Cuando hablo de accidentes, suelo hablar de factor humano, de la vía, del clima… pero toco de pasada los accidentes provocados por causa del mismo vehículo y no achacables al dueño, es decir, un fallo no previsto. Son casos muy reducidos, pero al fin y al cabo ocurren.
No voy a dar ningún detalle revelador acerca del coche con el que me ha pasado lo que voy a relatar, por que creo que no haría ningún bien a nadie y si puedo hacer daño, asi que de momento me referiré a él como el «Coche X». Advierto que ha quedado un poquito extenso, aunque he intentado que sea entretenido.
Hace un par de días acababa de ver una película sobre naves espaciales, de esas que empiezan muy bien y que según avanzan se van estropeando sistemas y sistemas, poniendo en peligro a la tripulación de turno y al orden nervioso del espectador. Pero bueno, es una película, es ficción, etc.
Circulando por la A-6 por la noche, con muy poco tráfico, estaba un poco metido en conversación con 2 acompañantes sobre algo que me costaba seguir, estaba atento a la conducción y no podía prestar toda mi atención a lo que me estaban contando. De repente, en el coche se me encienden 3 alertas: regulador de velocidad, el DPF y el ESP/ASR. Los tres sistemas dejan de funcionar. No me llamó demasiado la atención por que ya protestó cada sistema por separado unos días atrás. Bueno, que el ESP deje de funcionar no es grave a menos que esté actuando, cambio el chip y conduzco como si no lo llevara.


