categoría en un país europeo. Cuando uno duerme en colchones simbólicos, entre insectos, sudor, ruido, inseguridad o personal que no para de ofrecerle «servicios», de repente mira las cosas con otro prisma.

Miquel Silvestre ha escrito varios libros de aventuras en moto, no deben faltar en la estantería de ningún amante de las dos ruedas o de los viajes a países exóticos, aunque también ha viajado por muchos países civilizados, véase Estados Unidos. A Miquel le agradezco el haberme hecho partícipe de sus aventuras. Él se llevó el viento en la cara, los amaneceres, las hostias y los tragos de cerveza, pero he compartido su experiencia sin todo lo que eso implica, lo cual no tiene precio. O sí, el precio del libro, pecata minuta cuando hablamos del coste de un viaje.

Podéis seguirle en sus redes sociales, en su blog Un millón de piedras, en su página web oficial, o cotillear las fotos de sus viajes que están subidas a Flickr. De allí he tomado la foto de portada, sacada en Malí hace 10 años. El libro ya va por su décima edición, un indicador que habla por sí solo de su éxito. Y no penséis que ha escarmentado, sigue dedicándose a eso, a trasladar a los lectores, oyentes e internautas los detalles de sus viajes. Y para eso hay que tenerlos muy bien puestos. Si algún día me hago un viaje loco en moto, lo haré por un país civilizado, para lo demás tengo los libros de Miquel.

Amigo, te lo debía…

¿Te ha gustado o te ha sido útil?

Si consideras que esta información merece la pena, y quieres colaborar al mantenimiento de este blog, puedes plantearte hacer una donación con Paypal. No hay mínimo, ni máximo, la voluntad.


One Comment

  1. Abel

    Parece muy interesante. Dicen que la mejor forma de viajar es a través de un libro y es posible que nuestras vidas formen parten de un libro escrito cuya trama y final desconocemos. Cuando termine con los dos libros de viajes que todavía tengo pendientes, voy a ir a por este. Gracias por la recomendación.

    Reply

Responder a Abel Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

NOTA: Si ves que tu comentario no aparece inmediatamente, es que está en cola de moderación. Me reservo el derecho de autorizar o denegar cualquier comentario que se realice en este espacio, y no admitiré ningún tipo de descalificación, faltas de respeto a otros comentaristas, vulneraciones a la legislación vigente y similares. Por cada comentario que se realiza se guarda la dirección IP, y si hiciese falta, se pasará dicha información a la autoridad competente.

Jamás haré uso comercial de las direcciones de correo que se introduzcan, ni las pasaré a terceros. Sé sincero con la dirección porque de lo contrario no podrás comentar. Además, si necesito ponerme en contacto contigo por el motivo que sea, debe ser dirección válida. Gracias por tu comprensión. Si la dirección no parece real, el comentario no será aprobado.