Esta mañana, mientras buscaba aparcamiento, estaba metido en el típico tapón que provoca un «listo» que obstaculiza un cruce por que él tenía que pasar. Bueno, esas cosas me las tomo con resignación. El señor que iba detrás de mi, tocó la bocina, normal, para que se moviese la gente.
En el sentido contrario estaba un Fiat Ulysse de la Policía Judicial, que usó brevemente sus sirenas, pensé que para pedir paso por estar en servicio urgente o simplemente, «por ser policía». Cuál sería mi sorpresa cuando el agente baja y recrimina al conductor impaciente a mis espaldas. Y es que el agente tenía razón, ¡no tenía sentido que se usase el claxon en ese momento! Estábamos todos taponados, y hasta que no se abriese un semáforo, ahí nos íbamos a quedar.
Las señales acústicas se pueden utilizar de forma no estridente, y no por cualquier motivo. Debo ser un conductor muy tranquilo, por que apenas uso la bocina. Si la utilizo, es que alguien me la ha liado muy gorda, pero en un atasco o retención, no soy para nada propenso a usarla. Controlo mis nervios. Sé que haciendo ese ruido no voy a conseguir hacer desaparecer a los otros coches, ni hacer que se muevan por que antes, simplemente, estaban parados sólo por hacerme la puñeta.



