No tengo ni idea de cuántos kilómetros llevo desde que me saqué «el rosa» en julio de 2004, ya que muchísimos (ni idea) se han hecho con coches de prensa, y con los particulares, haciendo un cálculo muy a vuelapluma, más de 315.000 fáciles. Pero una cosa tengo clara, con el Mercedes-Benz CLA 250+ he fundido mi récord de consumo en un viaje largo.
Con coches de combustión, rara ha sido la vez que en viajes muy largos he bajado de 5 l/100 km de gasolina o 4 l/100 km de gasóleo, lo cual equivale grosso modo a 40-50 kWh/100 km si hablamos de energía. La moto no cuenta en estos cálculos, ya que gasta la mitad que un coche de consumo pírrico, no ha llegado a 2,5 l/100 km ni tirándole de las orejas todo el rato. Sí, la Yamaha R125 es la moto más eficiente que he conducido, sin ningún género de duda, excluyendo las eléctricas de alquiler en ciudad.
Volviendo al CLA 250+, por razones que no vienen al caso, tuve que llevarme uno a Málaga saliendo desde Madrid con las baterías a tope. Estaba acostumbrado, de todos los eléctricos que he llevado, que en un viaje de 500 km hay que parar mínimo una vez a hacer una recarga rápida, y pensaba que con este me pasaría lo mismo aunque homologa más de 700 km WLTP combinados -de lo que no me fío mucho.
He dejado constancia con pantallazos de tablero que con este aparato no solo pasé de los 500 km sin tener que parar a cargar, es que currándomelo solo un poquito más, le habría sacado prácticamente 700 km. Eso nunca lo he visto llevando eléctricos, y la clave está en la aerodinámica ultraafilada de esta carrocería.
Son 0,21 de Cx en el caso más favorable, igual algo menos con las llantas AMG de 19″ que llevaba, pero sigue siendo la pera en bote. No apagué el climatizador, lo usé lo que me hizo falta, y mi trote estuvo entre 100 y 130 km/h de marcador, conduciendo en el modo E y con la retención en D+, es decir, «conducción a vela». Significa que, soltando el acelerador, el coche avanza por inercia.
Pero puede avanzar por inercia una barbaridad. Sirva este dato, en la M-30 de Madrid, de Chamartín a Atocha (lado este), más o menos, no tuve que tocar el pedal del acelerador en toda la bajada, y el freno apenas lo acaricié un par de veces para recuperar energía cuando era imperativo ir más despacio. Y en algunas zonas de la autovía de Andalucía, he hecho kilómetros y kilómetros (con pendiente descendente) sin gastar NADA más que para tener las pantallas encendidas, el motor no gastó NADA durante minutos.
Total, le saqué una media de 12,4 kWh/100 km hasta el destino, y como dije antes, sin currármelo del todo. Eso sí, traté de aprovechar las estelas de vehículos precedentes sin ir pegado a ellos, que algo de efecto succión hacen (sobre todo los camiones, furgonetas y SUV), evité todo lo posible la recarga regenerativa -que según las leyes de la termodinámica reducen la autonomía máxima por pérdidas de conversión- y por supuesto tener que tocar el freno.
Sé que muchos bocazas dicen que la industria del motor europea está acabada y que sólo mola lo chino, pero aún tenemos que llevarnos sorpresas MUY agradables de los fabricantes tradicionales, sobre todo con la experiencia que han acumulado. Sí, tenemos muchos competidores chinos menos Premium con tecnología a patadas, pero con ese nivel de eficiencia, desde luego que no. Y por supuesto, la moraleja, para gastar poco en viajes largos, olvidaos de los SUV, mejor berlinas de tres cuerpos con más de 4,5 metros, buenas ruedas, y prestando mucha atención a lo que se hace.
Las ayudas a la conducción estaban desconectadas, tan solo utilicé el limitador de velocidad para no pasar de 120 km/h en zonas llanas por despiste, pero no usé nada más. Y para los que se pregunten cuánto es 12,4 kWh pasado a litros, pues poquito más de UN LITRO, imposible en un turismo gasolina o diésel, y en la moto me acerqué a eso en los primeros 1.000 km de rodaje, que no podía pasar de 70 km/h ni 5.000 RPM, que lo respeté a rajatabla, y me salieron 1,35 l/100 km -nunca he gastado menos con una moto de gasolina.
Ahí queda eso.


La verdad es que es una buena media, que muestra la importancia de la aerodinámica.
De todos modos, hay un factor que juega claramente a favor: el descenso de altura. Seguro que en sentido contrario el consumo hubiera sido claramente mayor.
El viento también cambia mucho los consumos, pero eso ya no sé si lo tenías a favor o en contra.
Pues no sé qué efecto habría tenido el viento ese día, pero desde luego subiendo se notaría en algo, qué duda cabe. Dudo que pasase de 15 kWh/100 km, con lo cual los 500 km se los habría hecho fácil y habría llegado al mismo punto de la salida raspando la reserva, pero llegar sin cargar llegaba.