A través de una entrada del Blog de PortalVasco, he descubierto una información en Autopista Online acerca de los nuevos radares piezoeléctricos que están probando en Cataluña. Este sistema de control de la velocidad consta de unos sensores en la calzada, que miden en 2 puntos diferentes cuándo se pisan para hacer un cálculo de la velocidad. Son mucho más baratos que los cinemómetros de siempre y cubren todos los carriles.
Como no hay ondas ni láser, son inmunes a los sistemas anti-radar. El autor del citado Blog, haciendo una crítica del artículo de Autopista -en términos que no comparto- recuerda que como radares fijos que son, su posición debe estar señalizada y de conocimiento público. Eso es lo que se supone. Dudo mucho que todos los radares fijos estén correctamente señalizados, o señalizados a secas.
«Invisibles» o no, la diferencia importa poco, porque un detector de radar (basado en escucha activa y no en GPS, los ilegales) tiene un radio de acción determinado, y por encima de cierta velocidad, no da tiempo a frenar para evitar la foto, y eso si no viene nadie pegado al paragolpes. Por otra parte, sólo el hecho de tenerlos ya conlleva jugársela bastante.
Ahora la jueza que investiga el caso 


Casi de pura suerte he encontrado «accidentalmente» la guía del 