Durante el verano de 2024, un amigo me cedió un Volkswagen e-Golf de 2019 -MY 2017- que había sido de su padre, para que lo probase y lo moviese un poco. Como entonces hacía 100 kilómetros diarios para acudir a un trabajo presencial, me vino de perlas para hacer experimentos. Y vaya si los hice. El coche ya lo conocía de cuando se presentó, y gané una prueba de conducción eficiente con él.
Antes de nada, debo decir que no dispongo de un punto de recarga doméstico, puntualmente he cargado algún eléctrico tirando un cable desde un dormitorio bajo a la calle, pero no le hizo mucha gracia a ciertos vecinos, así que necesitaba un plan B. Y era un punto de recarga de Wenea a 5 minutos andando de casa, con recarga en alterna (lenta) y en continua (rápida), así que me puse manos a la obra.
La prueba es muy representativa, ya que tengo la inercia de anotar kilometrajes, consumos y tiempos de recarga por deformación profesional. Además, tengo auditado al céntimo lo que me cuesta mover mi coche, un Toyota Prius de 2009 con instalación de GLP Vialle en fase líquida (LPi) con un consumo cercano a los 6 l/100 km. Si quieres saber si el eléctrico puede ganar al híbrido a GLP (o tríbrido), sigue leyendo… Y si no quieres leer, tira al vídeo del final y ya está.
Datos de consumo y precios
Realizando el mismo trayecto con ambos coches y a las mismas velocidades, el Toyota Prius consume 6,37 l/100 km de GLP y el Volkswagen e-Golf 14,26 kWh/100 km. Con los precios de la energía en aquel momento, los 100 km salían en el Prius a 5,69 euros, y en el e-Golf a 5,86 euros. Ojo, el e-Golf consume un 40% menos de energía porque al ser eléctrico es, de entrada, mucho más eficiente, y es un consumo competitivo con un eléctrico recién matriculado AHORA.
El Volkswagen e-Golf de 2017 traía baterías de 35,8 kWh, con capacidad de recargar a 40 kW en corriente continua (10-80% en 45 min) o 7 kW en corriente alterna. La potencia es la misma que la del Prius 1.8, 136 CV, y homologaba 232 km en ciclo mixto WLTP, mis consumos están por debajo de su media oficial.
| Vehículo | Consumo medio por 100 km | Precio energía | Coste por 100 km | Distancia recorrida | Coste total |
|---|---|---|---|---|---|
| Toyota Prius 1.8 (GLP) | 6,37 l | 0,90 €/l | 5,69 € | 4.384 km | 250 € |
| Volkswagen e-Golf | 14,26 kWh | 0,41 €/kWh | 5,86 € | 1.659 km | 97 € |
En recarga pública tenía dos opciones, usar un cargador de 50 kW en corriente continua a 0,56 euros/kWh, que rellenaba las baterías en menos de una hora, o el de alterna a 7 kW con el kWh a 0,41 euros. Obviamente, preferí usar alterna porque sólo usé el cargador rápido una vez y para probar. Dado el tamaño de batería útil del coche, con una degradación en torno al 20%, cada dos días estaba enchufado algo más de 4 horas a 7 kW -limitación del coche en AC.
Por lo tanto, cada dos días tenía que recargar y caminar 10 minutos, una penalización asumible considerando que, de tener que sustituir el Prius por necesidad sobrevenida (como que tenga un siniestro conduciendo), un coche como el e-Golf se puede sacar por 15.000 euros. Con el Prius tenía que repostar una vez a la semana, un proceso que me hace perder un mínimo de 10-20 minutos, dependiendo de la gasolinera (de paso o con desvío).
La inmensa mayoría de los Prius que se mueven por España funcionan a gasolina, así que también hice el cálculo pensando en ese tipo de uso, con el litro en aquel momento a 1,44 euros, un poquito menos que en la situación actual. Para mayor simplificación, he igualado las distancias recorridas a 10.000 km para que sean comparables, y estos fueron los resultados.
| Modelo | Consumo medio por 100 km | Precio energía | Emisiones de CO2 | Coste por 10.000 km |
|---|---|---|---|---|
| Volkswagen e-Golf a 50 kW en CC | 14,26 kWh | 0,56 €/kWh | 68 g/km | 799 € |
| Volkswagen e-Golf a 7 kW en AC | 14,26 kWh | 0,41 €/kWh | 68 g/km | 586 € |
| Toyota Prius 1.8 (GLP) | 6,37 l | 0,9 €/l | 104 g/km | 569 € |
| Toyota Prius 1.8 (gasolina) | 5,04 l | 1,44 €/l | 117 g/km | 726 € |
Está claro que usar siempre la recarga rápida no es lo más interesante, pero el coste es levemente superior al de usar gasolina a precios actuales. No es lo mejor para las baterías de ese modelo, por otra parte, pero tampoco es una estupidez total. Prius a GLP y e-Golf casi empataron, y la diferencia es muy fina en función del precio de la energía de cada momento. En cuanto a ecología, está claro que lo mejor es no usar gasolina.
Los precios ideales para ahorrar con el e-Golf comienzan en 0,39 euros el kWh respecto al GLP, y de 0,5 euros el kWh respecto a la gasolina. Pero hasta el momento no he mirado NADA de mantenimiento. Usando siempre servicio oficial Toyota, el coste de las revisiones es de 1 euro cada 100 km, asumiendo que nunca se estropea nada (mi caso), pero el e-Golf no requiere revisiones oficiales de Volkswagen ni mucho menos. Ahí está la clave, y se puede mejorar usando la carga de oportunidad en un supermercado que tengo cerca donde fácilmente puedo estar 20-30 minutos, y es gratuita.
De acuerdo, el Toyota Prius también puede ir a cualquier taller independiente, pero es una cuestión más delicada, sobre todo respecto a usar siempre aceites, refrigerante, demás líquidos y filtros originales respecto a no hacerlo. Esas cosas en el largo plazo se notan. Mi coche, superados los 305.000 km, no gasta aceite, de revisión a revisión está en nivel, y por dentro el motor estará para sentarse a comer sobre él, más que nada porque su kilometraje real es bastante más bajo que el del coche, ¡cosas de híbridos!

Conclusión
Cada caso es un mundo, pero en el mío, me apaño perfectamente con un eléctrico usado con baterías justitas y una autonomía real de 220-240 km -según el uso- para los desplazamientos habituales. Para los viajes es menos práctico, pero para eso tengo otros coches, y quien no los tiene, siempre puede alquilar lo que necesite puntualmente, que puede ser una decisión financiera más inteligente que un coche «para todo».
El e-Golf de mi amigo superaba los 100.000 km y acumulaba degradación, pero el coche era perfectamente utilizable y los tiempos de recarga muy razonables. El mantenimiento saldría a precio de risa porque cada año bastaría con comprobar cómo están la suspensión, dirección, manguitos, pastillas de freno, etc. Me apuesto un sugus a que en el e-Golf las pastillas delanteras me durarían mucho más, y eso que en el Prius me aguantan 150.000-155.000 km, las traseras siguen de serie.
Para los que hilen fino, respecto a los neumáticos, el Toyota Prius monta Continental AllSeasonContact 245/45 R17 (las de serie son 215/45 R17) y el e-Golf la dimensión de serie, 205/55 R16 con Bridgestone Turanza 005. De todas las ruedas que he usado en mi coche, han sido las Continental las más ahorradoras, considerando que son todotiempo, y las Turanza son ruedas de verano normales. Los datos exactos de uso del e-Golf los dejé colgados en Spritmonitor.

Ya ni hablemos de tener la posibilidad de cargar en casita o en una plaza de aparcamiento alquilada con una tarifa ventajosa, digamos 10 céntimos por kWh o menos. En ese punto, el coche se paga solo, incluyendo la mensualidad de la plaza si tuviese que pagarla. A largo plazo, lo fácil es que un eléctrico salga más barato, aunque el e-Golf a los 300.000 km esté con las baterías hechas polvo y haya que sacrificarlo; es un supuesto teórico, obviamente.
Con un kilometraje anual entre 15.000 y 16.000 km, el Prius sangra de mi bolsillo 2.000 euros, incluyendo todo: combustible, revisiones, seguro, mantenimiento. Con un e-Golf o eléctrico de características similares, sería bastante menos, pero obviamente los viajes largos se los haría a otro coche aunque el gasto por kilómetro sea superior con ellos. No necesito capacidad de viaje con un eléctrico, salvo que sea mi único coche. Si ese fuese el caso, con 300-400 km en autopista me doy con un canto en los dientes.
Cambiar a eléctrico es fundamentalmente una cuestión de mentalidad, no únicamente de matemáticas. Sin un caso favorable en lo cómodo, que no cargo en casita, y con recarga pública a precios mejorables, las cuentas ya me empiezan a salir, pero no doy el salto porque vendiendo el Prius no saco los 15.000 euros que suele costar un e-Golf, así que mientras funcione, sigo con él indefinidamente.
El resto de la explicación la tenéis aquí (sí, la miniatura no corresponde a mi Prius):


Gracias por el análisis, no imaginaba semejante «igualdad» en coste por kilómetro en cuanto a consumos, sin carga doméstica.
En ese caso, no hay color.
Bueno, o sí, yo decidí comprar hace un par de años un Focus gasolina 1.6 atmosférico. Con la diferencia de coste respecto a los 15.000€ de un usado eléctrico (pagué 4000€ por el Focus) hay combustible y mantenimiento para años. Y tengo climatizador, control de velocidad, bluetooth original… y etiqueta C (incluso etiqueta ECO llegado el caso de ponerle el GLP).
No se podrá comparar con un coche de menos años, pero desde el punto de vista financiero, y para la movilidad del día a día, me compensa de sobra.
Correcto, te sirve, pero es una opción para salir del paso y más cortoplacista. No sé cuántos kilómetros haces, pero sin salirme del ejemplo del e-Golf, el coche es utilizable fácilmente 10-15 años más. A nivel de software te da igual que se quede obsoleto mientras vaya el Android Auto/CarPlay, y a nivel circulatorio va a seguir inmunizado contra restricciones circulatorias.
En cambio, con el Focus no te tirarás 10-15 años más sin superar el umbral de inversión inicial del Golf. Si haces pocos kilómetros, tu opción es viable, pero si vas a hacer -pongamos- más de 15.000, yo revisaría esas cuentas. Por otra parte, imagino que me hablas de un Focus de segunda generación de los últimos, por lo del Bluetooth, o uno de la tercera que tendrá no pocos kilómetros. En cualquier caso, aunque el motor sea una roca, puedes tener en el camino averías de distinta consideración que no tendrás en el Golf.
Saludos.
Interesante análisis.
Sobre los eléctricos se habla de las dificultades para los que no tienen plaza de aparcamiento con posibilidad de recarga. Y así es.
Pero creo que hay futuro en la línea de ofrecer recargas medianamente rápidas (100kW) a un precio asequible. Poder cargar el coche «en modo estación de servicio», como has hecho, dedicando un tiempo, y con un precio asumible (<0,31 €/kWh), ampliaría mucho la cantidad de usuarios electrificables.
Debería llegar el punto en el que recargar a 50 kW en CC sea más barato por ser una opción menos interesante para viajes largos, pero sí para el día a día o para aquellos modelos que, como este, no puedan cargar más rápido por diseño. De todas formas, hay que tener en cuenta que la CC es más dañina con baterías pequeñas (mayor número C) que con las grandes. Es para lo que es.