Eran las 9 y pico, casi las 10. Circulaba por una carretera harto conocida, una secundaria, que es una recta de unos 2-4 kilómetros, con un cambio de rasante, por que pasa por encima del tren. Circulaba sin tráfico por delante, a 90-100 Km/h y detrás iban unos cuantos. Llevaba a un BMW viejo un poco pegado, asi que aligeré un poco para hacer hueco. Cuando faltaban 200-300 metros para el cambio de rasante (muy pronunciado), me percato que el 3º o 4º tras de mi empezó a adelantar muy decidido.

Lo primero que pensé es que se metería entre mi coche y el BMW, pero según se iba acercando, pensaba «No irás a hacerlo… no serás tan idiota… que tienes tráfico de frente… ¡gilipollas!». Estaba claro, o en ese momento pegaba un frenazo y le dejaba hueco por delante, o iba a presenciar una piña espectacular. No lo pensé mucho (no tuve tiempo), pisé a fondo embrague y freno y dejé hueco para que pasara. En la imagen, mi dirección y la del kamikaze era Sur-Norte.
