Hace escasas horas, publiqué una noticia en Motorpasión en la que contaba una propuesta del Parlamento Europeo, que pretende prohibir todos los vehículos que superen los 163 Km/h (101 MPH) por ecología. 😀 Me parto. La reacción de los comentaristas no se ha hecho esperar, y es cuestión de tiempo que la noticia salga en portada de Menéame, con lo que habrá más participación.
La opinión de la mayoría, de momento, es que en vez de capar los motores para que no superen esa velocidad -que es un disparate, me remito a mi escrito- ¿por qué no se plantean instalar limitadores de fábrica en los coches? Si el país X tiene un límite de velocidad de 130 Km/h, ¿qué sentido tiene que el 90% de los turismos supere holgadamente ese límite? En Alemania no, pero en otros países, por ejemplo el nuestro, podría ayudar a bajar la siniestralidad y la contaminación, aunque el negocio de los radares podría irse a donde la espalda pierde su noble nombre.




