Puede que esta semana se acabe mi búsqueda iniciada hace 20 años (joder, se dice pronto). Antes no llegaba a los pedales, ahora tengo en el punto de mira uno a juego con mis canas. Lo tengo apalabrado, tengo el dinero gracias a un pequepréstamo y entre el seguro, la gestoría, el avión hasta Barcelona y el depósito de retorno me voy a quedar este mes más tieso que la mojama.
Esta noche no he podido dormir más de cuatro horas. Estoy más nervioso que un niño que espera a los Reyes Magos y ha escrito dos folios de carta. Llevo todo el día atocinado y eso que me he echado una siesta. Estoy literalmente que no cago por el puñetero coche, mi novia no sé cómo me aguanta, la verdad.
Os dejo con unos anuncios que me he encontrado por ahí, clásicos. Uno es de mercado americano y los otros del japonés, y es que son sublimes los puñeteros. La de veces que los habré visto. Para que luego digan que los anuncios caducan… siguen pudiendo cautivar. Están a la mejor calidad que los he podido encontrar, hay variantes más o menos largas pero estas son las que mejor se ven. Espero que te gusten tanto como a mi 🙂
¡Ya te siento!




