
ÃÅ¡ltimamente no doy muchas señales de vida ni en Motorpasión, y es que estoy en plena mudanza. Ahora mismo estoy rodeado de cajas. Mi cabeza empieza a no funcionar bien, no sé si será el calor o qué, pero esta noche me desperté sobresaltado. Un pensamiento vino a mi cabeza y me tuvo pensando un buen rato.
«Ã¿Qué pasa con el coche que dejé pagado a Vallehermoso Wagen y que todavÃÂa no he ido a recoger?». No, no me refiero al Prius rojo, me refiero a un SEAT León FR amarillo de 2004. Creo que era un León, pues no ha existido nunca un Toledo FR. HabÃÂa pagado 5.000 euros, pero no habÃÂa recogido el coche todavÃÂa.
En ese momento, dudé. Mi mente se empeñaba en tener ese recuerdo, pero por otro lado, el otro lado de mi cabeza me decÃÂa que era fruto de un sueño y que estaba liando una cosa con la otra. Me quedé con el runrún en la cabeza y ya lo mirarÃÂa al dÃÂa siguiente.