Echo la vista atrás, cuando descubrí que era eso de los blogs personales. Los veía como una especie de diario con más florituras y con mucha facilidad técnica para escribir. Con el tiempo me he ido dando cuenta que estaba bastante equivocado.
A día de hoy este humilde blog personal es mucho más que un diario donde cuento mi vida, lo considero como toda una herramienta social. Me ha brindado una serie de oportunidades y facilidades tremendas, y además me llena de orgullo [y satisfacción] que esté enlazado en páginas de motor de todos los prestigios, me hace muy feliz.
Gracias a este blog he conseguido trabajo, conocí a mis ahora jefes (muy majos, por cierto), es una forma de contactar conmigo (creo que Facebook y Tuenti debo relegarlos a un plano más personal en vez de tener «amigos» que no conozco o que nunca he hablado con ellos en persona, ya lo expliqué en su día), me ha puesto en contacto con agencias de comunicación, se me ha facilitado la prueba de determinados productos… y hasta he conseguido el mejor precio en el seguro de mi coche. ¡Casi nada!
Mi caso no es el único. Sé de gente que se ha iniciado montando un blog personal y ahora gana su pasta escribiendo en blogs de motor más serios. Todos los días necesito un tiempo para leer no sólo los múltiples comentarios que genero, también correos de los lectores.


