Flor me envió hace unos días esta canción de hip-hop, se llama «Ça n’arrive pas qu’aux autres», que viene a significar «Eso que no llega a otros» «No solo les pasa a los otros». Lo malo es que está en francés, y aunque se captan cosas sueltas, no tiene mucho efecto si no lo entiendes. Compagina imágenes ficticias con imágenes de accidentes reales, y ADVIERTO que más de uno es muy crudo y puede herir la sensibilidad.
Viene bien para recordarnos que los accidentes de tráfico no son sólo un problema de estadística y numeritos, y que detrás de cada accidente existen víctimas directas, víctimas indirectas y más veces de las deseables, mucho sufrimiento que podía haberse evitado. Me puede pasar a mi, te puede pasar a ti, a tu vecino, tu padre, tu amigo, tu novi@… Qué menos que te lo tomes en serio.
Si ver sangre en Youtube te parece desagradable, no quieras imaginártela en directo. Conducir con 2 copas encima, ese adelantamiento muy apurado, mirar si tienes en la guantera cierto CD, ir a toda leche, quitarte el cinturón porque te molesta… son acciones aparentemente inocentes que pueden acabar mal, jodidamente mal. Pero mientras ese mensaje no llegue a «los otros», seguiremos lamentando semana tras semana nuevos siniestros.
Si se redujesen los accidentes exclusivamente a los dependientes de la vía o del vehículo, las cifras de las que hablaríamos serían radicalmente distintas. La mayoría de las veces, el componente humano es el determinante de que las cosas sucedan como suceden.
Fuente: ¡Quiero Conducir, Quiero Vivir!







Esta chica es Helena. Tenía 20 años, ahora tendría 23. Un conductor bebido la golpeó a gran velocidad y la mató.