El Presidente del Gobierno ha anunciado la creación de un centro de tramitación de denuncias que «velará» 365 días al año por el cumplimiento del código de la circulación (algunas cosas) pero de forma automática. Vamos, como en Alemania, un radar de saca una «foto» y la denuncia va directamente a casa sin intervenciones humanas y a toda velocidad.
El sistema vigilará velocidad media en tramos, la distancia de seguridad y la disciplina de los conductores en semáforos y los STOP. Los policías electrónicos utilizarán telecomunicaciones por fibra óptica o GPRS (como los móviles) para mandar los datos de la infracción al nuevo centro.
Personalmente, creo que las sanciones tienen su efecto, pero sin medidas reeducadoras, al que le pillen y estaba distraido, paga y se jode, pero pensará sobre todo en el bolsillo. Estaría bien que en vez de multar únicamente, hubiese medidas concienciadoras, como utilizar amonestaciones previas a la sanción explicando las consecuencias que acarrearían esa infracción a los demás o cosas por el estilo, no dedicarse únicamente a multar, multar y multar. Ni que quisiesen lucrarse con ello.
Para evitar la repetición de un comportamiento, no es cuestión únicamente de regañar, si no de enseñar por qué no se debe hacer, dar motivos para pensar en algo más que unos euros y unos puntos menos.
Eso sí, a los reincidentes, que les den caña. Saltarte un STOP puede ser un descuido, pero hacerlo varias veces es un problema de supina torpeza o de «¿Normas? ¿A mi?».
Fuente: elmundo.es