ÃÅ¡ltimamente este ser es un personaje de actualidad. El nuevo director de El Mundo lo mandó a la calle porque sus columnas de opinión eran basura, y en menos de una semana, lo ficha ABC. En este momento siento náuseas, y luego me vendrán las ganas de vomitar. HabÃÂa sido feliz en la ignorancia de no haber leÃÂdo todas sus burradas, pero en los últimos dÃÂas, me he empachado con diversos recopileitors de su incontinencia verbal.
Tuve la desgracia de toparme con una de sus columnas en septiembre de 2013, con una de las suaves, la de que querÃÂa ser pobre. En ese momento desconocÃÂa quién era ese columnista, y al terminar de leer su texto me dieron ganas irrefrenables de contactar con el periódico y expresarles mi repulsa a semejante montón de estiércol en bella tipografÃÂa romana.
Pero después de leer sus «grandes éxitos», me he llegado a preguntar, ÿcómo puede ser que este menda sea periodista? Me ha reconfortado leeràque no terminó la carrera, serÃÂa un insulto para todos los que estudiamos o hemos estudiado periodismo, pero lo grave es que lo ejerce. Más grave aún, es que le pagan por escribir mierda. Y para colmo, que después del acto de justicia poética de echarle, no le ha dado tiempo ni a mirar Infojobs. Si ahora trabajase en ABC, sentirÃÂa vergüenza por tener a Sostres como compañero, sea lo lejano que sea.