Corrían los años 70 y se organizaron algunas carreras de costa a costa en Estados Unidos, conocidas como Cannonball, como protesta a la imposición del límite de velocidad en 55 mph (88,5 Km/h). El evento fue inmortalizado en el cine con las películas «Cannonball!» y «The Cannonball Run», donde variopintos corredores tenían que hacer el recorrido en el menor tiempo posible; sin ser pillados por la policía, claro está. La popularización de este evento provocó un aumento de la presión policial para evitar males mayores.

En la actualidad, este tipo de competiciones siguen existiendo. Los mecanismos legales para impedirlas no son suficientes, como ha quedado patente un año más. Ni el permiso por puntos es efectivo contra estas competiciones, es tan útil como apagar un incendio a base de insultos.

Se confirmaron los pronósticos que menos queríamos los aficionados españoles a la Fórmula 1. McLaren acaba de hacer pública su decisión: Lewis Hamilton será el segundo piloto de la escudería Vodafone McLaren Mercedes, junto a Fernando Alonso, y Pedro de la Rosa volverá a ser el probador de la escudería.
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