Hoy, concretamente hoy, me siento viejo. Hoy se casa el primero de mi círculo de amigos, con otra amiga. Les deseo lo mejor, son una pareja estupenda. Él se llama Rubén, ella Natalia, tienen casi 30 años. Hoy me he enterado que Enric, un compañero de instituto, acaba de ser padre. Enhorabuena papi.
Cuando tus amigas empiezan a hacer despedidas de soltera, cuando te brilla la cabeza por las canas, tus amigos se van quedando calvos o parcialmente calvos, los bancos te clavan comisiones, se agota el Carnet Joven, te das cuenta que terminaste el Bachillerato hace una década, empiezas a hablar con la gente añadiendo «hace tanto que no hablamos», sacas el Scalextric de una caja polvorienta del altillo…
… cuando todo eso sucede, buf. Las chicas de la edad de mi hermana pequeña son mayores de edad (19 años), pero las veo como a unas crías, y a los contemporáneos de su mellizo, unos mocosos (con cariño). Me gustaría formar familia, pero no tengo a la vista ni fecha de boda (sea del tipo que sea, incluso por el rito pastafari), ni futura madre (mi pareja actual pasa del tema). Bueno, dicen que marcarse metas en ese sentido no ayudan a nadie a ser feliz. Ya caerán… cuando caigan.




