El otro día, estaba llegando a casa a las 3 de la mañana. La carretera, harto conocida, está prácticamente desierta a esas horas, como mucho me cruzo con 2 coches. Antes de tomar una curva, veo unas cosas blancas moviéndose, y reduje la velocidad por precaución. Según me iba acercando, bajo las largas y veo que es ¡un ciclista!
Vale, había luna llena, llevaba el chaleco reflectante y se le veía medianamente bien… pero ponerse a ir en bici a esas horas, es que hay que estar chiflado o algo así. En el primer sitio donde pude parar, esperé a que pasara y me ofrecí a acercarle a algún sitio, no vaya a ser que le atropellasen después. Pese a que íbamos al mismo pueblo, quiso seguir por su cuenta.
Estuve por seguirle con los intermitentes de emergencia, como los coches de la vuelta ciclista, por si las moscas, pero me pareció exagerado. Proseguí con mi camino.
Si no llega a ir con los reflectantes y voy con las luces de cruce en vez de largas, por ejemplo cruzándome con otro coche, lo más seguro es que le hubiese planchado con el coche. Apenas había arcén y no me habría dado tiempo a reaccionar a nada que hubiese ido a más de 50-60 Km/h.
Ahora que caigo, no llevaba casco. La madre que le echó…