Circulaba esta tarde por una travesía de Galapagar, limitada a 50 Km/h, y después de un colegio, a 70 Km/h, saliendo ya del pueblo. Separan los dos carriles una mediana, y no hay peatones a los que poner en peligro. Entre el límite de 70 y una rotonda, hay como 500-750 metros, y en el medio, un paso de peatones con un límite a 50 Km/h. Como de costumbre, siempre había oteado el paso de peatones de lejos, e iría como a unos 60 Km/h, detrás de otro coche.

Me pegué un poco a su trasera sin querer… él iba frenando y yo no, asi que me separé. Me fastidia que se me peguen, y no quería ir pegado (menos de un coche de distancia a esa velocidad lo considero ir pegado). Al pasar el paso de peatones -a unos 45-50 Km/h- veo un Mondeo blanco estacionado en diagonal. Miré por la ventanilla y se veía a un hombre manipulando algo… «¿el móvil?», pensé.