
A General Motors cuesta reconocerla últimamente. Los mismos que fabricaron las pick-ups más grandes o todoterrenos “urbanos” más poderosos ahora son más ecologistas que El Capitán Planeta. Su último órdago, el consumo de la estrella de toda su gama, el Chevrolet Volt. En Europa se comercializará una versión muy parecida denominada Opel Ampera.
Recientemente anunciaron a los cuatro vientos su consumo en ciudad, 230 millas por galón, traducido al sistema que conocemos es 1,02 l/100 km. Con pruebas hechas con los prototipos siguiendo la homologación de la EPA (ciclo urbano) han llegado a una eficiencia de 25 kWh/100 millas en ciudad. Eso significa que gastan un equivalente a 2,75 dólares de luz por 100 millas, o lo que es lo mismo, 3 centavos por milla.
Esto evidentemente sólo puede ocurrir cuando se utiliza la energía eléctrica y no se quema gasolina. Los 230 mpg son un pequeño engaño, ya que la autonomía eléctrica no llega ni de lejos a 230 millas sino a 40 millas (64 km aprox). De hecho la autonomía del coche con gasolina es 300 millas, así que las cuentas no me salen.