Seguridad vial, Todocamino y SUV

Muchos ya conoceréis a Saúl Cuervo, es un abanderado de la movilidad eléctrica muy conocido en redes sociales y Youtube, uno de los primeros españoles en comprarse un Tesla. Ya habíamos coincidido antes, una vez le entrevisté yo, en otra ocasión él me entrevistó, y esta vez hemos estado charlando sobre los SUV, crossover, todocaminos, SUVebordillos, todoaceras o tontocaminos. Cada uno los llama como quiere.

El vídeo dura algo más de 40 minutos y está amenizado con ejemplos gráficos de lo que estamos diciendo, que siempre hay algún escéptico en la sala y necesita que se lo den todo un poco más mascado. Sí, el vídeo es largo, pero no creo que nadie se aburra, aunque se me vea tanto tiempo la cara.

Esperamos que os guste, aprendáis algo, y que no nos mandéis muchas amenazas de muerte. Podéis contrastar lo dicho donde os apetezca, pero no encontraréis muchas diferencias. Voy a llegar a fin de mes independientemente de que se vendan más o menos SUV, no voy a comisión con nadie. Eso sí, preferiría que hubiese menos de estos vehículos sueltos por ahí, ya que como dije antes, me parecen un problema.

Alcohol, Personal

Sábado por la noche. Hay una fiesta en el pueblo, mucha gente reunida y facilidades para comer y beber en abundancia. Normalmente no bebes, pero ese día te da por tomarte una cantidad mínima de alcohol, esa que no te da miedo porque no vas ni a notarlo. Casi te podrías topar de bruces con la Guardia Civil y alcoholímetro en mano, con el halo sobre tu cabeza y toda la tranquilidad del mundo. Si soplas, apenas saldrán unas centésimas, pero lejos de que te pongan una multa.

Eso me pasó el sábado. Me había tomado un vaso de sidra. Por la tarde había comido como un condenado a muerte cumpliendo su última voluntad, y me había zampado unas croquetas artesanas bien generosas de contenido a la vez que la sidra. Diríase que iba bien llenito, si me ve un ginecólogo me preguntaría qué tal la última ecografía. El coche estaba aparcado cerca del pueblo, a un kilómetro de casa, tras haber estado todo el día fuera. Estaba prácticamente seguro de que habría control de alcoholemia en la última rotonda que separa el trayecto de donde aparqué a mi casa.

Me subí al coche asintomático total, ya había hecho mis cálculos: con todo lo que había comido, que era una cantidad pequeña, que tengo el metabolismo guay (68-70 kg todo el año, haga lo que haga) y apenas habiendo pasado una hora… vamos, que podía toparme con el control de alcoholemia y estar tranquilo. Como mucho saldrían un par de centésimas de miligramos en aire espirado, una tasa compatible con la seguridad y lejos del límite sancionable: 0,25 mg/litro, o 0,5 g/litro de sangre.

Continue Reading

General, Reflexiones, Seguridad vial

Circulaba esta tarde por una avenida de un tranquilo pueblo de la Sierra, en completo silencio, porque iba con el modo eléctrico de mi coche activado. Me acerco a un paso de cebra y veo a unos chavales de unos 13-14 años en las inmediaciones, aminoro, y le pito a un chico que está de espaldas a mí, parado en medio de la carretera, por estar diciéndole algo a otro de los chicos. Bajé la ventanilla y le espeté:

– Yo: «Mira siempre antes de cruzar»
– Chico: «¡Esto es un paso de cebra!»
– Y: «Sí, mi obligación es parar, pero la tuya es mirar»
– C: «¡¡Esto es un paso de cebra!!»
– Y: «Que sí, pero si vengo distraído te puedo atropellar»

Continué la marcha dando por sentado que el chaval pensó que yo era un completo gilipollas. A la velocidad a la que iba, unos 40 km/h, si llego a conducir distraído, bebido, demasiado cansado o con otra cosa que no debo en vena, le arreo tal hostia que no sé si sale de esa. El chaval tenía razón en parte, como yo también la tengo. Nunca hay que cruzar sin mirar, o quedarse uno en un paso de cebra de espaldas al tráfico.

Como peatón, habría sido atropellado varias veces en pasos de cebra de no haberme fijado no solamente si venían vehículos, sino tras asegurarme que reducían el paso por habernos hecho el cruce de miradas. Es lo que un buen amigo llama contacto visual. Cuando ya sé que es seguro, entonces cruzo. Si no hubiese mirado y me hubiesen atropellado, yo habría tenido razón, pero me habría roto varios huesos del cuerpo o estaría muerto. Continue Reading

Reflexiones, Seguridad vial

Conducir en moto es peligroso, pero usar el móvil en marcha más aún

Cuando empecé a montar en moto, muchas personas de mi círculo familiar y social empezaron a preocuparse. Que si es peligroso, que si dependes de los demás, que te puedes caer, que te puedes matar… Como si no supiese nada de eso. Después de haber escrito un libro sobre seguridad vial («Tranquilos, que yo controlo», por si no lo conoces) me deberían sobrar las razones para no montar en moto. Es más, ni debería ir en coche. Si no salgo de casa, seguro que no me pasa nada.

Como mayor de edad, ya con 35 años, con la cabeza más que asentada, entiendo y conozco los riesgos. Es como darle al «acepto» de una política de privacidad que no me he leído -ni tú-, se asume un riesgo y se tira p’alante. La vida es una sucesión de elecciones, unas serán correctas, otras serán incorrectas, pero suelen llevar acompañado un riesgo siempre.

Según las estadísticas que maneja la DGT, montar en moto es 17 veces más peligroso que ir en coche. El año pasado murieron a bordo de una moto 240 personas. En cambio, usar el móvil mientras se conduce (no digo ya llamar, sino contestar al WhatsApp o, peor aún, Twitter o Instagram) es 23 veces más peligroso. Entre 500 y 600 personas han muerto a causa del mal uso del teléfono mientras alguien conducía, lo cual es bastante más que los que iban en moto.

Continue Reading

Seguridad vial

TPMS, el ángel de la guarda que te evitará un reventón

En los coches nuevos este sistema ya es obligatorio, avisa al conductor cuando un neumático tiene la presión muy baja y corre riesgo al circular. Lo ideal es que los neumáticos estén hinchados a una presión recomendada por el fabricante, medida en frío. Si están por debajo, aumenta el consumo y empeora el comportamiento. Si están muy por debajo, existe riesgo de pérdida de control por reventón o por desllantar.

Que levante la mano quien ha medido la presión de sus ruedas todas las veces que ha cogido el coche. Nadie. Ya me lo imaginaba.

El TPMS tiene como finalidad avisar que una o más ruedas está muy por debajo de un nivel de presión digamos normal, y lo hace todos los días. Si ese aviso llega a tiempo, se puede detener la marcha de forma segura, cambiar la rueda o tratar de reparar un pinchazo, porque seguramente tenga uno. Un neumático pierde presión de forma natural, pero no se deshincha rápido porque sí.

Antes de los adelantos técnicos que había ahora, que incluso se vendían neumáticos con cámara (como los de las bicis), era muy fácil tanto pinchar como sufrir un reventón súbito, como puede verse en el episodio de la Segunda Oportunidad «El reventón». En un neumático moderno eso último es muy difícil, cuando un neumático revienta es que ha rodado el tiempo suficiente con muy baja presión, por lo que se ha sobrecalentado y el compuesto ha dicho «hasta aquí».

Continue Reading

Seguridad vial

Móvil a bordo, ¿en silencio o en modo avión?

En nuestra época movernos por la vida con teléfono móvil es como hacerlo con nuestros genitales, no nos olvidamos al salir. En el coche se ha convertido en uno de las principales fuentes de distracción, aunque tenga una multitud de buenos usos. Pasa algo parecido con los cuchillos jamoneros, pueden servir para una cosa buena o para una mala.

Uno de los consejos de seguridad vial que se está dando últimamente es la de poner el móvil en modo avión, para así cortar en seco cualquier potencial distracción. El modo avión lo que hace es cesar todas las transmisiones por radio del teléfono, incluyendo la telefonía móvil estándar. En los aviones se utiliza esto para no interferir con la aviónica o la radio de los pilotos con torre, y porque a altura de crucero no hay muchas señales útiles que captar.

Sin embargo, en un coche, el modo avión puede resultar contraproducente. Por ejemplo, cuando una persona nos llama y ve que salimos desconectado o fuera de cobertura, y sin actividad en redes como WhatsApp desde hace horas, alguien puede ponerse bastante nervioso. Además, en el caso de tener una aplicación que llama a emergencias ante una fuerte deceleración (los móviles modernos llevan sensores que lo notan) se convertirá en inútil.

Continue Reading

Seguridad vial

Quitanieves
El quitanieves Piolín llega para rescatar a los conductores – Fotografía: El Mundo Today

De vez en cuando en este país descubriemos que tenemos invierno, que las temperaturas bajan, y que el tiempo puede ser caprichoso. El pasado día de Reyes, como muchos sabrán, se formó un tapón gigantesco en la AP-6 (de Villacastín a San Rafael) y se quedaron miles de coches atascados sin poderse mover. Lo mismo pasó con las máquinas quitanieves que estaban en esa vía y vehículos en los ramales de Peaje a Ávila y Segovia.

Conozco relativamente el problema porque vivo al lado, tanto de la AP-6 como de la N-VI. El salto en el clima de un lado a otro de la Sierra de Guadarrama es brutal, es casi como cambiar de país. La gente que vive por la zona de Segovia y Ávila sabe -sabemos- que los inviernos son duros, pero eso no aplica a todo el mundo. En mi opinión, las culpas de lo que ha pasado se pueden repartir perfectamente, y desde luego no hay un único responsable.

Normalmente un fallo grande es la consecución de varios fallos que han ido encadenados. Lo que pasó el sábado en la AP-6 es eso, una unión de errores de distintos actores que, con como en una tormenta perfecta, llevan a una situación de colapso. Afortunadamente, estas cosas rara vez ocurren, pero entendiendo lo que ha pasado, será más difícil que vuelva a pasar.

Continue Reading

Reflexiones, Seguridad vial

El pasado sábado me disponía, como otros tantos cientos de miles de españoles, tomarme unos días de «trabacaciones». Sé que no era el mejor día, previsión de atascos, malas horas (eran las 9:30) y demás cataclismos asociados a un sábado de inicio de operación salida, pero iba a viajar con más gente. El tráfico en sí fue el menor de mis problemas.

Hallábame circulando por la A-6 en las cercanías de la M-40, sentido Madrid, carril izquierdo, al ritmo que permitía ir el tráfico, pero ágil. Eso pensé. Por el retrovisor vi a un SUV/todoterreno hacer eses entre el tráfico, como si estuviese jugando al Need for Speed, sudando de las normas y de la más elemental prudencia. El sujeto en cuestión se topó conmigo sin posibilidad de avanzar. Era un gilipollas de manual, acosando y amedrentando a los demás por tener un coche que supera holgadamente las dos toneladas y el doble/triple de potencia que tiene un turismo normal.

Saqué el brazo por la ventanilla y le hice un ademán de que se relajase, con movimientos hacia arriba y hacia abajo suaves, la carretera no le pertenece y yo tampoco me podía cambiar de carril. Solo conseguí ponerle de más mala hostia, tirarme luces y que se acercase más. Realmente no se podía ir más rápido, y menos cerca de la M-40. En un momento dado, le enseñé las luces de freno (con acariciar el pedal basta) y las de emergencia, dio un volantazo y me pasó por la derecha -en un hueco que se abrió rápidamente- con violencia. A partir de ahí empezó un episodio que podría haber acabado fatal.

Continue Reading