
Ahí va un análisis más personal, no pretendo ser explosivamente objetivo.
Conozco varios amigos, especialmente chicas, que se pirran por el pequeño BMW, el MINI. Si he de dar mi opinión personal, hay que comprarse este coche más con la cabeza que con otra cosa. He probado dos de la generación previa (2002), el MINI One diesel (1.4 88 CV) y el MINI Cooper Cabrio (1.6 116 CV). El primero me gustó mucho, buen motor y consumo, aunque por los 18.000 que costaba hace tres años no venía de serie ni con el aire acondicionado ni con las llantas de aleación.
El segundo, sí, muy cuco, pero el motor un petardo con recuperaciones malas (dignas de utilitarios de 70 CV) y emocionalmente un bajón como coche, será por el sobrepeso de ser un cabriolet. No me gastaría los 22.000 euros ni loco. Si me quejé del Cooper, no digo nada del One gasolina, un 1.4 de 95 CV al que no le pediría nada en adelantamientos.
Si te gusta el MINI, piénsatelo, si quieres prestaciones y diversión a lo grande, tiene que ser el Cooper S. El Cooper para eso me parece… insuficiente, y el One es un coche para circular fundamentalmente «de tranquis». Las recuperaciones del MINI One diesel (que ahora no se vende) me convencieron mucho más que las del Cooper gasolina.





Este post no va sobre coches, aviso.