espíritu RACER, la mayor decepción de mi vida profesional (un año después) – JavierCostas.com
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espíritu RACER, la mayor decepción de mi vida profesional (un año después)

Los más avispados se habrán dado cuenta de que no he dado señales de vida en espíritu RACER desde hace un año, concretamente el día 3 de octubre de 2021, y no ha sido por mi deseo ni por mi decisión. ¿Cómo iba a dejar tirados a mis compañeros con un proyecto en el que he dejado mi tiempo, pasta, y hasta mi salud durante tres años y medio? Obviamente, hay algo que no sabéis, y se nota que no veis mi cuenta de Twitter. Aviso, la lectura es larga.

Y es el momento de romper mi silencio. Llevo mucho tiempo pensando en qué contaros y cómo contarlo, partiendo del supuesto de que la venganza se disfruta más cuando se sirve fría. Este texto lleva meses en borrador. Sumariamente, mi socio y cofundador, Pablo Mayo, decidió traicionarme y quitarme el acceso a todo. Perdí mis cuentas de usuario, mi cuenta de correo… todo. Y sigo siendo accionista, que es lo gracioso o lo lamentable de todo, ¡también es mi empresa!

Inicialmente pensé que fue el fruto de una rabieta porque llevábamos unos días intercambiando unos correos en los que teníamos diferencias de criterio -digamos importantes-, básicamente porque se estaba entrometiendo en todo lo que tenía que ver con mi gestión: lo que se publicaba y lo que no, pruebas de coches, con quién podía trabajar o no… y saltaron chispas. Lo cierto es que llevaba tiempo preparando el «golpe de estado» y no lo vi venir. Confiaba en él como si fuese mi pareja, o casi. Por eso la decepción ha sido tan grande.

Aficionado al motor, el que más perdió con esto eres tú

Desde febrero de 2018, cuando empezamos a mover la fundación del medio tras el desastre total de Pistonudos, el cual tuvo que resolverse a golpe de abogado tras fallar la vía de «las buenas», le he dedicado a espíritu RACER incontables horas de trabajo en las que me he dedicado no solamente a escribir 500 y pico artículos, también en dejar los de los demás compañeros lo más decentes posible, y esos superan fácilmente los dos millares.

En mi equipo tenía a gente con un conocimiento muy bueno de coches y motos, algunos auténticos genios, pero la gran mayoría no eran escritores profesionales, ni maquetadores, ni fotógrafos, ni expertos en documentación, o no conocían algunas funciones de hipertexto que son fundamentales en un medio escrito tipo blog en la Internet actual. Yo tampoco soy Randolph Hearst, pero me he apañado muy bien, de algo me sirvió la carrera.

De todo eso se encargó el nene: corrigiendo textos de arriba a abajo, buscando las mejores fotos históricas -llegué a tirarme 2 horas por foto para limpiar mierda de catálogos viejos-, dando el coñazo a los departamentos de comunicación para obtener material archivado, cohesionando el estilo en cientos de artículos, maquetándolos, respetando las fuentes y autores… en resumen, quería dejar un producto lo más perfecto que pude. Era el complemento a un trabajo ajeno que nunca voy a despreciar, sería una afrenta a mis compañeros.

En los primeros días que dejé de pinchar y cortar nada en espíritu RACER empezaron a aparecer imágenes que no se correspondían con el modelo en cuestión, salió repetido un coche del día, errores ortográficos y gramaticales, e incluso se ha publicado por lo menos una prueba en la que el probador ha mentido. Por ese motivo durante meses dejé el artículo como «no publicable», más que nada porque yo también había probado el coche de marras, y porque faltaba información fundamental para el lector, como el dato de litros del maletero…


Crónica de una prueba que nunca tenía que haberse publicado (como estaba)

Aprovecho para hacer un inciso en mi narración y explicaros por qué la prueba del Ford Fiesta ST-Line Ecoboost Hybrid apareció en septiembre de 2021, cuando el coche se probó en noviembre de 2020, y en menos de un mes estuvo el artículo hecho y con las fotos listas -casi todas son mías, y para variar, puse mi tiempo, mi combustible y mi coche particular para hacerlas-, por compañerismo.

Dijo: «Las curvas también se pueden tomar muy rápido, más de lo que aparenta y con una buena comunicación del chasis.» Y una mierda. Añadió: «El chasis ST-Line está bastante equilibrado y cumple en todas las facetas, a no ser que quieras un coche superdeportivo, porque este Fiesta no lo es. Es deportivo, o mejor aún, dinámico, pero el compromiso logrado en el día a día y entre curvas creo que es bastante acertado». Y una mierda, bis.

Él mismo, de copiloto, pudo comprobar que el coche es inestable antes de llegar a su límite, con un comportamiento que está lejísimos del Fiesta ST de la misma generación -que he probado varias veces-, y que de deportivo no tenía nada más que la chapita ST-Line. Barqueo, tendencia al sobreviraje, control insuficiente, y sin conducir como un puto loco, simplemente haciéndolo en una carretera por la que podría ir a ciegas a un ritmo vivo y margen de seguridad adecuado -16 años de carné (entonces) hacen callo-.

Por detalles como ese dije que la prueba no se podía publicar, le indiqué los errores a corregir, y me contestó que ya lo haría y que era la última prueba que iba a escribir para ER. Al final, Pablo la publicó -contra mi criterio, y mira que fui vehemente en ello- tal cual, sin corregir nada, y eso fue uno de los motivos por los que empezamos a discutir. Un profesional como la copa de un pino, deja un artículo sin corregir durante meses y finalmente lo saca con los mismos errores contra el criterio de su director editorial. Sigo con lo de antes…


Llegó un momento en el que me hervía la sangre y me ponía de mala hostia por ver cómo estaba cambiando a peor un medio en el que casi me dejo el pellejo de mi salud mental. Durante esos tres años he disfrutado de insomnio crónico e hipersomnia, ansiedad -con visita a Urgencias incluída en marzo de 2021 por creer que me estaba dando una arritmia- y hasta síntomas compatibles con la depresión. Que le jodan a los tópicos, hay que normalizar la salud -y no salud- mental, como hizo Ángel Martín. Uno de mis síntomas de la ansiedad se manifiesta en forma de tos nerviosa, y eso en época de la COVID-19 no hace mucha gracia. Ahora estoy mucho mejor, pero no se me ha ido.

Como el peaje en mi salud ya había sido suficiente, decidí hacer lo más sensato: dejar de seguir a espíritu RACER en las redes y no volver a entrar salvo para encontrar algún artículo mío que me servía de documentación para otra cosa -de mí me fio, qué le vamos a hacer-. Como si fuese una ex novia tóxica. El trabajo que yo estaba haciendo no se ha suplido en el mismo nivel de esfuerzo ni de calidad, por eso salen errores que bajo mi control no habrían aparecido, y eso que se me colaron varios y los corregí tan pronto me di cuenta o alguien me aleccionó, con buen criterio.

Le expuse al equipo lo que había ocurrido, que perdí el acceso a todo, y hubo un par de bajas de los que no pasaban por el aro y preferían terminar su colaboración en el acto por no estar de acuerdo. Otros prefirieron seguir -decisión que no compartí, pero que respeté- y tratar de mantener el barco a flote. Pero el daño ya está hecho, y con estas palabras solo lo hago visible, no soy el que lo ha provocado.

espíritu RACER tenía que seguir la misión de Pistonudos, la de dar al amante del motor un medio de calidad, con criterio periodístico, con amor por el detalle, lecturas reposadas y bien documentadas -como si fuese una revista de papel-, y huir del periodismo de prisa, titulares impactantes y salir antes que nadie. Para todo eso sobra oferta y hay para elegir.

A su vez, Pistonudos heredaba el espíritu de Autoblog España, un medio que se profesionalizó, fue de los primeros, y alcanzó un nivel enfermizo de rigor. Cuando trabajaba para su compentencia, Motorpasión -cuando era un medio más fuerte que el que es hoy-, admito que tenía un poco de envidia. Acabé trabajando para ellos hasta que los jefazos en Estados Unidos decidieron cerrar todas las webs europeas de AOL. Aún me escuece.

Hasta tuve un par de enganchones dialécticos con Guillermo García Alfonsín, el de PowerArt, pero los resolvimos como adultos y nos llevamos muy bien hoy día. Hasta somos primos lejanísimos por nuestros orígenes de Pontevedra. Pistonudos ahora no tiene prestigio alguno, y me dolerá que algún día espíritu RACER acabe igual. No se puede mantener un medio serio sin escritores profesionales -o alguien que lo deje todo niquelao-, con becarios en prácticas y desde luego dirigido por gente que sabe mucho de coches, pero no es periodista.

Los cinco años que me tiré estudiando la carrera, uno de oyente y otros cuatro de alumno oficial, me hicieron valorar mucho más la parte académica del tema. Durante muchos años hice de periodista de motor, tras pasar por la facultad empecé a trabajar muchísimo mejor. Esto formaba parte del desquite con Motorpasión por echarme por una excusa de mierda (que no había dinero), cuando la realidad es que algunos anunciantes estaban incómodos por mis excesos de sinceridad y objetividad. Se tenía que decir, y se dijo. La pasta que no había para pagarme se repartió en varios fichajes nuevos. Problema de dinero no era, definitivamente.

Sí, he caído muy gordo por hablar de escándalos de seguridad, de calidad, de la moda de vender tricilíndricos como coches Premium, criticar duramente los SUV y otras tantas cosas que escocieron a más de uno

Como periodista de motor trato de ceñirme a la realidad tal y como es, disimulando o escondiendo mis favoritismos, hablando bien de marcas que no me causan simpatía alguna y tener que dar palos a las que me encantan cuando ha tocado. Y al revés, que conste. Cuando empecé a ser peligroso, Motorpasión prescindió de mí, y nadie tuvo el valor de decírmelo. Ojo, se supone que tenía libertad absoluta para decir lo que considerase, pero ya véis. Otro día os hablo de un par de personajes que vetaron mi entrada a un medio de motor muy conocido que empieza por «D» y acaba por «R», competencia de Motorpasión. Sí, chicos, si llegáis a leer esto, lo sé.

Ahora mismo Motorpasión es un medio que está poseído por una agencia de comunicación –reMedios Digitales-, después de haber estado en el universo Webedia, y ni se han acordado de cambiar la página de Contacto. Lo siento para el que le moleste, pero después de que me echasen, y seguro que hay más motivos que lo expliquen, Motorpasión ya no es lo que era. Es una auténtica lástima, me tiré siete años y medio trabajando allí como un cabrón.

En espíritu RACER tuve varios roces con mi socio cofundador durante tres años y medio, se supone que lo mío era la parte editorial y la suya la empresarial, comercial y técnica; así lo acordamos. En el momento en que empezó a desautorizarme ante mi equipo, a revertir mis cambios, y a hacer cosas unilateralmente, empezó a acelerar el barco contra el iceberg a toda máquina. En sus materias me limité a opinar, pero no hice nada unilateral, y tengo la tranquilidad de poder decir eso ante un juez cuando toque. Cualquier presunta irregularidad que se hubiere cometido por parte de la empresa nada tiene que ver con el que escribe ahora mismo.

Servidor intentó hacer las cosas por las buenas, dialogando y tratando de llegar a un acuerdo con el que era mi socio a medias de la empresa que hay detrás de espíritu RACER, que para algo estábamos al 50%, pero con una maniobra accionarial que me dejó fuera de juego se quedó con la mayoría. No supe ver venir que era para darme por el ****, me lo vendió de otra forma y yo confié. Hice mal. Fui idiota.

Hanway Cafe Racer

De veras, siento lo que ha pasado

Aficionado al motor, entusiasta, quemado… como quieras denominarte. Te pido perdón por haber fracasado como responsable editorial del proyecto, por no haberme asociado con las personas adecuadas, y por no haber llevado a espíritu RACER a la élite de los medios españoles con una apuesta por la honestidad, la calidad y las ganas permanentes de aprender. Parte del fracaso es mía.

No solo puse mi tiempo. Puse mi prestigio profesional -llevo 21 años en esto- como argumento de contacto con los fabricantes y empresas, puse la gasolina de las pruebas de mi bolsillo, fui a las presentaciones pagando gastos -todo lo que las marcas no sufragan a cualquiera, entiéndase-, desplazamientos de ida y vuelta para recoger unidades de prensa para mí y para compañeros, haciendo de fotógrafo y muchas cosas más, a cambio de nada. Bueno, de alguno me he llevado un desagradecimiento que hace saltar las escalas de lo indecente. Y en lo personal, les ayudé en todo lo que me fue posible, sin excepciones.

Pero todo lo que ha ocurrido a partir del 3 de octubre de 2021 no es cosa mía, todo lo que ha salido desde entonces no ha pasado por mis manos. Hasta el último día dejé listos los coches y motos del día, lo que hacía todos los puñeteros días, dejándolos, como siempre, lo mejor posible. He pasado incontables horas corrigiendo y revisando artículos para luego oír la mierda de que escribía poco. Claro que escribía poco, el trabajo de revisión me llevaba mucho tiempo.

Se ve que la época en la que dormía 6 horas de cronómetro diarias no hice suficiente esfuerzo. En los peores momentos de presión sobre mí, como durmiera más horas estaba bien jodido. La hipersomnia es algo terrible, y no se la deseo a casi nadie. He vuelto a dormir 7 y 8 horas sin tener 0 ganas de trabajar, somnolencia, dolor de cabeza, apatía, desmotivación y otras cositas derivadas de este trastorno del sueño. Hago vida normal ¡y me siento raro!

Por supuesto probé rutinas de meditación, hacer deporte (3.000 km de bicicleta en un año), música relajante e incluso una breve etapa de uso de psicofármacos recetados por un especialista. Ahora, gracias a «dios», y a otras cosas que han pasado en mi vida personal, ya no necesito pastillas para quedarme dormido, ni para mantenerme dormido, ni para evitar despertarme antes de tiempo, ni para estar hecho una mierda tras haber descansado mal.

El trabajo que hice en espíritu RACER fue inmenso, diario y constante. En tres años y  medio como mucho me tomé dos semanas de vacaciones del plan «no hacer nada», una la tengo segura, y la otra estoy dudando. Me he llevado el ordenador portátil a casa de amigos, familiares, amigas, amiguitas y pareja -según la época-, y he oído hasta el punto de inflarme las pelotas lo de «¿todavía no has terminado?». No os imagináis lo que jode.

Sí, es injusto de narices. Mi ex socio traidor argumentó ante mis compañeros que ya no escribía. Normal, me tiraba tanto tiempo apañando el trabajo ajeno, que ya el resto del tiempo era para dedicarme a las cosas que me daban de comer o hacer algo de ejercicio, o simplemente tener algo de tiempo libre. Disculpad, que no lo he dicho: mi remuneración en este tiempo ha sido de 0,0 euros, es decir, CERO CON CERO EUROS PATATEROS. He sido mejor que un esclavo, un esclavo con síndrome de Estocolmo.

Sí, en espíritu RACER hubo becarios sin remuneración, pero todos los que han estado bajo mi supervisión han recibido una formación y me he preocupado de que aprendiesen algo. No me aproveché de nadie, ellos pusieron su tiempo, yo mis conocimientos, y les tutoricé como debía, y sus calificaciones fueron en consonancia. Que yo sepa, ninguno tiene malas palabras sobre mí. Más de un incauto habrá caído en la última campaña de «espíritu RACER te necesita» con un montón de palabrería barata mientras el látigo está detrás de la espalda.

¿Te planteas trabajar en espíritu RACER? Huye, insensato, huye lejos y nunca regreses, ¡¡me lo agradecerás!!

También ha colaborado mucha gente en espíritu RACER sin cobrar, aceptando eso por adelantado ante la falta de fondos suficientes -por eso pedíamos apoyo por Patreon, no para pagarnos Ferraris-, pero también ha aprendido todo lo que ha querido aprender. Yo desde luego no me he llevado un céntimo de su esfuerzo.  Ni uno solo, nada, res de res, NULL. Qué lástima que la ética y los principios no tengan calorías ni paguen facturas.

Quisiera aprovechar la ocasión para lamentar el trato que se llevaron dos de mis compañeras, Laura y Elena, que para ser «motivadas» se quedaron sin cobrar cuando no cumplieron objetivos en tiempo o cantidades. Esa parte no la llevaba yo, y me expresé muy clarito al respecto. Con ellas se aplicaron reglas que no afectaron a ningún compañero varón. Pensar en ello me provoca arcadas. Ya sabéis a qué y quién me refiero, lo mío era la parte editorial, pero exigí el mismo trato para todos, todas y todes.

Lo normal cuando a uno le echan de un sitio, por el motivo que sea, es que se lleve una compensación por el trabajo realizado. Yo acepté esperarme a cobrar a que hubiese recursos para que todos los colaboradores cobrasen, y esto dependía de los ingresos, parte que no me tocaba llevar a mí. Podía esperar. El tiempo que dedicaba a espíritu RACER ahora lo empleo en ForoCochesEléctricos y he recuperado el poder adquisitivo que perdí hace años. El que piense que renuncio a cualquier derecho al respecto no sabe de lo que habla…

Cómo se nota cuando uno cobra por hacer su trabajo, por eso me compré el Toyota Paseo, porque me salió de las pelotas, le tenía ganas desde hace 10 años, porque estaba harto de privaciones por participar en un proyecto que me reportaba ganancia 0 y que mantenía por una mezcla de compromiso, haber dado mi palabra, fe en el proyecto e incluso un poco de fanatismo… Pensé en dejarlo antes, más de una vez, pero no podía dejar tirados ni a mis compañeros, ni a los lectores, ni a mi socio, que fue el que aportó el dinero. Encima de ****, puse la cama y el ****.

Cada vez que alguien me decía: «búscate un trabajo en el que te paguen» era como si me clavasen acero oxidado entre las nalgas

Al final, ha sido el puto dinero el problema. Mi ex socio se cree que puede llevar el medio con prácticas muy cuestionables -habrá momento para irlas desglosando, me guardo esa carta por ahora-, sin los medios adecuados y tratando al lector peor. La última vez que intenté ver un artículo vi tanta publicidad y tan invasiva que casi me convierto en Hulk en versión Costas. Menudo cabreo me pillé. Yo no trabajé para eso, para que la web fuese ilegible por publicidad intrusiva.

Por supuesto, esto no le va a salir gratis al traidor, y ya tendrá noticias de mi abogado. Los días 3 de cada mes recordaré esto en mis redes sociales para su escarnio. Yo no he elegido esta situación, y como soy de decir la verdad, pues la estoy soltando. No cambiaría ni una coma de lo que he dicho ante un juez, y podéis sacar un PDF de esto, pasarlo por egarante, o comprobarlo en Archive.org, me la suda.

Como generador de contenido, mi ex socio se convalidó la carrera de Periodismo a base de leer revistas; sabe un huevo de coches, pero no es un periodista, es un ingeniero (y como también lo soy, sé lo que es). Otro ser innombrable -Javier Martín- que fue consciente de todo lo que iba a pasar -sin avisarme, muy majo él- aspira a ser el Chris Harris español, pero guardo como en oro en paño estas palabras suyas: «yo no quiero ser periodista», dicho ante una petición mía de que corrigiese cosas. Forman un dúo dinámico, son dos «periodistazos».

Consuela saber que tanto uno como otro no se soportan, que mantienen una paz tensa, y que un día se van a mandar el uno el otro a freír puñetas, si bien ya me imagino quién va a dar al botón de «PUM» primero. Su tiempo libre a buen seguro ha menguado, aunque no le van a dedicar -ni le dedican- todo el tiempo que le echaba yo a dejar las cosas  como «dios» manda. Por eso el contenido ha perdido calidad. Se tenía que decir, y se dijo.

Sí, estuve prácticamente tres años y medio trabajando mínimo seis días a la semana, sin vacaciones, sin festivos y sin hostias. Mirad lo que me he llevado a cambio, una expulsión unilateral y haber sido informado por email tras reunirse mi socio consigo mismo para comunicarme mi cese de todas mis funciones. Qué majo él

Por mi parte, ahora dispongo de horas en mi vida para disfrutarla. Mi vida personal ha mejorado en los últimos 12 meses, y ya se estaba encaminando antes de esta infamia. Ahora gano más dinero sin echar más horas, o bastante más echando las mismas horas, estoy en un buen medio de movilidad alternativa, y sigo en plantilla de Motor.es desde hace 8 años. Además de eso, mantengo mis colaboraciones externas con quien me necesita o me paga. Vivo de mi trabajo y ya he pasado la época de pedir favores -y más de una vez, pasta- a amigos y familiares para acabar el mes. Y no me avergüenzo de ello, al final, lo he acabado devolviendo todo.

Tengo un par de proyectos en mente y les sigo dando forma. Ya os adelanto que no va a ser un blog sobre automoción con la calidad por bandera. He acabado de eso hasta los mismísimos cojones, y no volveré a pasar por ahí; con dos experiencias nefastas he rellenado el cupo. Tengo otras ideas. Me seguiréis leyendo en FCE y Motor.es con carácter indefinido, y como siempre se me puede localizar en mis redes sociales públicas -tengo otras fuera del alcance de miradas indiscretas, porque lo que pongo ahí no le interesa a nadie-.

No me he dedicado a echar mierda, ni participar en los comentarios de espíritu RACER, ni a hablar mal de la publicación. Estoy en contra de lo que ha hecho mi ex socio, que es una guarrada superlativa y una traición profesional como la pirámide de Giza, y de la rata traidora que supo todo esto y que se calló como una ****. El mismo me pidió trabajo tiempo ha, y también confié en él. Al final, el problema voy a tenerlo yo, ya verás.

Alfombrillas espíritu RACER

Por mi parte, tengo la conciencia bastante tranquila, por espíritu RACER hice unos sacrificios que nadie en su sano juicio haría. He palmado tiempo, parte de mi salud, dinero, fe en mi profesión… Me quedo con las enseñanzas que recibí de tanto artículo que, ya fuese con 0 errores o con un campo de minas, estaban llenos de cosas que desconocía o no tenía ni puta idea. Por esa parte, gracias a todos mis compañeros, incluso a los que se han olvidado de que existo después de esta movida. Una cosa no quita la otra.

Yo me puedo adaptar. He escrito de coches, de motos, de furgonetas camper, y si hace falta, os escribo de baterías, electroquímica, ingeniería y todo lo que haga falta. De lo que no sé, que es de muchísimas cosas, me documento, lo entiendo, y luego lo cuento. Para eso me he formado y eso llevo haciendo 21 años.

Estimado lector, puedes pensar de mí que soy un despechado rencoroso de mierda, y eres libre de pensarlo así. Yo soy más de siento que he sido traicionado a un nivel parecido al de Julio César, no por la categoría del personaje, sino porque le cosieron a puñaladas aquellos en los que confiaba. A partir de ahí, se termina el símil. Bajo mi humilde punto de vista, considero que no me lo he merecido. Incluso es el último sitio donde escribió mi abuelo Paco antes de morir, ¿he de explicar la úlcera que se me abre pensando en eso?

Es cierto que en los últimos meses apenas escribía, el tiempo se me iba en otras cosas tanto en espíritu RACER -muchas cosas que no se ven ni tienen mi firma, pero no se hacían solas- y en concentrarme en aquellos clientes y labores que me pagan. Puede que hiciese mal una cosa, dedicar tiempo a dormir, o a hacer cosas después de trabajar, ya reventado, en vez de seguir hasta dormirme sobre el teclado. Me declaro culpable.

Algunos de los «patronos» de espíritu RACER cortaron en seco su aportación económica al saber que yo estaba fuera. Al poco de irme quedaban cinco -sí, cinco contados- que aportaban 8 euros al mes. Me dijeron que les parecía injusto, así que bueno, alguien desde luego piensa lo mismo que yo, no estoy zumbado. En Twitter y otras redes sociales he visto más de un «¡no jodas!» cuando lo he contado, y todavía hoy, que han pasado 12 meses, sigo más estupefacto que Paco Marhuenda (siempre lo está) por lo que me ha pasado. Aquel domingo no me lo podía creer.

De Motorpasión me echaron recién empezadas mis vacaciones de septiembre de 2014, y aunque fue una guarrada, tuvieron la decencia de pagarme una indemnización -que estaba estipulada por contrato-, aunque luego lo de excluir mi vídeo del Chevrolet Camaro de la selección de «lo mejor de 2014» fue la hostia. Al menos la gente que me quería votó en masa a otro vídeo mío que hice, que no era tan bueno, y ese sí que ganó. Me enteré meses después de eso. Os admito que puse música tipo Skrillex por innovar un poco…

Javier Costas arrasó con su videoprueba del Subaru WRX STI como Mejor Vídeo de 2014. El voto de castigo de los lectores pudo más que la muy discutida banda sonora elegida para presentarnos el modelo de Subaru, y catapultó el trabajo de Javier muy por encima de la labor de realización de Javier Álvarez con el Jaguar F-Type R Coupé y del trabajo efectuado por Héctor Ares con el BMW M4 en Portimão muchos meses antes de que otros medios españoles pudieran probar el coupé bávaro.

Josep Camós, director de Motorpasión (2014)

Quiero pasar página y olvidarme de esto. Algunas rupturas de pareja me han dolido menos, lo juro. Será cosa del abogado, o si llega más lejos, de un juez. Si se me echa del proyecto por las malas, entonces yo pongo el cazo para cobrar por los servicios prestados, mi buena fe se agotó en el acto. Tengo la duda de si soy la persona que más horas ha echado a espíritu RACER, pero si no lo he sido -me extrañaría mucho-, fácilmente soy el segundo. Apostaría las pelotas por ello.

En definitiva, mi sincera admiración si has leído hasta aquí. Dentro de unos días lo más seguro es que este tema te traiga sin cuidado y te preocuparás de otras cosas más importantes, como qué hace Vinicious, la próxima payasada de Beatriz Talegón, o si el Rubius se convierte en el Morenus. Yo tardaré un poco más en olvidarme de la mayor decepción de mi vida profesional, esta hostia ha sido más fuerte que las que se pegaba el Coyote. Incluso se lo oculté a mi padre durante meses porque no sabía cómo decírselo, hasta que se enteró por su cuenta. Quise evitarle un enorme disgusto.

Por cierto, todo el tema de vídeos que ha salido en los últimos meses nada tiene que ver conmigo, todo se hizo de forma opaca en lo que a mí respectaba. Un día, en un alarde de magnanimidad, se me ofreció ir a un rodaje «a mirar», y me quedé durmiendo ese domingo en casa. Tampoco acepto responsabilidad alguna de artículos como «pruebas de verano», ante lo cual protesté por considerar que tenía un interés nulo para el lector conocer las vacaciones de un redactor, sobre todo con coches que están ya fuera del mercado o con media pata fuera. Se tenía que decir, y lo he dicho.

Si me cuentan esto hace casi cinco años, no me lo hubiese creído, que cómo iba a poder joderme tanto una persona tan honesta, tan trabajadora, tan educada, tan formal y tan recta, parecía el socio perfecto, y durante mucho tiempo lo fue. Lo cortés no quita lo valiente, haste el mayor HDP del universo puede ser durante un tiempo tu amigo, al igual que una ex pareja ultratóxica tuvo su momento en el que dijo «te quiero mucho».

Ya ni espero una explicación de por qué me jodiste de la forma que lo hiciste, ex amigo mío. Me importa un carajo. En cuanto a ti, Javier, eres el peor compañero que he tenido en mi vida, y no te llamaré «mal periodista» porque nunca has querido serlo, solo eres una mala persona. Desconozco si la situación de espíritu RACER ha cambiado desde que escribí estas palabras, ¿y sabéis por qué? Porque ya no me importa.

PD: Sigo siendo accionista de 9999 RPM SL, y parte de espíritu RACER sigue siendo mía, lo cual está en escritura pública. Por que quede claro.

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6 Comments

  1. Adrián Iniesta

    Me alegra que al final te hayas decidido por destapar todo y hacerlo público. Un año después sigo sin arrepentirme de abandonar uno de mis hobbies, un hobby del que tengo que agradecerte el conocimiento inculcado y las revisiones titánicas que hacías de mis artículos de «el coche del día». Un hobby que abandoné porque yo sí sabía las interminables horas que nos dedicabas a los no profesionales de la materia, por mucho que fuera nuestra pasión (y eso que en mi caso era solo un artículo a la semana). Si te soy sincero no he vuelto a entrar a leer un artículo en Espíritu Racer desde entonces, no tenía ganas, y sigo sin tenerlas. Un verdadero honor haber podido trabajar junto a ti esos tres años en Espíritu Racer. No te imaginas lo acojonante que es que tu mayor ídolo del periodismo del motor, pase a ser tu tutor, tu compañero y un buen amigo con el que compartir conversaciones sobre nuestra pasión. Seguiré leyéndote a diario como hasta ahora por ForoCocheseléctricos, en tu blog personal y en motor.es, y por supuesto, escribiéndote para seguir con nuestras maravillosas conversaciones. ¡Un abrazo, Javier!

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    1. Javier Author

      Adrián, aunque no te lo creas, aprendí también mucho de ti cuando leía y corregía tus artículos, les ponía fotos, enlaces y demás. Se te daba muy bien sintetizar, y hay gente que sale de la facultad sin esa habilidad. Por gente como tú me daba palo dejarlo cuando mi fe flaqueó.

      Un abrazo.

      Reply
  2. Rafa

    Madre mía vaya jugarreta te han hecho. Te ha tenido que costar dejarlo callado todo este tiempo sin explotar.

    No me cuadraba que con tu chaché no te hubiesen llamado de Diariomxxxr pero veo que ahí hay historia digna de ser contada.
    A ver si te animas aunque vaya cara se te tiene que quedar cuando coincidas con ellos en presentaciones.

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    1. Javier Author

      Pues mira, cuando supe que esas personas de esa página web de la que me hablas habían sido tan cínicos y falsos conmigo, empecé a hacer exactamente lo mismo, aparentar delante de ellos el mismo cinismo, como si me cayesen bien y todo. Ellos lo han hecho conmigo durante años, y lo hicieron bien porque me lo creí hasta que un pajarito me abrió los ojos. En esta profesión se acaba sabiendo todo.

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  3. Siento mucho lo que te ha pasado. Es una putada. Ya sabes que hasta yo te escribí uno invitado.

    En todo caso, a mirar adelante. Agua pasada, la leche derramada y todo eso.

    Yo cro que profesionalmente, la parte mejor de tu vida todavía está por llegar.

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