Corría el año de 2012 y realizaba de vez en cuando el trayecto Madrid-Sevilla (y vuelta) con mi Toyota Prius, y aunque me salía bastante barato, me podría haber salido aún más barato. Aunque uno viaja muy tranquilo cuando va solo, es posible ahorrar bastante pasta si uno acepta compartir gastos de viaje con otra gente, ya sean amigos, familiares o completos desconocidos –idea que tuve antes que BlaBlaCar. Pero sigue leyendo, esto no es un truño hecho por IA…
Justo recién convertido el coche a GLP, me di de alta en BlaBlaCar, aunque no recogí a mi primera pasajera porque los del taller me rompieron una pieza, me demoraron la entrega un par de días, y no tuve forma de avisarla. El sistema estaba en pañales, no había chat, ni reserva previa (los plantones eran la norma) y la parte del pasajero se pagaba en efectivo. Pero mejoró mucho en poco tiempo.
En 2014 se implantó la reserva previa, por la cual el pasajero que no se presentaba al viaje perdía el dinero, la formalidad mejoró por arte de magia, y luego hubo que comprobar que el viaje se había hecho pidiendo un código por SMS al pasajero. Desde hace años no hay que hacer comprobaciones manuales. Temporalmente, se benefició su principal compatidor, Amovens, que funcionaba con reservas gratuitas. Hubo un tercero en discordia, Carpooling, que tiró la toalla rápidamente.
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